sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-09-19 08:51

“Ese viejito me llevó a la fuerza y me tocó en la noche”

Así resumió una pequeña, oriunda del municipio de Cartagena del Chairá (Caquetá) quien, para el tiempo de los hechos, tenía 12 años de edad. Aquel 17 agosto 2013, un grupo de hombres armados raptaron a la menor luego de salir de un culto evangélico en la vereda El Vergel de Suaza (Huila).

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 19 de 2015

Por secuestro agravado, acto sexual abusivo y porte ilegal de armas de fuego, Alfonso Moreno Muñoz, alias El Viejito, está siendo investigado por el Fiscal Sexto Especializado ante el Gaula, en hechos ocurridos el 17 agosto 2013 y posteriores, en el que retienen ilegalmente a una menor, al parecer, para cobrar una extorsión. Sin embargo, a alias El Viejito solo la Fiscalía encontró argumento para imputarle los tres delitos en mención. La familia de Moreno Muñoz insiste en que lo estarían confundiendo con otro sujeto, pero el acta de reconocimiento fotográfico recogida con la descripción hecha por la menor, podría explicar que es El Viejito el autor de su rapto.

La niña lo vivió y lo relató

Bajo la custodia de su madre, Niyireth Laguna, oriunda de Florencia, la menor que el 21 de noviembre cumplirá sus 15 años de edad, narró los hechos ocurridos en la finca Miraflores de la vereda El Vergel del municipio de Suaza (Huila) y que hoy son materia de investigación contra El Viejito.

“Íbamos saliendo del culto en el carro con mi mamá, mi papá, mi hermano y un hermano de la iglesia. Nosotros íbamos como a las 9 de la noche, y pasando una quebradita hacia nuestra casa, se nos atravesaron unos encapuchados, uno con revólver y los demás con escopeta. Uno de los que tenía escopeta golpeó en el vidrio al lado mío, y nos hizo bajar. A mi papá, le hicieron apagar las luces del carro y nos mandaron por un chuquial; nos hicieron tirar bocabajo”.

Sudadera y botas para caminar

Dejaron a los padres allí tirados, pero los sujetos se habrían ensañado contra la menor para proseguir con las presiones, de las que hasta ese momento fueron desconocidas para las víctimas. “Me cogieron del brazo y me llevaron lejos de mi mama; me hicieron poner una sudadera de color negro. Frente a la casa de la hermana de la iglesia, llamada Ligia, me hicieron subir en una moto. Me colocaron también un casco de color negro y una carpa de color verde. Uno de los tipos se subió manejando y otro se montó detrás de mí, con el revólver apuntándome en la cintura”, relató.

Con vendas en los ojos

La menor fue entonces, raptada por los sujetos quienes la condujeron con vendas en los ojos hasta la inspección de La Unión. De allí, dejaron la motocicleta en la que se movilizan y continuaron por más de un día a pie por una zona boscosa, llena de pequeños nacederos y grandes abismos. Y la noche, volvió a encontrarse con la niña y sus captores, y bajo la zozobra que generaba estar con extraños y raptada contra su voluntad, en medio de parajes desconocidos.

 width=El sujeto de 68 años de edad se habría llevado a la menor que hoy cumplirá 15 años de edad, luego que saliera con su familia de un culto evangélico.

“Cogimos caminos que eran puro monte y como había mucho árbol pues, se veía oscuro, por lo que prendieron la linterna. Yo les dije que estaba que vomitaba. Paramos a cambiarle las pilas a la linterna y, en ese instante, me vomité. Luego, esos señores me dijeron que avanzáramos antes que se pusiera claro. De ahí, salimos a un plancito y ya no había tanto monte; había un punto que era como una Y, y ahí comenzó a llover. Los señores esos pararon y nos metimos por un camino donde encontramos como una grutica y escampamos ahí”.

Avanzaban entre la lluvia

Luego, los sujetos con la menor pasaron una quebrada y del otro lado, aguardaba una pequeña casa. “Pero seguimos andando y seguía lloviznando. Cuando avanzamos por una subidita, había un tronco caído y me resbalé. Ellos me cargaron un rato. Les dije que tenía mucho frio, que me prestaran una carpa, pero que no tenían. Luego llegamos como a una bajadita, por lo que les dije que estaba cansada, y paramos un rato. Yo me senté en un troco que había, y me dieron una carpa. Ellos habían armado como un cambuchicito con un plástico transparente. Uno de esos señores me pasó un tarro de sardinas con un pedazo de panela. Uno de ellos trataba de encender fuego y no le prendía. Me dijeron que me acostara a dormir ahí, me pasaron una cobija y me quedé dormida”, continuó.

Me mandó la pierna y el brazo

Y es allí en donde el sujeto que ella identifica como El Viejito, y quien era la persona que identifica como el portador del revólver, le empieza a ella a tocar sus partes abusivamente. “Pero el viejito se acostó al pie mío, me mandó la pierna encima y el brazo a mis pechos, pero yo se la quitaba. Él me dijo que tranquila, que no me iba a hacer nada, que era solo para calentarme. El otro señor que andaba con nosotros se había ido. Y cuando era de día, el viejito me despertó y me amarró contra un palo con las manos atrás”, describió.

La dejaron libre

Luego de dos días y dos noches, los captores regresaron a los parajes cercanos en donde había cerca comunidad. Según lo relatado por la menor a la Fiscalía, los sujetos llegaron hasta después de un puente de tablas para luego hacerle quitar la sudadera y las botas que le habían proporcionado para la travesía, y le dijeron que se fuera. “Me dijeron que me fuera por un camino derecho y él se devolvió corriendo”, explicó. Uno de los pobladores de ese pequeño poblado logró contactar a la menor y la llevó en su motocicleta hasta un paraje mucho más poblado, en donde lograron contactar a sus padres.

 width=Al sujeto le fue postergada la próxima audiencia de juicio oral para el martes 3 de noviembre en horas de la mañana.

Moreno Muñoz, de 68 años de edad, fue finalmente capturado con orden judicial del Juzgado Promiscuo Municipal de Suaza, el lunes 31 de marzo de 2014 por efectivos del Gaula de la Policía Huila. “Fueron abordados por cuatro personas que se identificaron como subversivos, siendo intimidados con arma de fuego. Se llevaron a la niña y por su liberación exigían 300 millones de pesos”, dijo el entonces comandante del Departamento de Policía en el Huila, coronel Delbert Mayid Plata Álvarez.

Investigarán por extravío de evidencias

Y precisamente, en la audiencia de juicio oral que se llevó a cabo en esta semana, el Juez Segundo Penal del Circuito Especializado no aceptó esta prueba con la que la Fiscalía Sexta Especializada ante el Gaula logró la identificación plena hecha por la menor al sindicado. No fue aceptada porque no fue traída por el fiscal del caso a la audiencia. Según este último, el funcionario quien se encarga del almacén de evidencias de la Fiscalía no se encuentra y la persona en su reemplazo no logró encontrarla.

 width=Los padres de la menor exigen claridad y justicia en el hecho, en el que resulto violentada en su inocencia su hija.

El procedimiento de registro fotográfico en el que la menor logró identificar al sujeto fue realizado hace cuatro meses, por lo que el juez le reprochó al fiscal la presunta negligencia de su entidad, aun cuando este material está embalado y sometido al proceso de cadena de custodia. Según el mismo fiscal, fueron elaborados, revisados y reportada su entrada al almacén, pero “no la encuentran”, resaltó. Dijo que compulsaran copias para tomar medidas disciplinarias y penales si es el caso, por la desaparición de material probatorio. La próxima audiencia será el martes 3 de noviembre de este año, escenario en el que no asistirá Eliseo Laguna Barrero, testigo de la Fiscalía, quien denunció amenazas de muerte en su contra por cuenta de este caso.