miércoles, 18 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2016-10-18 11:44

Sin freno, borrachos al volante

Los casos de accidentalidad a causa del alcohol no paran en la ciudad, la última víctima fue un padre de familia que por culpa de la irresponsabilidad y la inconciencia, deja dos hijas y una esposa desconsoladas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 18 de 2016

A pesar de las incontables veces en las que se ha presentado accidentes fatales por culpa de mezclar alcohol y gasolina, pareciera que las personas no aprenden la lección y aunque las multas por parte del Gobierno, en las que se impone una multa cercana a los 27.000.000 de pesos, se hacen con el objetivo de contrarrestar este tipo de acciones; los sinestros por esta razón no dejan de presentarse.

El último caso sucedió el pasado domingo en la mañana cuando en un acto de irresponsabilidad completa, un hombre identificado como Edward Gaona, el cual se movilizaba en alto grado de embriaguez con otros tres sujetos, después de asistir a una fiesta que habría empezado días atrás, arroyó a Ricardo Puentes Dussán, quien se encontraba en su motocicleta estacionado en cercanías a la Cruz Roja, dejándolo gravemente herido, desafortunadamente, el pasado lunes falleció.

 

Un padre, esposo y amigo ejemplar

María Paula Puentes Cruz, hija del occiso, seriamente afectada manifestó que ese día su padre había salido tipo 9 de la mañana, y que de haber sabido que era la última vez que lo iba a ver, se hubiera despertado, cosa que no pudo hacer ya que la noche anterior había estado con su hermana en una reunión familiar; cuando dieron las 3 de la tarde y al ver que Ricardo no contestaba el teléfono empezaron a preocuparse y a pensar que a su papá le había pasado algo malo, lo que desafortunadamente se cumplió cuando a las 8:30 de la noche un paramédico llamó a la casa avisando que su padre se encontraba en grave estado de salud en la clínica Uros.

“Me da mucha tristeza y rabia que por culpa de un irresponsable borracho mi padre haya muerto, era muy humilde, no le daba malgenio, se tomaba las cosas muy en calma y de forma paciente nos hablaba de la vida; nos ayudaba en todo, él era la cabeza de la casa, quien dirigía, nos aconsejaba, nos consentía; somos tres mujeres y todas lo que queríamos. Lo que mi familia y yo le pedimos a las autoridades es que cumplan con las leyes porque hay muchas restricciones que no las hacen cumplir y hay que hacer más control”, afirmó en medio de las lágrimas María Paula Puentes Cruz.

Otro que lamentó profundamente lo sucedido fue uno de sus compañeros más cercanos, Carlos Javier Hernández, quien trabajaba junto a él como subordinado, ya que Ricardo era el administrador de una estación de servicio en el centro de la ciudad y el cual afirmó que fue un gran honor trabajar con alguien como Puentes, ya que era una excelente persona con la que llevaba trabajando muchos años, tiempo en el que pudo observar que era un gran padre, comprometido con su familia, el cual le gustaba compartir tiempo con sus empleados a los que trataba de una manera ejemplar.                                                                   

“Con esto no destruyen una sola vida sino una familia completa, entonces no sé porque la justicia es tan débil en esa parte, si esto le ocurre a alguien importante entonces es castigado, pero si es una persona del común no hacen nada y lo único que dicen es que el seguro pague; yo con creo que con plata se pueda pagar una vida, yo creo que esa gente no puede quedar libre porque a los ocho días están haciendo lo mismo”, manifestó Hernández.