Sentido adiós a comerciante ahogado en La Jagua
Una multitud acompañó el sepelio de Eduardo Trujillo Ferro.
Por decisión de su familia, fue sepultado ayer en el cementerio de La Jagua, jurisdicción del municipio de Garzón, el comerciante Eduardo Trujillo Ferro quien falleció el domingo anterior por inmersión en aguas del río Magdalena, tras golpearse la cabeza contra una piedra luego de que se lanzara al afluente.
“Eduardo fue un hombre que desde muy niño estuvo vinculado aquí a La Jagua. Su padre tenía una finca en este centro poblado y aunque ellos vivían en Garzón, los fines de semana y la vacaciones escolares Eduardo las pasaba acá”, manifestó uno de sus allegados.
Al sepelio del comerciante además de su familia asistieron sus viejos amigos de infancia, que entre lágrimas le dieron el sentido adiós a un hombre que a muy temprana edad “emprendió el camino a la eternidad”.
Racha de ahogamientos en la Jagua
El 2015, ha sido un año con gran tendencia a casos de muertes por inmersión en el río Magdalena, a su paso por La Jagua. Según las estadísticas en lo que va corrido del año, seis personas han perdido la vida por esta causa en los improvisados charcos de esa localidad, ubicada a cinco kilómetros de Garzón, en la vía al sur del Huila.
El quinto ahogamiento ocurrió a mediados del mes de marzo, cuya víctima fue un suboficial del ejército que pereció arrastrado por las aguas del afluente al tratar de salvar su mascota, una perra labradora que se ahogaba pero que finalmente salió ilesa.
“El río Magdalena es supremamente peligroso y traicionero a su paso por La Jagua, y aunque han muerto más de cien personas ahogadas en los últimos 20 años, en este sector turístico nunca las autoridades han tomado medidas preventivas para evitar estos dolorosos accidentes acuáticos”, señaló Alfredo Parra, el popular Japonés, a DIARIO DEL HUILA.
