Será condenado por intentar asesinar a su concuñado
En una riña, Jairo Artunduaga protagonizó el intento de homicidio contra Jaime Correa y su hija, en un hecho que está siendo objeto de análisis por la Fiscalía 9 Seccional, ocurrido el 7 de julio de este año. Se espera una condena de, por lo menos, 15 años de cárcel.
A Jairo Artunduaga Perdomo, de 46 años de edad, lo encontraron culpable de tentativa de homicidio y lesiones personales contra Jaime Correa Ambito, de 57 años de edad, y su hija Rosa Yuliana Correa Gahona, de 18 años de edad. El hoy sindicado tendría que pagar hasta 15 años de cárcel por un hecho de intolerancia que se originó por un tercero, quien es el hijo del hombre que por poco muere de un impacto de bala, en una riña que se registró el pasado 7 de julio de 2015.
Casi lo asesina “por accidente”
Eran las 10:30 de la mañana de ese 7 de julio, cuando el hijo de Jaime Correa estaba discutiendo con Jairo Artunduaga que, paradójicamente, era amigo de la familia agredida. “Ese señor resultó discutiendo con otro hijo mío. No sé por qué iniciaría esa discusión, lo cierto es que salió echándole madres, que lo iba a matar. Yo estaba en la otra esquina haciendo una llamada, y me vine porque estaban alegando. Me bajé para ahí, a la otra esquina, y le dije que no se metiera con la misma familia, porque él es esposo de la hermana de mi esposa.
Regresó a su casa y sacó una escopeta
Es así que la ira consumió a Jairo, por lo que regresó a su casa y sacó una escopeta y, desde la puerta de su casa, empezó a dispararle al muchacho de Jaime. Pero las balas impactaron fue a Correa Ambito, quien se encontraba en la esquina, a tres casas de su residencia en el barrio Villa Magdalena. “Él salió con la escopeta y por dispararle a mi hijo, me impacta a mí. El hijo de Jairo le decía que disparara, le decía que le hiciera, pero yo no creí que me fuera a disparar, porque nunca tuvimos problemas con él ni nada. Pero me disparó”, relató Jaime quien, posteriormente, lo denunció.
Siete días en coma
Al pie del señor se encontraba su hija Rosa Yuliana Correa Gahona, de 18 años de edad y madre de un bebé, quien resultó también herida por los perdigones de la escopeta. “A mí me pegó el disparo en el estómago y a mi hija en el seno. Yo, de una vez, caí desmayado en el piso. Duré 7 días en coma. Yo morí y volví a nacer. Mi hija estuvo en el hospital, al otro día del accidente le dieron de alta y 15 días de incapacidad”, recordó el afectado. A ninguno de los dos les han extraído el proyectil, por lo que tanto el padre como la hija continúan en terapias de recuperación.
