sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-08-02 08:21

Sepelio del montañista se cumplirá mañana

Mañana se realizarán las exequias en El Pital, del montañista Alberto Parra Gómez, desaparecido en diciembre de 2013 y presuntamente asesinado por las FARC. El CTI del Cauca lo identificó plenamente. Representantes de diferentes ONGs del país asistirán al sepelio.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 02 de 2015

Para las cuatro de la tarde de mañana en el panteón de El Pital, se tienen previstas las honras fúnebres de Alberto Parra Gómez, el montañista oriundo de Garzón, presuntamente fusilado por el sexto frente de las FARC.

La noticia del sepelio fue confirmada por la familia de Parra Gómez, tras una llamada que la tarde del viernes anterior  les hizo el CTI, del departamento del Cauca, donde les confirmaron plenamente que el cadáver exhumado en la vereda Tarabita del municipio de Páez, era el del montañista.

Además, en la fosa donde únicamente estaba el cadáver del deportista se encontraron   vestigios de su vestimenta con la que salió el pasado 6 de diciembre de 2013, rumbo al Nevado del Huila, las cuales eran una chaqueta impermeable verde, una bermuda, una camiseta negra y zapatos.

La confirmación de la muerte de Parra Gómez, causó una gran indignación en el municipio de El Pital, y mañana previó al sepelio se hará una marcha de rechazó a este crimen, donde participaran organizaciones defensoras de derechos humanos de todo el departamento del Huila. 

El crimen del ecologista fue confirmado a las autoridades inicialmente por un guerrillero del sexto frente de las FARC, que fue capturado en un operativo del ejército en esa zona del Cauca y posteriormente el indígena que tras encontrar el cadáver tirado en un paraje de la vereda Tarabita, lo sepultó, fue el que condujo a la comisión humanitaria a la fosa donde reposaban los restos mortales del infortunado opita.

El Montañista

Alberto Parra Gómez, nació en Garzón, en el hogar conformado por Guillermo Parra e Hilba Gómez, y desde muy niño junto a sus ocho hermanos se trasladaron a vivir en la vereda Chorrillos del municipio de El Pital.

En Chorrillos, Alberto, aprendió a amar la naturaleza y según sus amigos desde muy niño, demostró su amor por escrudiñar los sitios más altos de las montañas.

Don Guillermo, un pensionado de Obras Públicas, con el tiempo compró una casa en el casco urbano del Pital, donde se trasladó con su familia para que sus hijos se educaran en la escuela y el colegio de la población, mientras que los fines de semana, los pasaban en la finca de la vereda Chorrillos.

Alberto, al terminar su bachillerato en El Pital se trasladó a Bogotá donde culminó sus estudios superiores y luego se vinculó a una empresa petrolera, en el área de análisis sísmicos en los terrenos de explotación.

A pesar de estar radicado en Bogotá por cuestiones laborales, el amor por el montañismo no lo abandonó y sus vacaciones las programaba para llegar a los picos más altos de las montañas colombianas. “Justamente, cuando salió rumbo al Nevado Huila, una de las pocas alturas que le faltaba por conocer en Colombia, Alberto, estaba disfrutando de un periodo de vacaciones que la empresa le había concedido” manifestó el periodista Arís Fernando Ordoñez, viejo amigo del montañista y su familia. 

Secuestro y fusilamiento

Los primero indicios que tuvo la familia de Parra Gómez sobre su secuestro se originaron en algunas llamadas que recibió la novia de la víctima, días después de haber salido a la excursión, donde presuntamente un guerrillero la contactó vía celular. Allí le informó de la retención de Alberto por ese grupo subversivo al oriente del departamento Cauca.

Según el hombre, que dijo ser del sexto frente de las Farc, ellos lo investigarían para establecer las verdaderas intenciones de la visita de Alberto a esa zona del Cauca, luego lo dejarían en libertad para que regresara a su hogar.

El tiempo pasó, las FARC, incumplieron su palabra y a pesar de la búsqueda incesante que adelantó la familia, no se volvió a saber nada sobre el paradero del desaparecido, hasta principios de esta semana, cuando una comisión humanitaria compuesta por el Ejército, la Cruz Roja y miembros del cabildo indígena de Páez, contactaron a Rubén Parra Gómez, hermano de Alberto, para que los acompañará en la exhumación del cadáver, que evidentemente resultó siendo el del montañista desaparecido.

Las FARC negaron

Un miembro de una organización de derechos humanos del centro del departamento - quien pidió omitir su nombre por razones de seguridad- señaló a DIARIO DEL HUILA, que hubo un cruce de comunicaciones entre los negociadores de la FARC en La Habana y esta organización de derechos humanos, donde se les preguntó sí un frente de esa agrupación había secuestrado a Alberto Parra y ellos tras varios meses de espera lo negaron. “El contacto creó que se hizo con Pablo Catatumbo, y este, tras pedir un tiempo prudencial para comunicarse con el sexto frente de la FARC, quien es el que opera en la zona donde fue asesinado el montañista, negó cualquier retención o contacto de esa organización guerrillera con este joven, cuyo asesinato lo convierte en una víctima inocente más de este absurdo conflicto armado que vive el país, desde hace más de 50 años” señaló el activista de los derechos humanos en el centro del Huila.