jueves, 02 de abril de 2026
Actualidad/ Creado el: 2020-08-08 03:55

La neurogastroenterologia  en época de Covid-19

Es tan complejo este problema de salud mundial que hay países como Estados Unidos donde se calcula un gasto anual superior a los 33 billones de dólares.

Es tan complejo este problema de salud mundial que hay países como Estados Unidos donde se calcula un gasto anual superior a los 33 billones de dólares.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 08 de 2020

Por German Liévano R.

Con este intrincado nombre de difícil pronunciación en boca de los no expertos, se realizó esta semana en la Tertulia del Botalón una importante conferencia dictada por la Dra. Albis Cecilia Hani, Profesora e investigadora de la Universidad Javeriana y Presidenta de la Asociación Latinoamericana de Neurogastroenterologia, buscando la actualización conceptual alrededor del llamativo eje cerebro-intestino como se le denomina a la asociación de estos dos sistemas. Desde hace 35 años se acuñó este nombre cuando se comenzaron a evidenciar las numerosas y relevantes conexiones entre ciertas enfermedades intestinales llamadas funcionales por carecer de aparente base orgánica y las situaciones sicológicas y ambientales de los pacientes.

Los procesos más frecuentes como son el dolor abdominal y la dispepsia o malestar digestivo se descubrió que tenían un antecedente de stress intenso o crisis emocionales como la angustia y la depresión y esto se debe a una inverosímil conexión entre más de cien millones de neuronas que tiene el tubo digestivo que son capaces de secretar y responder de igual manera que las neuronas del sistema nervioso central. Esta relación está afectada por múltiples factores incluyendo la genética, el desarrollo sicomotor, el medio ambiente y familiar, la capacidad de respuesta al stress, los medicamentos, la dieta, y muy en especial, la flora intestinal.

La extensión del problema del síndrome de intestino irritable como se le denomina abarca centenares de millones de personas en el mundo.

Esta última, hoy llamada Microbioma se ha convertido en otro fascinante campo de investigación con tanta importancia que se le considera como si fuera una víscera más como el hígado o el riñón. Cientos de millones de bacterias muy distintas y a veces hostiles entre sí conviven a lo largo del tubo digestivo en un armonioso y fantástico equilibrio, y cuando éste se altera en forma aguda o crónica se pueden iniciar procesos de enfermedad que pueden alterar distintos y lejanos sistemas como el inmunológico, el sistema nervioso, y muchos más pudiendo ser causa de patologías  que van desde las  enfermedades autoinmunes, obesidad, escleroderma, alteraciones neuromusculares, etc. etc. Esta situación llevó a los investigadores médicos a crear grupos de consenso como fue el llamado Criterios de Roma que se inició en 1991 y ya va en su cuarta edición del 2017 generando protocolos de diagnóstico y manejo aceptados en casi todo el mundo. La extensión del problema del síndrome de intestino irritable como se le denomina abarca centenares de millones de personas en el mundo con prevalencias de más del 20 % en países como el nuestro con Brasil y  Argentina. En un estudio multicéntrico mundial donde participó por Colombia nuestra conferencista invitada confirmó esta prevalencia que en nuestro país es mayor en la mujer y en la franja entre los 40 y los 60 años se da un porcentaje  del 43.4 %.

Es tan complejo este problema de salud mundial que hay países como Estados Unidos donde se calcula un gasto anual superior a los 33 billones de dólares. En Inglaterra  el gasto anual se aproxima a los 200 millones de libras esterlinas. Y así la enfermedad se pasea oronda con muy altos costos de diagnóstico y manejo por todo el mundo. Y ahora que aparece la pandemia del Covid 19 se debe recordar que en un número importante de casos hay unas primeras manifestaciones intestinales como diarrea y cólicos que pueden pasar desapercibidas cuando coexiste el síndrome de colon irritable, detectándose fragmentos virales en las heces con riesgo alto para médicos y enfermeras pues se sospecha la transmisión fecal. Y dada la extensión tan amplia de la pandemia se cree que podrá haber un crecimiento inusitado de pacientes con intestino irritable después de la misma.

En Los Ángeles un investigador, el Dr. Brennan Spiegel ha conformado un grupo de más de 150 mil pacientes que sufrieron Covid 19  para investigar sus efectos sobre el Microbioma y la enfermedad intestinal. Y desde el punto de vista del tratamiento dado su origen multifactorial así mismo el médico tratante debe hacer un enfoque integral bio-sicosocial de cada paciente para entender  y corregir los distintos factores que convergen.

Se utilizan desde los antidepresivos como los antibióticos de acción intraluminal, los probióticos de los cuales hay centenares y pocos son los que cumplen requisitos, hasta los tratamientos con medicina alternativa y meditación de acuerdo al perfil del paciente que en un momento puede ser más sensible. Y  tendrán que darse grandes descubrimientos pues hay ciertos hechos que conllevan factores genéticos o raciales como es por ejemplo la presencia de colon irritable luego de infección intestinal. Mientras en Noruega se presenta una incidencia del 54 % y en Alemania un 48 %, se da una gran diferencia en España con un 11.4 % y  en Francia con un 4.5% (diez veces menos que Noruega).Se preguntaba nuestra invitada si no  sería bueno el intercambio con los patógenos callejeros para desarrollar inmunidad, esta vez sí de rebaño.  Estos factores se convierten en desafíos para la ciencia médica pero lo cierto es que este gran problema del intestino irritable y su cohorte de patologías cada vez se conoce y se controla mejor. Su despedida fue el compromiso en encontrarnos pronto con renovadas energías y volver a brindar. Gracias Dra. Albis.