jueves, 19 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2016-04-05 08:25

“Cadena de custodia no hubo”

Este es el panorama que, según la defensa de los estudiantes procesados, se avizora en lo que resta del juicio oral contra ellos. Según los acusados, los tres productos incautados por la Policía de Carreteras no tienen nada que ver con material explosivo, salvo para elaborar mechas para canchas de tejo.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 05 de 2016

Durante la audiencia de juicio oral contra los cuatro integrantes de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Huila, ATCH, organización de base que hace parte, a su vez, del Movimiento Político y Social Marcha Patriótica, el mismo juez cuestionó el procedimiento con el que aquel 22 de agosto de 2013 la Policía de Carreteras capturó a los cuatro sindicados en este caso. William Cruz Javela, Édison Fabián González Sierra, Róger Murcia Escobar y Óscar Eduardo Gasca Garzón están siendo procesados por llevar material supuestamente explosivo y de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas durante el pasado Paro Nacional Agrario en vías del Huila.

Eran tres los que estaban en ese momento en el puesto de control y quienes detuvieron el taxi, con placas TGZ-673. Según lo testificado ayer por Julio César Pestaña Rodríguez, uno de los uniformados que aquel día adelantaron el procedimiento de captura, inicialmente no sabían qué tipo de sustancia era la que presuntamente portaban los jóvenes. Ellos se movilizaban en aquel vehículo de servicio público en sentido Campoalegre – Algeciras, cuando se encuentran con el cruce de Otás, entre Campoalegre y la vía hacia Algeciras.

La interceptación a oscuras

“Eran como las 11 de la madrugada, cuando vimos el vehículo en sentido Campoalegre - Algeciras, al cual le hicimos la señal de pare. Los señores se detienen y dentro de este iban cuatro jóvenes, a quienes se les solicita que desciendan para hacerles una requisa. Luego se les dice que abran la maletera, y dentro de esta hay cuatro morrales. Los muchachos manifiestan que son de ellos, y cada quien toma su morral”, relató Pestaña Rodríguez.

 width=Según la defensa, los tres elementos químicos incautados por la Policía de Carreteras aquella madrugada del 22 de agosto de 2013 se utilizan para hacer mechas para jugar tejo y no constituyen infracción penal.

Y en ese momento es cuando, aparentemente, los uniformados les encuentran unos elementos que presumen ser material con el que elaboran las llamadas papa-bombas. “Llevaban unas pancartas alusivas a los Derechos Humanos, unas botellas de aguardiente, unas sustancias con olor a azufre y un polvo como gris. Yo por el radio solicito acompañamiento. Me envían apoyo y me dicen que toca llevarlos a Campoalegre para verificar qué sustancia es la que llevan allí. El subintendente Parra, que es técnico explosivista, nos dijo que esas eran sustancias para hacer explosivos”, declaró.

A William Cruz en su morral le encontraron chalecos y publicidad de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Huila, ATCH; a Óscar Gasca, presuntamente, le hallaron en su morral 800 gramos de clorhidrato de potasio; a Róger Murcia, por su parte, le encontraron 900 gramos de polvo de aluminio; y a Édison González, 500 gramos de azufre.

Los argumentos de la defensa

Sin embargo, los patrulleros no sabían qué tipo de material era el que presuntamente portaban los bolsos de los muchachos. Es así, que ni embalaron el hallazgo, ni se percataron de fotografiar el material en el mismo lugar donde se incautó, por lo que, asegura la defensa, se rompió la cadena de custodia. “En el traslado desde el puesto de control en la carretera hasta la Estación de Policía de Campoalegre, se pudieron modificar esos elementos, pudieron alterarlos o cambiarlos”, resaltó Eduardo Matyas Camargo, abogado defensor de los cuatro muchachos.

 width=Eduardo Matyas Camargo, abogado defensor de los cuatro muchachos procesados.

“Es un absurdo que en el caso de Javela le hubieran a él incautado esos elementos y lleve detenido dos años y medio por unos chalecos y material de la organización a la que pertenece, y que no conducen a ninguna infracción de la ley penal. Solo que ser partidario de la defensa de los Derechos Humanos sea peligroso para el Estado. En lo que tiene que ver con los otros dos, pues los mismos policiales reconocen que no sabían qué sustancia era. Y se lo llevaron a Campoalegre, y allí pudo haber sucedido cualquier cosa. Pudieron haber cambiado la sustancia, etc.”, resaltó al abogado.

“No es un explosivo”

A la luz de la defensa, el aluminio negro y el clorhidrato de potasio sí tienen un control, pero de orden administrativo, que no constituye una infracción penal. “Usted puede poner una fábrica de pólvora para hacer juegos pirotécnicos o para elaborar mechas para canchas de tejo. Para elaborar esos elementos se utiliza una pólvora cloratada o una pólvora negra. Si las autoridades encuentran una fábrica que no tenga permiso la cierran, le decomisan los elementos, pero no lo ponen preso. Con el aluminio en polvo, con el clorato de potasio y con el azufre se hace pólvora cloratada, que no es un explosivo”, dijo.