Sicariado joven mientras veía un partido de fútbol en Puertas del Sol
Andrés Fabián Rayo Amaya, de 17 años de edad, fue asesinado de un disparo en la cabeza por un sujeto quien habría llegado del barrio San Martin a “hacer ese trabajo”, dijeron algunos testigos del hecho. El hecho ocurrió mientras muchos disfrutaban de un partido de fútbol.
Todos veían uno de los juegos que se cumplían en el marco del campeonato de fin de año, organizado por uno de los líderes comunitarios de la Comuna 6, sur de Neiva. El futbol se había convertido en la estrategia para disminuir problemas de convivencia e inseguridad se venían presentando en el barrio Puertas del Sol. Y precisamente, en un escenario que busca hacerle el quite a la guerra y la muerte, un joven es asesinado en medio de una nutrida afluencia de espectadores.
En medio de espectadores
El muchacho de 17 años, identificado como Andrés Fabián Rayo Amaya, era uno de los espectadores del partido. En ese instante, un sujeto desenfundo un revólver y le propinó un disparo en la parte posterior del cráneo. De las primeras versiones, el sicario, quien vestía una camiseta manga larga del Atlético Nacional, se acercó a la víctima portando un casco de motocicleta. Al impactarlo, el desconocido sale corriendo hacia donde estaba otro sujeto, quien lo esperaba en una motocicleta encendida. De inmediato, los sujetos huyen a gran velocidad por la avenida principal.
Móviles pasionales
Aunque estaban aterrorizadas con el hecho de sangre, algunas personas ayudaron al muchacho a trasladarlo al centro médico del barrio Canaima. En el taxi de una de las personas que también observaban el partido, Rayo Amaya fue movilizado, pero ya llegó sin signos vitales al centro asistencia.
El sujeto que lo impactó, al parecer, venía del barrio San Martin en búsqueda precisamente del menor para asesinarle, y todo presuntamente por problemas pasionales. Las autoridades investigan si su asesinato tiene relación con una disputa que había sostenido el menor de edad el pasado 24 de diciembre, al parecer, por una chica.
Todos corrieron a las casas
El violento sonido que produjo el arma de fuego hizo que tanto espectadores como futbolistas del juego literalmente se espantaran del escenario deportivo. “Todos nos metimos a las casas. La gente estaba horrorizada y se nos metieron a las casas. Eso nadie respetó que no fuera su casa y todos buscaron refugio en cualquier lugar”, asevero Lorena Plazas, habitante del sector.
Uno de los líderes comunitarios, quienes también estaban en el momento del asesinato, lamentó que este tipo de hechos se presenten en un sector que busca salir precisamente de episodios de violencia como el aquí acontecido.
