Libres implicados en crimen de los hermanos Álvarez Leal
Sorprendida se encuentra la familia Álvarez Leal, luego de conocer la decisión del Juzgado Octavo Penal Municipal de Garantías que determinó dejar en libertad a las dos únicas personas implicadas en el asesinato de dos integrantes de esa familia en hechos ocurridos en los años 2012 y 2013. Según familiares de las víctimas, la decisión fue tomada por vencimientos de términos a raíz de la dilatación del proceso judicial.
Los familiares de los dos hombres asesinados en los años 2012 y 2013, calificaron la decisión de la justicia como una decisión irregular.
Según Víctor Álvarez Leal, representante de la familia afectada, las dos personas implicadas identificadas como Islein Rocha Lamprea y Orlando Rocha Lamprea, fueron dejadas en libertad por vencimientos de términos a raíz de la dilatación del proceso.
Hechos
Islein Rocha Lamprea y Orlando Rocha Lamprea, fueron capturados tras los fuertes señalamientos realizados por Octavio Gasca Valderrama, quien inicialmente fue recluido por el homicidio del soldado profesional Daniel Álvarez Leal el 5 de noviembre de 2013. Según versiones de la familia, Gasca Valderrama, quien en ese tiempo laboraba como mototaxista, hizo serios señalamientos en contra de los hermanos Rocha Lamprea quienes eran dos militares activos del Ejército y que según las declaraciones juramentadas dadas a la Fiscalía 10 Seccional del Huila Alberto Rocha, Olmedo Rocha y un soldado de apellido Mesa habrían planeado la muerte del soldado Álvarez Leal.
Según denunciaron, una semana antes del hecho de sangre, el sargento viceprimero Humberto Pérez Cano lo amenazó de muerte al soldado Daniel Álvarez. Por su parte, Islein Rocha habría sido, según la declaración de Octavio Gasca, la persona que buscó a un soldado de apellido Mesa para sicariar a Álvarez.
Planeación de la muerte
Al parecer el asesinato del soldado Álvarez Leal, se fraguó por parte de los Rocha. Según las investigaciones, el día que se perpetró el homicidio, declaró Gasca que uno de los hermanos Rocha lo llamó al celular entradas las cuatro de la tarde. La persona al otro lado de la llamada, que según Gasca era el soldado Rocha, acuerda con él encontrarse previamente frente a la entrada principal del Batallón Tenerife. Y efectivamente, llegó Gasca al lugar de encuentro, y 10 minutos después llega Rocha con un muchacho quien se presenta con el apellido Mesa en una motocicleta azul grande, según declaró Gasca. «Me dijo que la carrera que iba a hacer yo se le iba a hacer al muchacho de apellido Mesa, y me echó 10 mil pesos al bolsillo. Todo esto que estoy contando ocurrió frente a la entrada del Batallón Tenerife», aseguró en declaración juramentada Gasca. Es así que sale Gasca con Mesa como parrillero a «cobrar la plata», dejando presente que él nunca supo las verdaderas intenciones que traían su parrillero y los hermanos Rocha en antelación con aquella ‘vuelta’.
Llegan cerca a la casa de la carrera 28 No. 52-21 del barrio Quintas de San Luis, norte de Neiva, donde supuestamente iría Mesa a cobrarle el dinero a los Rocha. «Mesa me dice que lo espere mientras él cobra la plata al señor. Yo paré la moto para esperarlo. Yo no vi nada, solo escuché cuatro tiros y en eso, salió Mesa con un revólver color negro en la mano y me dijo que lo llevara, yo no conocía mucho, y me dijo que le diera derecho por una loma arriba», dijo. Daniel fue asesinado mientras jugaba parqués con un vecino en el andén de su casa en el barrio Quintas de San Luis.
Posteriormente, Gasca y Mesa movilizándose en la motocicleta son interceptados en un puesto de control de la Policía Metropolitana de Neiva en la avenida Alberto Galindo. Allí, Mesa le dispara a los uniformados y estos accionan sus armas de fuego. Sin embargo, el sujeto armado logra huir de las autoridades, quedando Gasca capturado.
“A Daniel lo asesinaron por saber la verdad del homicidio de José Reinel”
Según lo que la misma familia de la víctima ha establecido, el asesinato del soldado profesional tiene directa relación con el asesinato de su hermano, José Reinel Álvarez Leal, el ocho noviembre de 2012 en la vereda Mesitas, jurisdicción del municipio de Aipe.
«Él era un líder campesino, candidato al Concejo de Aipe. Era muy activo y por eso el Ejército lo mató. A Daniel lo asesinaron porque ya tenía bastantes pruebas contra las personas que habían asesinado a José Reinel. Los que asesinaron a José eran miembros del Gaula, fueron casi 12 soldados que llegaron a la casa donde vivía a asesinarlo», indicó Víctor Álvarez, hermano de los dos fallecidos.
Pero el entonces coronel Juan Carlos Ramírez, comandante para aquel tiempo de la Novena Brigada, culpó del crimen a guerrilleros de las FARC. Sin embargo, la comunidad desmintió esa afirmación.
Cumplieron las amenazas
Es así como Daniel Álvarez Leal, aprovechando que era miembro activo de la Novena Brigada, empezó a buscar información sobre quiénes de sus colegas soldados habrían estado patrullando la zona el día del homicidio de su hermano. Estando en esas actividades, el sargento viceprimero Humberto Pérez Cano lo amenazó de muerte dentro de las instalaciones de la Brigada. «Mi hermano antes que lo mataran me contó que ese sargento le mostró una foto de José Reinel ya asesinado. Le dijo que si sabía quién era el de la imagen. Mi hermano le dice que sí, que era su hermano, por lo que el sargento le respondió que si no quitaba la demanda, a él le pasaría lo mismo que a José Reinel. Ocho días después, mi hermano Daniel es también asesinado», puntualizó Víctor.
Falencias en el proceso
Hoy, luego de cinco años de haber sucedido los hechos, los familiares manifiestan que la Fiscalía llevó con múltiples falencias el proceso.
«Estoy decepcionado de la Fiscalía 10 que es la que hasta fecha de la muerte de José Reinel y teniendo todas las pruebas no han hechos ninguna acción. En este caso ha habido muchas dilataciones en el proceso porque el abogado de ellos no dio justificaciones para no haber asistido a una audiencia, motivo a esto la aplazaron y la Fiscalía la aplazó tres veces porque los testigos que daba la defensa de los implicados no iban y siempre aplazaron las audiencia hasta dilatar el proceso y buscar la libertad de estos sujetos como fue dada en esta semana», agregó.
“La decisión dejó la vida de toda la familia en peligro”
Víctor Álvarez concluyó que con esta decisión su familia está en peligro.
«Fue una decisión muy mal hecha por la juez, primero que todo nuestras vidas está corriendo peligro, a mí ya me han amenazado e inclusive por el barrio Tenerife de Neiva me informó una persona que lo tengo para averiguar del caso de mi hermano, que están pagando una plática por mí. Con estas intimidaciones no me voy a echar atrás y no me voy a dejar amedrantar para que los culpables de la muerte de mis dos hermanos estén tras las rejas. Si me llega a pasar algo la única responsabilidad es de la Fiscalía y la juez por haber dilatado el proceso y concederles la libertad a estas dos personas que fueron los que asesinaron a mis hermanos», concluyó Víctor Álvarez Leal.
