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Actualidad/ Creado el: 2020-08-15 03:27

Maestro del uso utilitario y ornamental del ladrillo

 “Cada material le impone al diseño leyes que le son Inexorables”. Salmona, S.F.   

En las Torres del Parque la construcción se inició en el 68’ y se terminó en el 70, la conforman 3 torres asimétricas, abiertas al espacio público.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 15 de 2020

Por Rafael Hernando Yepes Blanco
rafaelhernandoyepes@gmail.com

Rogelio Salmona es considerado uno de los profesionales más representativos y prolíficos de la arquitectura moderna y contemporánea latinoamericana. En octubre se cumplen 13 años de su fallecimiento. Los padres eran de origen español y francés, en 1931 viajan con Salmona a Colombia para radicarse definitivamente. Pero en 1948, los disturbios del 9 de abril (Bogotazo), motivan su regreso a Francia el país de origen, trabaja en el taller de Le Corbusier, cumpliendo una etapa importante en su formación profesional; estuvo en España, el sur de Francia y el norte del África.  Regresa a Colombia en 1958 y se establece definitivamente en Bogotá, donde termina sus estudios de arquitectura e inicia un fructífero periodo laboral. Los proyectos han sido merecedores de numerosos premios y reconocimientos en Colombia, Holanda, Francia y México; ganador del Premio Alvar Alto otorgado por la Asociación Finlandesa de Arquitectura en el 2003, candidato en el 2007 al Premio Pritzker de Arquitectura y Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional en el 2000

En la Biblioteca Virgilio Barco se utiliza la radialidad, El agua, los cambios de nivel y recorridos le dan vida al proyecto. Se inauguró en diciembre del 2001.  

La obra del maestro tiene influencia de las culturas precolombinas; las plazas y sus recorridos, los vanos, cenefas y detalles con la madera por citar algunos. El manejo del agua, los canales, estanques y jardines de la Alhambra, en Granada (arquitectura árabe).  La mudéjar, caracterizada por el alto nivel de detalles con el ladrillo, yeso, madera, arcos y vanos ciegos…’’Uno transforma el paisaje y lo va enriqueciendo, el que modifica el paisaje es el que lo destroza. Trasformar exige conocimiento, mientras que modificar es lo que hace la industria: transforma la materia, pero modifica el paisaje”. Salmona, (2002).

Quienes tuvieron la fortuna de conocerlo lo describen como una persona exigente y temperamental, dedicada a su trabajo y poco cercana a los medios y la publicidad. En mi época de docencia universitaria, programamos una visita con estudiantes para conocer sus obras y en especial la Virgilio Barco, en etapa de acabados. Un ingeniero amablemente nos atendió y frente a una de las escaleras del primer piso, expreso con resignación: arquitecto, ve la escalera frente a usted, me la ha ordenado demoler 6 veces y me dicen que la nueva versión, correrá la misma suerte, “Que berraco ……...”  En los acabados y estructuras de concreto era muy riguroso y detallista, no permitía defectos e imperfecciones, problemas de nivelación o cambio de medidas. Retirada la formaleta, el elemento estructural debería conservar las características del material. Un defecto constructivo, se traducía en una nueva demolición, pérdida de tiempo y mayor costo. Se le descomponía el genio en los errores, acostumbraba inspeccionar los sitios de fabricación de los materiales como el ladrillo, revisaba la coloración y calidad de la arcilla para garantizar la belleza en los proyectos.

Finura y alto grado de detalle en las obras.

Cada obra es un ejercicio ético y sincero, de trasformación y compromiso social. Las emblemáticas Torres del Parque brillan por su elegancia en la implantación. Correcta integración con el Parque de la Independencia y el espacio público, interpretan en su volumetría asimétrica y escalonada, la forma natural de los cerros orientales de Bogotá. Es un conjunto de apartamentos destinados a familias de clase media, bajo conceptos de racionalidad y habitabilidad. Utiliza el ladrillo, un material de raíces populares en Colombia, responde a condiciones presentes en las construcciones del entorno, desarrollando su propio lenguaje formal y estético. Las torres se construyeron hace 50 años y permanecen en muy buen estado, reflejando el respeto de los habitantes. Marcaron un hito en la época para la vivienda multifamiliar en Bogotá, la tendencia eran los conjuntos cerrados. Salmona por el contrario plantea un proyecto abierto al espacio público.

En la Biblioteca Virgilio Barco, se destacan nuevamente las formas circulares abiertas al entorno, donde el agua, los cambios de nivel y recorridos desempeñan un papel destacado. Es un volumen desarrollado en tres niveles y cubierta, la cual se utiliza como lugar de observación y circulación.   Esta interceptado por un eje que se conecta armónicamente al espacio adyacente por medio de puentes, caminos y ciclo rutas. Los niveles naturales del terreno se modificaron de tal forma que el complejo y el espacio parecieran estar al margen de la vida que se desarrolla en los alrededores. Creando un ambiente propicio y particular.

En el Eje Ambiental de la Jiménez. Se peatonalizó una avenida que tenía el río San Francisco tapado. Las obras se terminaron en el 2000.

En el proyecto del Eje Ambiental de la Jiménez, se rehabilito el río San Francisco. Los pobladores indígenas de la sabana de Bogotá reconocían el rio con el nombre de Vicachá "resplandor de la noche”. En el siglo XVI, los españoles le cambian el nombre por San Francisco, en honor a la primera Iglesia de la Colonia levantada en 1567, ubicada en la margen derecha del cauce. Hasta finales del siglo XIX, surtió de agua a la capital, pero el paso de los años lo convirtió en una cloaca, llevando basura y aguas negras de las viviendas, inquilinatos y el Matadero Municipal.  Era considerado la frontera natural entre el centro y el norte de la ciudad. En 1927 fue canalizado y posteriormente sepultado. El siglo XX, se construyen en sus costados buena parte de los edificios que hoy conocemos. Posteriormente en la primera administración de Enrique Peñalosa, se emprende uno de los proyectos más ambiciosos de recuperación del espacio público, y gracias a un concurso de arquitectura ganado por Salmona y Luis Kopec en 1966. El espacio físico se transformó, construyendo una parte del proyecto en el 2000. Las aguas del río volvieron a recrear el ambiente urbano, encontrando un puente en mampostería del año 1870. El legado del maestro fue muy grande y me faltarían renglones para comentar la riqueza de su productiva actividad profesional. En la Casa de los Huéspedes Ilustres de Cartagena, el Centro Cultural Gabriel García Márquez, el edificio de Postgrados de Ciencias Humanas de la U. Nacional, el Museo de Arte Moderno de Bogotá y el Archivo General de la Nación entre otros.