sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-10-14 11:10

“Ese día, los policías huyeron como sicarios”

Así se refirió el padre de Duván Andrés Cortés, de 18 años, sobre los uniformados que asesinaron a su hijo el 14 de octubre de 2014. Luego de un año del hecho, aún no hay mayores avances en este caso. El progenitor dijo que ha recibido hostigamientos por parte de agentes del Estado.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 14 de 2015

Llevaba 10 días de haber cumplido sus 18 años de edad, cuando un policía le disparó y lo mató. De aquella trágica noche, sus amigos recordaron que Duván Andrés Cortés Chávarro había salido con un grupo de amigos a departir en un parque central, a una cuadra de su casa en el barrio Las Granjas, pero la muerte la encontró con un uniformado. De aquel hecho, no ha habido mayor avance en la investigación. Los familiares del hoy occiso aseguraron que la funcionaria del ente acusador ha recibido presiones “por gente de arriba”, dicen. Solo saben que el agente que impactó al chico lo habrían retirado del cargo, pero aún no se ha judicializado.

A sus 54 años de edad, don Miguel Ángel Cortés García nunca pensó que la Institución más odiada por él y su familia fuera la que, en teoría, debe proteger la vida y la seguridad de los ciudadanos. Aseguró además, que ha sido víctima de señalamientos por parte de uniformados que, sabiendo el caso de su hijo, han sido sorprendidos tomándole fotos a su casa. Por ello, terminó por irse del barrio y dejarle su casa al amparo de su señora madre. “Me han venido hostigando, tomándome fotos a mi casa. Me quieren involucrar como vendedor de estupefacientes, me quieren hacer un montaje judicial”, resaltó.

Recuerdo con nostalgia y dolor

Eran las 10 de la noche de un martes 14 de octubre, cuando a la casa de Duván Andrés llegó un grupo de amigos, quienes lo convidaron a compartir una botella de whisky en el parque Divino Niño, ubicado en la carrera 7 con calle 37 y 38 del barrio Las Granjas. A Duván no le gustaba beber, y menos licores tan fuertes como el que pretendían compartir sus amigos con él. Sin embargo, su buen sentido del humor lo hacía un amigo necesario en los festejos y recochas de amigos. “Solo querían que él los acompañara y los hiciera reír, porque él era muy chistoso. Sacaba chistes así sea de bobadas, pero le sacaba chiste a todo”, recordó con nostalgia su padre.

Salió a ‘recochar’ al parque

Llegaron los muchachos al lugar y optaron por sentarse en una de las bancas centrales del parque, Duván Andrés vestido tan solo con un jean y sin camisa ni zapatos, porque él estaba relativamente cerca de su casa. Es así que a las dos horas de estar allí, echando chistes, tomaduras de pelo y mucha risa en medio de la botella de whisky, dos uniformados del cuadrante 11 de policía llegaron en su motocicleta, cumpliendo su rutinaria labor de patrullaje, registro y control. “Según me cuentan los muchachos, hicieron hasta tres pasadas en los contornos del parque. A la cuarta pasada, llegaron y se parquearon en toda la séptima”, relató el padre del occiso.

Entró por el ombligo y salió por el cuello

Sin bajarse de la motocicleta, los policiales le solicitaron una requisa a los muchachos, estando ellos a más de 15 metros de los uniformados. “El policía les pide la requisa y que debían acercarse a donde él, cuando era él quien debía llegar a ellos. Entonces, al ver que no se acercaron y se burlaban de ellos, empezaron a insultar a los muchachos. Finalmente, el uniformado que venía de parrillero disparó al piso”, relató don Miguel Ángel.

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Miguel Ángel Cortés García, padre de Duván Andrés Cortés Chávarro, el joven asesinado, sigue esperando que la justicia se pronuncie contra los uniformados de la Policia que presuntamente mataron a su hijo.

Según la versión, la bala disparada por el agente de Policía, identificado posteriormente como Walter Sánchez, rebotó contra el piso y rozó un costado del abdomen de uno de los compañeros que iba frente a Duván. El proyectil continuó su trayecto y entró perforando más abajo del ombligo a Cortes Chávarro y salió por el cuello. Aunque algunos hablan de un solo tiro, otros creen haber escuchado dos impactos, se sabe que aquella noche resultó muerto Duván y herido otro muchacho, uno de los testigos en este caso. “En vez de ayudar a los muchachos heridos, lo que hizo fue pegarle una palmada al muchacho y acelerar la moto para huir”, puntualizó.

Luego de salir del lugar de los hechos, otros uniformados después de una hora aproximadamente, llegaron, según el padre del joven asesinado, a buscar los cartuchos de los tiros hechos por sus colegas. “Con los vecinos empezamos a buscar y encontramos la vainilla de la bala disparada. […] Realmente, no sabemos cuántos disparos hicieron esa madrugada porque la necropsia nunca nos la entregaron. Nosotros no tenemos ese documento. Ahí nos podemos dar cuenta que ese caso lo quieren dejar en la impunidad”, puntualizó.