sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-08-10 11:23

“¡Hasta pronto, Carlitos!”

Por un aparente descuido mientras conducía, Carlos Eduardo González Ramírez, de 23 años de edad, perdió la vida al salirse de la vía, en inmediaciones del corregimiento Betania, jurisdicción de Palermo. El joven iquireño era deportista de rugby y últimamente había incursionado en el modelaje.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 10 de 2015

Modelo, deportista, próximo a graduarse como profesor de inglés y hasta locutor de radio comunitaria en su época de infancia. Este fue Carlos Eduardo González Ramírez, quien el pasado domingo, siendo las ocho de la noche, se salió de la carretera mientras conducía su motocicleta, cuando salía de su natal Íquira con rumbo a Neiva.

Él y otros amigos viajaban porque ayer iniciarían clases en la Universidad Surcolombiana. El hecho se presentó a unos dos kilómetros antes de llegar al corregimiento Betania, jurisdicción del municipio de Palermo, sobre la vía Yaguará – Neiva.

Según José Elías González Ramírez, hermano del joven, Carlos Eduardo conducía su moto cuando se encontró con una curva en el tramo vial. Pero al ir con poca luz y la carretera no contar con señalización, no giro y en cambio siguió derecho; se fue por una pendiente y se desnucó contra los árboles de una finca contigua.

El joven de 23 años de edad no sobrevivió al golpe y murió al instante. “Iban tres motos y Carlos Eduardo les dijo que lo adelantaran porque iban tarde. Cuando lo adelantaron, se dieron cuenta que él se estaba saliendo, le hicieron la advertencia pero ya era tarde”, relató. 

Hijo de la radio

Probó todo. En sus inicios en la aventura de la vida, estuvo frente a los micrófonos de la emisora comunitaria que dirige su padre José Elías González Toro. Por Íquira Estéreo, Carlos Eduardo empezó a desenredar su lengua, así como lo hicieron sus otros cuatro hermanos y la mayoría de niños del municipio Ciudad Luz del Huila.

“Todos crecimos al lado de la moza de mi papá, la emisora. Todos pasamos por esa experiencia, crecimos con la radio y Carlos Eduardo no fue la excepción. Eso lo hace a él y a todos darnos a conocer y ser hijos de la radio”, recordó su hermano.

Un delantero de goles

Alterno a sus recochas fuera y dentro de la cabina de Íquira Estéreo, se vio involucrado en actividades que ejercitarían un poco más sus piernas y su cuerpo. Sus ganas de ejercitarse lo llevaron al fútbol, deporte en el que se destacó en la delantera y como pase gol en el afamado club Los Pibes del municipio de Tesalia.

Esto lo haría en su pubertad, cuando era estudiante de la Institución Educativa María Auxiliadora, por la que han pasado todos en el pueblo. “Estuvo jugando en categorías pre juveniles, entre los 15 y 17 años, en campeonatos nacionales. Estuvo en ‘Los Pibes’ de Tesalia y jugó campeonatos regionales. […] Pero ahora último aún lo practicaba. Con nosotros armábamos equipo de futbol de la familia, porque cuatro varones y mi papá, teníamos entonces equipo de futsala para jugar en sintética (risas)”. 

El rugby, otro escaño

Pero sería un deporte inusual, no solo en Huila sino en Colombia, el que lo llevaría a poner a prueba sus destrezas y actitudes. En el 2009, año en el que entró a estudiar lo que hoy su padre hace, enseñar inglés, conoció el rugby, un deporte de velocidad, reflejos y mucha disciplina. Los Lobos, el club de rugby que lo sedujo desde sus inicios en la USCO, fue el que le dio la oportunidad de ser protagonista de su propio proyecto de vida.

“Representó a la Universidad en campeonatos nacionales. Casi que prefería dejar de comer por juntar la plata que necesitaba para costearse los viajes, para los uniformes. Estuvo en Medellín, Bogotá y Armenia, pero solo campeonatos a nivel universitario y partidos de fogueo”, dijo.

El modelaje, última parada

Y no contento con su faceta de deportista, alguien al oído le dijo que intentara una nueva faceta, la última antes de partir de este mundo. En junio pasado participó como modelo de ropa casual de una marca durante la feria Exponeiva 2015. “Estando en la U, alguien le propuso que modelara, por lo que estuvo intentando en una academia de modelaje. […] Ahora último, y con las amistades, logró modelar en esa feria el pasado junio. Fue siempre el orgullo de muchos iquireños”, resaltó su hermano.

Presunta negligencia policial

Familiares de Carlos, denunciaron demoras por parte de la Policía de Palermo en la entrega de los documentos ante la URI de la Fiscalía en Neiva. Al parecer, los policiales de esta estación adelantaron el procedimiento de levantamiento, pero no registraron correctamente la documentación respectiva. Esto hizo que el papeleo fuera nuevamente elaborado, lo que hizo que el cuerpo de Carlos Eduardo fuera entregado después de las dos de la tarde de ayer.

Finalmente, Carlitos, como le decían sus amigos y familiares, fue velado anoche en la carrera 4 No. 4-46, casa familiar en Íquira – Huila. Sus exequias se llevarán a cabo en la Parroquia San Francisco de Asís de la misma municipalidad a las 2:00 de la tarde y será sepultado en el cementerio local. Hoy su familia, sus compañeros del equipo Los Lobos de rugby y la red de radio comunitaria del Huila Asomeco, lloran a este polifacético chico de barba tupida y bigote arqueado.