domingo, 05 de julio de 2026
Actualidad/ Creado el: 2020-02-23 02:24

La crisis laboral que afrontan los médicos profesionales I Parte

Son reiteradas las quejas por parte de médicos profesionales sobre su situación laboral, la remuneración que no es siempre la adecuada y el estrés que constantemente están expuestos; al respecto consultamos con profesionales que trabajan en este campo sobre el tema.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 23 de 2020

El sector salud en Colombia está cada vez más en “cuidados intensivos” y es una de las mayores preocupaciones del gobierno, no solo por las dificultades financieras, sino también por el desequilibrio que puedan presentar los profesionales de la salud.

Una de las bases fundamentales para la discusión es el recurso humano en el sistema y determinar cuál es su situación. 

Tras las repetidas quejas, los reclamos y las denuncias de los médicos acerca de la situación laboral, el Colegio Médico Colombiano decidió elaborar una encuesta que fue respondida por más de 8.200 profesionales de la salud para obtener datos precisos y una foto más detallada de la problemática contractual y las condiciones laborales del recurso humano en salud.

Roberto Baquero, presidente del Colegio Médico Colombiano, señala que el análisis demuestra un problema de gran envergadura.

“Existe una contratación ilegal en el 80 por ciento de los casos, el 75 por ciento de los profesionales de la salud ha tenido problemas en su empleo, el 50 por ciento ha tenido inconvenientes con el pago de salarios y honorarios, y casi la mitad ha sufrido de acoso laboral. Ya sabemos que la falta de estabilidad en los puestos, los malos salarios, la subcontratación y las falencias en los insumos y la adecuación de los lugares de trabajo terminan por afectar la calidad de la atención y, por ende, aumentan el riesgo para los pacientes. Esto solo indica que las normas internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para asegurar las condiciones de los profesionales del sector salud en Colombia no se aplican”, sostiene Baquero en su análisis.

Remuneración

El otro frente complejo está relacionado con la remuneración. Más de 50% de los médicos y profesionales de la salud han tenido problemas con el pago de su salario o remuneración. En el caso de los médicos especialistas llega a 71%.

El principal problema es el retraso del pago, seguido del no aumento de hora valor y la disminución de las condiciones laborales.

Además, 15% de los médicos especialistas gana menos de 5 salarios mínimos y 40% está subutilizado, cifra que iría en contravía de algunos análisis que señalan que en Colombia hacen falta especialistas.

“No se compadece con los costos de formación de un médico especialista: uno que esté subutilizado y dos que gane tan poco”, agrega el dirigente.

Una de las mayores preocupaciones del Colegio Médico Colombiano, está en la baja remuneración frente a la inversión en la formación de los profesionales, en particular de los médicos. De acuerdo con un análisis de esta entidad, lograr la tasa interna de retorno para los médicos generales que se formaron en universidad pública toma 17 años, mientras para quienes provienen de las privadas podría llegar hasta 34 años.

“Los estudiantes deben pagar unas matrículas exorbitantes, y además de eso pagar por especializarse, aunque hay una ley que probablemente truncará eso. Un estudio del  Colegio Médico Colombiano, mostró que la tasa interna de retorno de un médico graduado de una universidad pública es 17 años y de una privada es de 34 años. Entonces este profesional se pasa toda una vida endeudado debido a su formación. Este médico sale con una angustia económica grande y muchas deudas. Está el problema de la residencia pero antes de eso el del rural en donde son avasallados por las instituciones que abusan de ellos en su contratación. No les pagan, los contratan por prestación de servicios, no les dan seguridad social, no hay horas extras ni compensatorios y eso les genera una sobrecarga muy grande. Ellos no pueden renunciar porque son sancionados con una espera de un año más para presentarse de nuevo al rural”, manifestó Baquero.

Síndrome de Burnout, al acecho

Roberto Baquero, director del Colegio Médico Colombiano (CMC), ha perdido a varios colegas por suicidio. Por eso señala con preocupación que las angustias ante el ejercicio de su profesión podrían estar detrás de la depresión de los médicos, quienes según una encuesta están exhaustos y no se conectan con sus pacientes.

Es ahí donde nace el ‘Síndrome de Burnout’ o agotamiento laboral en los médicos que ya fue declarada una enfermedad por la Organización Mundial de Salud, fue descrito por primera vez en Estados Unidos por los autores Freudenberger y Maslach, en 1970. En 1981, es definido como “un síndrome con tres dimensiones: agotamiento emocional, despersonalización y reducción del logro personal que puede ocurrir entre individuos que realizan algún tipo de trabajo con personas”.

Eso dio lugar a que en 1981 se desarrollará el primer instrumento para medir el burnout “el Maslach Burnout Inventory (MBI)”, y así, evaluar estas tres dimensiones.

El padecimiento del agotamiento (burnout) se puede calcular por múltiples escalas y su diagnóstico ha suscitado reñidas discusiones en el ámbito científico y académico. Sin embargo, se tiene certeza de que afecta la calidad de vida de los trabajadores, en este caso de los profesionales de la salud, con desenlaces de discapacidad, hecho que repercute negativamente en la calidad de la atención y termina por afectar la eficiencia de los sistemas de salud.

Las cifras indican que un 10% de la fuerza laboral en Europa y Estados Unidos presenta síntomas de burnout, pero la incidencia ha presentado un rápido aumento en los últimos 35 años, pues pasó del 19 al 30 por ciento.

Los estudios clínicos realizados en médicos con especialidades médicas demuestran la prevalencia de síntomas en el 25 a 75 por ciento. Una investigación reciente que indagó a 11.530 profesionales de salud en América Latina y España encontró que el agotamiento emocional fue la primera variable asociada con el ausentismo, seguido de la intención de renunciar a la profesión, el detrimento personal y el deterioro familiar.

Pese a que en Colombia son pocos los estudios adelantados, un grupo de 17 médicos generales de consulta externa mostró que padecía de agotamiento emocional alto en una escala del 35.3 por ciento, pero que luego de la jornada laboral de ocho horas el agotamiento llegaba al 47.1 por ciento.

“Somos más susceptibles porque cada paciente es un universo y uno hace introspección de los problemas de cada uno. Los médicos en general reciben mucha carga por su trabajo, son los que más se angustian. Solo hay que ir a un servicio de urgencia o a una unidad de cuidado intensivo. El estrés es muy grande porque no hay conciencia de que ese médico no es Dios sino ser humano. El concepto de médico se basa en no hacer daño y eso no lo ha entendido la gente y por eso las agresiones contra los médicos. Eso hace que salga corriendo de los sitios y no quieran volver. "Los médicos deben reflexionar si tienen cansancio y pedir ayuda si la necesitan", indicó Roberto Baquero.

Un ser humano, no un robot

Esta Casa Editorial consultó con algunos médicos profesionales sobre el actual estado que tiene el sector de salud en Colombia desde sus diferentes ámbitos que se han trabajado en este especial.

“Es un fenómeno en todo el mundo, el medico está sujeto a mucho estrés, mucha demanda tanto de la sociedad como de su empleador, el medico está sujeto a muchos retos cotidianos en el ejercicio de su profesión y que el medico ha perdido mucha capacidad de liderazgo, hoy por hoy se le considera simplemente mano de obra que tiene que participar de un proceso de producción y eso hace que en la escuelas los médicos no estamos formados producir de la forma como la sociedad nos exige”, manifestó Jorge Eduardo Rincón, médico psiquiatra.

Asimismo, dio a conocer porque las mujeres sufren más este problema que los hombres, y según estadísticas hay más suicidios de mujeres.

“Empíricamente yo diría que las mujeres en general y en una sociedad como la nuestra, machista, la mujer tiene el rol de ser la líder en el hogar, tener una carga laboral y a la vez una carga familiar, esta sobre solicitada y muy fácilmente, sabemos que la mujer desde el punto de vista emocional es más vulnerable a este tipo de estrés”, indicó Rincón.

De igual manera, está de acuerdo que la mayoría de los médicos sufren el ‘Síndrome de Burnout’, pero que a veces suelen confundirlo con simplemente una depresión.

“Este síndrome se ha caracterizado por exceso de estrés y en sí son todos aquellos impulsos que sobre solicita tanto el psiquis como el cuerpo físico es decir el sistema hormonal, entonces se llega a generar un nivel de caos tal en el organismo que en el individuo colapsa, es decir presenta un cuadro clínico que a primera vista pareciera una depresión, es decir un individuo que se siente apático, sin fuerza, sin ganas de vivir, pierda la fe de sí mismo, se siente inútil, siente complejos de culpa, y se hace extremadamente vulnerable a los más mínimos niveles de estrés , por ejemplo, si la mamá lo llamó para invitarlo a una fiesta, esto puede ser un gran drama para esta persona porque simplemente le colapsa su agenda del día, estos individuos tienen problema de sueño, de ansiedad, miedo, ataques de pánico, entonces eso es un cuadro extremadamente complicado, e inclusive muchos psiquiatras que pierden el diagnóstico, son pacientes que normalmente se diagnostican con depresión, se tratan meses y meses sin ningún resultado” sostuvo el médico psiquiatra.

Muchos males, pocas soluciones

Por su parte, Adriana Vásquez, Terapeuta Respiratorio especialista en epidemiología también ha tenido que vivir las condiciones que padecen los médicos en Colombia, tras los constantes abusos y estrés a los que están sometidos.

“Es importante tener en cuenta que el personal médico y paramédico se desarrolla en un espacio en donde las jornadas laborales son de más de 24 horas, demasiado cansancio, y la remuneración no es la mejor y de tanta responsabilidad para salvar la vida de la comunidad en general, razón por la cual al ejercerla se vive en un espacio de mucho estrés. Esta situación que se ha venido agravando desde la Ley 100 de 1993 en donde las condiciones laborales se deterioraron ya que la contratación ya no se hace directamente con las instituciones sino por prestación de servicios o por medio de terceros, causando aumento de las jornadas laborales, los salarios comenzaron a caer y las condiciones de trabajo desmejoraron. De cierta manera estas condiciones permiten que el estrés en el personal aumente hasta llegar al punto de ser estos profesionales los que mayormente consultan y requieren tratamientos psiquiátricos para el manejo de las enfermedades mentales que los afectan, esto además lleva a que se presente ausentismo laboral por causa médica y disminución en el desempeño laboral” indicó Adriana Vásquez.

Un llamado al gobierno

En su análisis el presidente del Colegio Médico Colombiano, expone su preocupación por los diferentes problemas que se tienen en el sector salud y hace un llamado al gobierno para que se haga cargo de este tema y así lograr tener soluciones.

“Cuando se tiene claro que las principales entidades deudoras son las IPS de naturaleza privada y que la cartera retrasada de los profesionales está a 60 o 90 días, y en los especialistas entre 180 a 365 días, urge crear una mesa de diálogo con los ministerios de Salud y de Trabajo con el fin de llegar a acuerdos y tomar las medidas que el país ha estado en mora de adoptar para solucionar el calvario que sufren los profesionales de la salud. Llegó el momento de mirar la realidad laboral del recurso humano en salud de frente, sin vendas en los ojos, y de evaluar con mayor profundidad las condiciones del desarrollo de las actividades profesionales y el entorno en que se realizan para evitar una crisis por la falta de profesionales de la salud o un mayor deterioro en la calidad de la atención. Este es un llamado al Gobierno, a los gremios médicos, a los demás actores del sector y a todos los profesionales de la salud hacia la unión para encontrar la luz al final del túnel y una solución justa para todos. Desde hace más de 20 años se viene hablando de mejorar el sistema, pero eso será imposible, casi una utopía, y un eterno desgaste mientras no se le dé la real importancia a la dignificación de los profesionales de la salud. Lo paradójico de todo esto es que bastaría con implementar la Ley Estatutaria de la Salud, aprobada desde 2015, para resolver el meollo del asunto”, dijo Baquero.