Tres tragedias y un adiós
En diferentes salas de velación, familiares y amigos les darán el último adiós a las tres personas que fallecieron en el trágico accidente del pasado lunes festivo, ocurrido en inmediaciones a la central mayorista Surabastos.
DIARIO DEL HUILA hizo acompañamiento a los dolientes horas antes de que empiecen su proceso de duelo por la triste partida de sus seres queridos.
César Pérez Rojas
Diario del Huila
Andrés Mauricio Rodríguez Serrato
Desde las cinco de la tarde se llevaron a cabo las honras fúnebres de Andrés Serrato, entre los asistentes se encontraban sus padres, una hermana, primos y conocidos, a pesar de la ocasión, sus dolientes estaban en un aparente estado de calma.
“Mauricio era un muchacho muy expresivo, con muchas metas y sueños, yo lo conocí aproximadamente hace cinco años cuando entramos a trabajar en un local comercial en el centro de la ciudad, fue allí donde pude ver que me encontraba laborando con una persona muy creativa, echada para adelante y que nunca defraudó mi confianza ni mi amistad, para mí fue una pérdida muy fuerte y sorpresiva, él era un hombre muy joven y con mucha proyección”, expresó José Hormaza.
Johana Pastrana también expresó que la percepción que ella tenía de su primo siempre fue la de un muchacho comprometido con su mamá y su hermana, que cuando ella estaba deprimida le daba ánimos y que, en varias ocasiones, le ayudó cuando se encontraba en problemas.
Albino Romero Díaz
El sepelio de Albino Díaz se realizó en la funeraria Cristo Rey, el sentimiento de tristeza y resignación por parte de su mujer e hija era manifiesto y se extendía por toda la sala de velación, familiares y amigos compartían su dolor.
“Albino era un buen hermano, con él siempre nos llevamos bien, recuerdo que cuando muchachos salíamos mucho juntos, últimamente casi no nos veíamos porque él por su parte, mantenía en su trabajo y viviendo con su familia y yo por la mía, dedicada a mi hogar, la última vez que nos vimos fue el día del cumpleaños de mi padre”, expresó María Romero Díaz.
Jorge Romero Díaz, el mayor de los hermanos, también narró que cuando eran niños salían mucho a jugar juntos y que dado que tenía más edad, era una especie de guía para él en las aventuras diarias que tenían en su infancia, “la última vez que nos vimos fue en la fiesta de navidad, fecha que en la que siempre nos reuníamos sagradamente”.
Jésica Natalia González Trujillo
El velorio de Jésica Natalia se realizó en la casa que la vio nacer; allí, en el barrio José Eustasio Rivera, se cerraron dos calles para que amigos y relacionados fueran a darle su última despedida.
Según sus más allegados, a Jésica le gustaba la música popular, cantar, bailar y salir a disfrutar con sus amigos; el licor no estaba entre sus gustos y tenía amigos por doquier gracias a su buen carácter y sentido de compañerismo.
Ella era una niña muy alegre, llena de chispa, el día de las madres, recuerdo tanto que me dejó un mensaje muy hermoso en el que me decía que yo era su confidente, y sí, yo no era sólo su madre sino su mejor amiga. Yo estoy muy feliz porque mi Dios me iluminó y comprendí que si Él se la llevó, le tiene mejores cosas en el cielo y sé que ella siempre estará en mi corazón, en el de sus hermanos y en mi hogar.
