viernes, 20 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2016-03-09 10:41

“Fairley Sánchez ha ofrecido plata para matarme”

Así resumió Róbinson Prado Ortúa, uno de los procesados por el caso de abigeato en el municipio de Villavieja, denunció que en la cárcel buscan asesinarlo. Durante el juicio oral contra Fairley Sánchez, aseguró que tiene información que este ya ha ofrecido plata para puñalearlo en la cárcel.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 09 de 2016

Con notable nerviosismo, Róbinson Prado Ortúa, confeso responsable del caso de abigeato en el municipio de Villavieja, declaró ayer como testigo en la audiencia de juicio oral contra Fairley Sánchez García.

Allí denunció que este último, junto a José Luis Calderón Castillo y Luis Fernando García, estarían fraguando un complot para asesinarlo en el interior del patio 3 de la cárcel de Rivera. Róbinson fue condenado por preacuerdo a 19 años de cárcel por ser partícipe en el robo de 36 cabezas de ganado y del secuestro del mayordomo de la finca, de su esposa y de un menor de tres años de edad.

Piden que lo trasladen al patio 4

De acuerdo al hoy condenado, el 8 de diciembre pasado en horas de la madrugada lo llevaron a la cárcel del municipio de La Plata (occidente del Huila), pero una vez llegó allí le comunicaron que se debía regresar nuevamente a Neiva.

 width=Róbinson Prado Ortúa denunció que tres de los procesados por el mismo delito, incluyendo Fairley Sánchez, estarían fraguando un atentado contra su vida.

“En el patio 3 de la cárcel de Rivera han ofrecido plata para chuzarme en la cárcel. El señor José Luis Calderón se mueve fácilmente en ese patio y sé que él, Farley y Fernando están tras de mi para asesinarme. Hoy los responsabilizo de lo que me pase a mi o a mi familia”, dijo Prado, mientras pedía que lo trasladaran al patio 4 en el que se siente más seguro.

Firma y huella en hoja blanco

Prado Ortúa aseguró además que el defensor de Fairley se habría aprovechado de su confianza para poner su huella y su firma en tres hojas en blanco, para luego registrar, a su juicio, una declaración presuntamente falsa.

En este documento, responsabilizaba a Ezequías Quintero Díaz, mayordomo de la finca donde se cometió el robo de los semovientes, de ser conocedor del delito que se iría a cometer en dicho lugar. Con ello, según la teoría del caso de la defensa, se buscaba que no se procesara por el delito de secuestro, toda vez que de las personas que fungen como victimas hay un menor de edad.

Las guías ‘falsas’

Según lo revelado por Prado Ortúa en su declaración contra Sánchez García, la mañana del tres de marzo, día anterior de perpetrarse los hechos investigados, Fairley giró un dinero a una persona en Florencia (Caquetá) para que le enviaran unas guías sanitaria de movilización interna de ganado de esa región “para que las autoridades no los pararan en el camino”, según explicó. La noche de aquel día las guas llegaron a través de una empresa de encomiendas.

Estas guías fueron las mismas que los policiales conocieron el día de la captura y que resultaron falsas: Entre lo evidenciado, el documento inscribía que se transportaban 900 reses las cuales venían de un municipio de Caquetá. Sin embargo, ni eran 900 reses (eran 36) ni venían de Caquetá (salía de una finca de Villavieja), notable situación que evidencio que había “algo raro” en aquel transporte de ganado.

No “negoció” con el mayordomo

Pese a la denuncia hecha por Prado Ortúa del presunto documento leonino firmado y con huella de él, aseguró en su declaración que un sujeto, a quien identificó con el alias Maracuyá pero que dijo no recordar su nombre, se habría dirigido días antes a la finca El Cedro en vereda La Victoria de Villavieja para “negociar” con Ezequías.

 width=Los delincuentes ingresaron de manera violenta a la finca, intimidando a sus ocupantes con armas de fuego, para luego llevarse las reses en tres camiones.

Supuestamente, era ya habitual que estos sujetos previamente hablasen con los mayordomos de las fincas para facilitar “las vueltas”. Sin embargo, “Maracuyá nos dijo que con el mayordomo [Ezequías Quintero] no lograron acordar ningún negocio”, declaró en la audiencia. La finca es de propiedad de Guillermo Ángel Solano.

Los hechos

El cuatro de marzo de 2014, siendo las 9:40 de la mañana, cinco sujetos armados con un revólver llegaron a la finca El Cedro, en la vereda La Victoria, jurisdicción del municipio de Villavieja, preguntando por Quintero Díaz, dueño del inmueble.

 width=José Luis Calderón Castillo, José Antonio Gómez Parra y Luis Fernando García otros de los procesados.

Al ver que no se encontraba, uno de los sujetos encerró en una de las habitaciones de la casa de la finca a Ezequías Quintero Díaz, mayordomo de la finca El Cedro, de su esposa, Sonia Alejandra Beru Perdomo, y de su pequeño de tres años de edad. Luego los amarró y los intimidó con el revólver. El niño de la pareja, de tres años de edad, pidió que le dejase ir al baño, pero el delincuente, se negó a la solicitud del menor. Finalmente, evacuó en sus pantalones, resaltó para entonces el fiscal del caso.

Vehículos y capturados

En este hecho, los sujetos habrían logrado salir con tres camiones cargados con 36 cabezas de ganado. Es así que se procedió capturar al señor Jorge Antonio Flórez Parra, quien conducía el camión, marca Fiat, color verde y con placas WDJ-854. En este vehículo transportaban 14 cabezas de ganado. Otro capturado fue Luis Fernando García Reyes, quien conducía el camión, marca Fiat color azul y negro, con placa TMA-689. Aquí lograron embarcar 12 cabezas de ganado.

Finalmente, fue capturado José Luis Calderón Castillo, quien conducía el camión, marca Hyundai, color blanco y con placa TTX-637, en el que sacaron 10 cabezas de ganado. En este también se transportaban los acompañantes, identificados como Diego Mauricio Tovar Adamez y Robinson Prado Hortua, este último señalado de retener en la habitación a la pareja de la finca. Diego Mauricio Tovar Adames logró demostrar que había sido usado como ‘gancho ciego’ en estos hechos, por lo que fue absuelto de los cargos.