Soldado se bajó del bus y un camión lo mató en Aipe
El soldado regular John Jairo Betancourt Vega, de 22 años de edad, murió en un incoherente accidente de tránsito en vías del Huila. El joven militar viajaba con aparente sobrecupo con otros 113 soldados en dos buses desde Caquetá a su natal Bogotá. Hacia parte del Batallón de Infantería 35 Héroes del Guepi, adscrito a la Décima Segunda Brigada del Ejército en Florencia.
Solo hasta el pasado sábado, John Jairo Betancourt Vega, de 22 años de edad, había participado de su Juramento de Bandera en el Batallón de Infantería No. 35 Héroes del Guepi, adscrito a la Décima Segunda Brigada del Ejército en Florencia.
Muy contento, a pesar que ninguno de sus familiares lo acompañó a la ceremonia, emprendió un viaje desde la capital de Caquetá junto a otros 113 ‘lanzas’, (como los soldados entre ellos se refieren) a su natal Bogotá. Pero, por causas que son materia de investigación, se habría bajado en el municipio de Aipe en donde un camión lo arrolló en la carretera.
“Nadie nos dice nada”
Según Nancy Rubiela Betancourt Vega, tía del hoy occiso, el hecho ocurrió hacia la media noche de ayer en el tramo vía que del municipio de Aipe (Huila) conduce al municipio de Natagaima, departamento de Tolima.
El muchacho fue accidentado por un camión, y fue remitido de urgencias al Hospital General de Neiva. Sin embargo, allí llegó sin signos vitales. “La verdad, sobre el accidente no sabemos nada. Fuimos al hospital y allí no nos dieron información, llegamos a la Policía de Carreteras y tampoco. Hasta el momento, nadie nos dice cómo fue el accidente”, señaló la angustiada señora.
Viajaban con sobrecupo
Según el coronel Juan Carlos Espinel, comandante de la Décima Segunda Brigada del Ejército con sede en Florencia, viajaron con el hoy occiso 113 soldados regulares en dos buses desde Florencia a Bogotá.
“No sé por qué se presentó ese accidente, no sé porque se bajaría allí, pero todos estaban de permiso. Ya hay una comisión de la Brigada para ayudar a la familia a resolver esta situación. Estamos haciendo las averiguaciones del caso”, señaló el coronel, quién además confirmó que el resto de los uniformados viajaron llegaron en óptimas condiciones a la capital de la República.
No terminó por irse al Ejército
Al momento de ser sometido a la prueba de alcoholemia antes de su fallecimiento, el joven soldado arrojó como resultado tres grados en su estado de ebriedad. Betancourt Vega ya llevaba tres meses, desde el 20 de octubre, integrando el Ejército Nacional.
Su tía, en medio del desconsuelo, recordó que siempre fue su anhelo portar ese camuflado pixelado. Él alcanzó a estudiar hasta 10 grado en el Colegio Distrital Almirante Padilla en la jornada de la noche. “No terminó el estudio porque a él le gustaba mucho el Ejército”, señaló.
Un sueño apocalíptico
Trabajaba en construcción, no tenía hijos y residía en el barrio Santa Librada de la Localidad de Usme en Bogotá. Venía de una familia boyacense, pero desde hacía 17 años se había radicado en la capital de la Republica. “John Jairo tenía programado hoy domingo visitar el cementerio de la Avenida 26 con mi hermana, la mamá de él, para luego subir el Cerro de Monserrate”.
“Anoche mi hijo de 17 años de edad, primo de él, me había dicho que tuvo un sueño muy feo. Dizque John Jairo le decía ‘manito, venga y me acompaña que aquí es más bonito’. Y me dijo que al primo lo había visto como en un lugar brillante. Eso lo asusto y de paso me inquietó a mí. Yo anoche estaba como con un desanimo, como que la muerte de mi sobrino ya me estaba anunciando que se lo iba a llevar”, recordó la tía.
