sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-10-22 12:13

Reconoció su crimen y pidió perdón a las víctimas

En audiencia de preacuerdo, Rodolfo Useche González aceptó los cargos por la desaparición forzada y el asesinato de Ezequiel Martínez Lugo en el municipio de Timaná. La Fiscalía 16 Especializada buscará reabrir el caso por el asesinato de Carlos Alberto Barreto Ortiz, el cual se archivó en 2014.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 22 de 2015

Rodolfo Useche González será condenado a 13 años de prisión por la desaparición y posterior asesinato de Ezequiel Martínez Lugo en hechos ocurridos en enero de 2009 en el municipio de Acevedo, sur del Huila. Al parecer, este sujeto junto con otros que no están vinculados a esta investigación habría llegado a la casa de Ezequiel y de Carlos Alberto Barreto, pastor de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, quienes irían a emprender un viaje hacia la ciudad de Bogotá y embarcarse hacia fuera del país. Sin embargo ellos nunca llegaron y resultaron muertos. En la investigación por el doble crimen esta también procesado Wilson Faber Endo Quintero.  

Según lo decidido en la audiencia de preacuerdo, al haber reconocido su crimen Useche González fue beneficiado con las tres cuartas partes de la pena máxima a imponer, que en su caso serían 20 años de prisión. Sin embargo, él, al comprometerse con la verdad y la reparación a las víctimas, su pena se reduce a la establecida, que serán de 13 años, tres meses y 15 días. El ente acusador desistió de los 33 testigos y las 34 pruebas documentales y materiales en contra de Rodolfo y Wilson, para solo llamar a testificar a tres mujeres y un hombre el día de hoy desde las 9:00 AM.   

El hombre, al aceptar el preacuerdo, pidió perdón tanto a los familiares de las dos personas como al otro procesado, Wilson Faber Endo Quintero, quien trabajaba como mensajero de Carlos Alberto y amigo de Ezequiel. En ese sentido, y como compromiso del procesado en el marco del preacuerdo, Useche González será testigo también en la investigación que se le sigue en contra de Wilson Faber, alias Bombo, quien hoy podría declarar a favor de su inocencia. Según su abogado defensor, un comentario mal dicho habría sido la causa para que las autoridades dieran orden de captura contra Endo Quintero, lo que hoy podría aclararse a cuenta del testimonio de Rodolfo.            

Los hechos nefastos  

Ezequiel Martínez Lugo se dedicaba a comercializar electrodomésticos en el municipio de Acevedo, sur del Huila. Según lo investigado por la Fiscalía Especializada, la mañana del 21 de enero de 2009 salió de su municipalidad con rumbo a la ciudad de Bogotá y tomar un vuelo a Ciudad de Panamá, capital de la República de Panamá, con el fin de comprar aparatos celulares y accesorios para los mismos.

“En principio, su recorrido era Acevedo – Neiva en razón de que en esta última ciudad se encontraría con  su novia Betty Quigua Hermosa, con quien se casaría ese fin de mes. Extrañamente, Ezequiel nunca llego a Neiva pese a que en desarrollo del mencionado recorrido sobre la 1:30 PM de ese día manifestó a su novia que estaba saliendo de Garzón”, leyó el fiscal en audiencia.          

Después de esa situación, los familiares de Ezequiel se dieron a la búsqueda, certificándose además por parte de la Oficina de Extranjería del DAS que tampoco salió del país. Barreto  Ruiz fue encontrado 12 días después con dos impactos de bala en la cabeza y con señas de tortura, mientras que la suerte de Martínez Lugo fue aún más drástica: Su cuerpo fue descuartizado y hallado en el abismo del Alto de Pericongo, zona rural del municipio de Timaná.

Asesinado y tirado al río

Según la declaración de la Fiscalía,Wilson Faber Endo y Rodolfo Useche fueron vistos con Ezequiel Martínez en la calle 3 con carrera 7, centro del municipio de Pitalito movilizándose en un campero Montero Mitsubishi, color blanco, conducido por Rodolfo. Al parecer, este último recogió a Ezequiel en el campero, el cual era de propiedad de Carlos Alberto Barreto Ortiz, de su casa en el municipio de Acevedo. Wilson Faber estuvo en casa de Barreto Ortiz. “En dicha vivienda manifestó que en la noche anterior habían pasado por Pericongo, y allí Rodolfo se bajó y arrojó unas bolsas al rio. Luego este habría ido a un lavadero de carros, porque según ellos estaba bastante embarrado”, dijo el fiscal.