“Eso sería un mal referente para el futuro del actual Proceso de Paz”
Ex miembros de la desmovilizada guerrilla del M-19 en el Huila se refirieron a la intensión de la Fiscalía en revisar las amnistías concedidas hace 25 años a esa agrupación ilegal. Dijo que el anuncio deja un mal referente en las intenciones que representará a futuro en actual Proceso de paz con las FARC. Exclusivo DIARIO DEL HUILA.
Luego de conocerse la intensión del fiscal general de la Nación, Eduardo Montealegre, de revisar las amnistías concedidas hace dos décadas a dirigentes del Movimiento 19 de Abril (M-19), ex combatientes de la desmovilizada organización armada ilegal calificaron de desastroso y sin asidero las intenciones del ente acusador. Gustavo Sanjuán, conocido en ese entonces con el apodo de Elías, fue el comandante de la Compañía Gloria Amanda Rincón del Frente Occidental y Sur del M-19, que tenía presencia en los departamentos de Huila y Caquetá.
Conversaciones con un ex combatiente
DIARIO DEL HUILA habló en exclusiva con este hombre, quien ahora vive en una pequeña finca en zona rural del municipio de Gigante (Huila). Resaltó que el M-19 ha demostrado ser un ejemplo de paz, poniendo a esta agrupación a prueba en hechos de coyuntura como el asesinato de su máximo líder y candidato presidencial Carlos Pizarro, muerto en Bogotá el 26 de abril de 1990. De ninguno de sus ex combatientes hubo intensión alguna de volver a las armas, aseguró Gustavo, o comandante Elías.
Por eso, Elías calificó de lamentable lo pretendido por la Fiscalía, luego de 25 años de aquel Proceso de Paz “exitoso para el país”, aseveró. “Creo que es desastroso que se quieran revocar los indultos que se consiguieron en la época. Eso sería desafortunado para un proceso que hoy está a las puertas de concretarse en Colombia, donde se va a desmovilizar la guerrilla más antigua del mundo”, argumentó.
Y cuestionó, “qué referente puede dar eso con ese criterio que se está ya acondicionando en los despachos de la Fiscalía. Me parece inaudito, inoportuno y no tiene ningún sentido cuando se está hoy en un Proceso de Paz con las FARC”.
¿Por qué se tomaron el Palacio?
En 1984 se firmó un cese al fuego con Belisario Betancourt. “El cese al fuego era para convocar a la sociedad colombiana a construir una agenda para hacer las reformas necesarias. Hicimos unos compromisos con el Gobierno, pero finalmente este nunca cumplió. […] Cuando nosotros firmamos esos ceses en Corinto y aquí en El Hobo ya a los 15 días nos estaban metiendo la Fuerza Pública y había combates aquí en nuestras zonas”, relató.
Antiguos de sus dirigentes y ex militantes del M-19 le serian revocadas sus amnistías si se llega a comprobar que sus militantes cometieron algún delito de guerra durante la Toma del palacio de Justicia hace 30 años.
Huila y Caquetá participaría también
Y al no haber garantías, un número significativo de hombres de la Compañía Gloria Amanda Rincón, especialmente de las unidades que tenían presencia en el departamento de Caquetá, fueron enviados por Gustavo a apoyar la operación de la toma del Palacio en Bogotá. “Por supuesto, nosotros apoyamos con hombres, personas que salieron de las fuerzas nuestras que estaban en el sur del país, para hacer parte del equipo que iba a estar en la Toma del Palacio de Justicia. La mayoría eran de aquí del occidente del Huila, pero casi todos de Caquetá”, aseguró. Y de esos, por lo menos 35 insurgentes del M-19 perdieron la vida en aquel hecho histórico.
Es por ello que los comandantes deciden con la cúpula de la organización armada ilegal diseñar la operación de la toma del Palacio para, según ellos, hacerle un juicio político al Presidente Betancourt. “Pero ya el desenlace que se dio, y del que todo el país es conocedor, debe ser responsables el Gobierno y sus Fuerzas Militares. Hicimos la toma del Palacio; sí, la hicimos. Pero los resultados que se dieron después los tiene que asumir el gobierno de la época y su Ejército”, explicó.
Proceso de Paz, “palabra empeñada”
Aseguro que es ilógico que este tipo de discusiones se estén despertando en el país, cuando ellos han participado de la vida pública, demostrando elementos positivos después de la desmovilización. “Nosotros llegamos a un Proceso de Paz en Colombia y habíamos empeñado la palabra en esa época de 1990. Hasta ahora hemos cumplido”.
“Este fue un proceso supremamente exitoso, de cara al país, y no ha habido absolutamente nada que dañe el compromiso que Carlos Pizarro Leongómez, nuestro comandante general del M-19 y que todos sus combatientes asumimos de cara al país. Consideramos que el único camino que tiene la sociedad colombiana es la Paz, donde construyamos una Colombia donde quepamos todos, como lo soñó el libertador Simón Bolívar”, explicó.
La posición de la Fiscalía
Según la Fiscalía, para los combatientes del M-19 que pudiesen tener relación con presuntos crímenes de guerra cometidos durante la toma y retoma del Palacio de Justicia el 6 y 7 de noviembre de 1985 le serán revisadas sus amnistías.
Lo solicitado por la Fiscalia de revisar el indulto dado al M-19 por los hechos del palacio de Justicio son un mal referente para el actual Proceso de Paz con las FARC", dijo Gustavo Sanjuán.
Montealegre explicó que la institución ha encontrado "nuevos elementos de juicio que permiten concluir que en la retoma del Palacio (realizada por el Ejército entre el 6 y el 7 de noviembre) no solamente se cometieron delitos de lesa humanidad sino también eventualmente crímenes de guerra" que también habrían involucrado a insurgentes.
Es así que uno de ellos sería Sanjuán, quien estuvo en la organización por algo más de 13 años y se desmovilizó el 10 de marzo de 1990. Según contó, la compañía que comandó en esos tiempos apoyó la operación de la toma con el envío de unidades guerrilleras desde Caquetá a Bogotá. Hace 25 años decidió dejar las armas y hoy es un agente de paz.
