“Le armaron un montaje para sacarlo del camino”
Así se refirió el abogado Andres García, defensor de Mauricio Gutiérrez, a quien le abrieron una investigación por porte ilegal de armas. Al parecer, contradictores del líder comunitario le dieron a guardar un arma de fuego para luego denunciarlo por ese delito.
Un proceso judicial tiene en aprietos a Mauricio Gutiérrez Quevedo, reconocido líder comunitario del asentamiento Dolcey Andrade, ubicado detrás de las instalaciones de la empresa Ciudad Limpia en Neiva. Según Andrés García, defensor del líder, ingenuamente le pidieron que guardara una escopeta y alguna munición, para luego denunciarlo por tener en su aposento este material bélico.
Sin embargo, la denuncia instaurada en su contra habla de un revólver que tendría y no lo que el mismo Mauricio entregara a las autoridades: la escopeta con su munición.
Buscan conciliación
Y todo esto, según Andrés García, para orquestar lo que él llamó un “montaje judicial para tratar de sacarlo del camino” en un proceso comunitario que busca para más de 200 familias la compra de estos terrenos a través de una conciliación con la Constructora Neiva Futura S. A. S., representada por el señor Jorge Lorenzo Escandón, dueña del predio.
“Ellos invadieron este terreno privado. Mi defendido ha tratado de conciliar con el señor Escandón sobre la permanencia en estos terrenos, para mirar si le compran y no los desalojen. Como él ha sido un líder, entonces hubo gente que esto les molestó y le armaron un montaje judicial por un supuesto porte ilegal de armas en su casa en el asentamiento”, dijo.
Y vino el “montaje”
Según lo que se ha podido establecer, una banda delincuencial reconocida con el apodo de Los Tierreros y quienes se dedican a invadir lotes y venderlos a terceros, lograron involucrar a Mauricio en este proceso penal. “Esas personas le dieron a guardar una escopeta con una munición, argumentando que como él era presidente entonces no se irían a perder estos elementos. Él ingenuamente aceptó guardarla, y conforme la guardó, fue denunciado por porte ilegal”, explicó.
Sin embargo, en la denuncia establecieron que era un revólver el que Gutiérrez Quevedo portaba, cuando según su abogado lo que tenía guardado debajo de su colchón en su casa era la escopeta con su respectiva munición. “En la denuncia se habla es de un revólver, pero resulta que lo que él mismo entregó a las autoridades fue una escopeta que le habían dado a guardar. Entonces, hay una serie de inconsistencias que por afectar su liderazgo y por entorpecer el proceso que tiene esta comunidad quieren sacarlo del camino”, relató García Montealegre.
Encontraron un proveedor
Una vez establecida la denuncia, unidades de la Seccional de Investigación Criminal de la Policía Metropolitana de Neiva realizó el 9 de julio de este año un allanamiento de registro a su vivienda. Allí, el mismo Mauricio le entregó la escopeta y la munición. Pero los uniformados en la habitación de la mama del hoy procesado encontrarían un proveedor de una pistola 9 mm.
“Desconocer que la casa donde encontraron el proveedor no es de mi defendido. Esa casa es de su madre, y ese proveedor apareció en la parte de abajo del closet. Estuvimos indagando de cómo llegó ese proveedor al closet, y parece que un niño lo encontró y lo guardó allá”, explicó.
Es así que por el proveedor, la Fiscalía quiso argumentar como agravante en la acusación contra Gutiérrez que el proveedor era de uso privativo de las fuerzas Militares, por tratarse de un proveedor de una pistola. De acuerdo con el juez, un proveedor no es de uso exclusivo de las fuerzas militares ni es pieza esencial en un arma de fuego. Es así que éste impugnó la teoría del caso formulada por la Fiscalía. “Lo único que queda por desvirtuar es la procedencia de la escopeta”, puntualizó García.
