sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-10-12 09:46

Una vaca echada en la vía produjo la muerte a un motociclista en Fortalecillas

Wilmar Moya Pérez, de 44 años de edad, sufrió una caída aparatosa en la motocicleta en la que se movilizaba la noche del sábado a las 7:40 p. m. Una delgada vaca que descansaba plácidamente en la mitad de la vía fue la causante de la muerte del hombre, quien regresaba de la vereda Hatonuevo, jurisdicción del municipio de Villavieja, de dejarle un mercado a su señora madre.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 12 de 2015

El accidente se registró en la vía que conduce de esa localidad al corregimiento de Fortalecillas, jurisdicción del municipio de Neiva. El broche de la finca contigua, en la vereda La Mata, y la falta de alumbrado público habrían sido las causas para que el animal se saliera y ocasionara el trágico final.     

 

Un viento sopló

Según Wilson Zárate Moya, primo hermano del occiso, reveló algunos detalles previos al accidente, los que dejaron una huella importante de este hecho en él y algunos de sus familiares. “Estábamos tipo seis de la tarde, estaba yo descansando. Mi mujer me dijo que fuéramos a dar una vuelta porque se sentía aburrida, pero yo le respondí que estaba como malo, como raro, pensativo. Y fíjese que como a las 9:00 de la noche nos llegan con la noticia que mi primo estaba muerto. Mi mamá me llamó y me dijo que Wilmar se había matado. Ese era el presentimiento que tenía”, recordó Wilson de aquella trágica noche cuando el viento sopló la mecedora en la que aquella tarde él descansaba.      

 

Trabajador de una petrolera

Wilmar y Wilson habían compartido trabajo cuando estuvieron trabajando en una contratista de una petrolera en el municipio de Yopal, capital del departamento de Casanare. “Yo trabajaba con él como maestro de construcción de la petrolera. Yo era sablastero pintor en esa época y como técnico hidrostático en Quimonsa. Compartimos mucho como hermanos prácticamente, porque fuimos de la misma edad. Somos cuatro de la misma edad, quienes compartimos días de cerveza y amistad”, dijo.  

Finalmente, Zárate Moya dijo que ya estuvieron hablando con el dueño del animal, el cual no sufrió mayor herida que la de un hematoma en su espalda, quien manifestó que respondería por la grave pérdida. Sin embargo, ninguno en la vereda quiso revelarle la identidad de dicho ganadero a los familiares de Moya Pérez, el occiso. Los servicios exequiales los llevara a cabo la funeraria Cristo Rey de Neiva. Sera velado en la casa de su mama, en Hatonuevo. Deja tres hijos, dos varones y una niña, además de su esposa con la que vivía desde hace años.