Puñalada en el cuello lo dejó sin habla y con trauma de persecución
Neftali Alexander Barragán Vargas recibió una puñalada en la garganta, luego de un aparente altercado en la zona rosa de la capital huilense.
Neftali Alexander Barragán Vargas, de 22 años de edad, recibió una puñalada en la garganta, luego de un aparente altercado en la zona rosa de la capital huilense. El hecho se presentó el pasado domingo 6 de marzo entre las 4:00 y las 4:30 de la mañana en la calle 14 entre carreras 3 y 4, cuando el joven departía con unos amigos en un establecimiento comercial. Según sus familiares, a pesar de que ya estaría plenamente identificado el agresor, en la URI no le recibieron la denuncia.
María Emir Vargas Castro, madre de Neftali Alexander, el agredido, el ataque se registró cuando su hijo ya estaba presto a retirarse del lugar, cuando “de la nada”, aseguró, unos sujetos le lanzaron piedras. “Él ya tenía la moto encendida, cuando unos tipos empezaron a tirar piedras y le pegaron una a él. Entonces Alexander se devolvió a recriminarle cual era la vaina, pero el tipo no se detuvo a aclararle nada sino que le clavó un cuchillo en el cuello. El tipo iba acompañado de otras dos o tres personas, no sé, y también andaban con cuchillo y machete”, relató la angustiada mujer.
De inmediato, los sujetos emprendieron la huida, dejando al joven Barragán tirado en el pavimento. De inmediato, su compañera sentimental, de 17 años de edad, avisó a las autoridades de lo sucedido. Es así que una vez llegan al lugar, los uniformados del cuadrante transportan en una camioneta Duster policial a la unidad de urgencias de la Clínica Medilaser, donde permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos de ese centro asistencial.
El joven recibió un puntazo en la garganta, lo que le alcanzó a lacerar la tráquea, afectándole así las cuerdas vocales. El joven desde entonces no puede hablar.
Sin denuncia
Al siguiente día de presentarse los hechos, la señora María Emir se dirigió a la URI de la Fiscalía a presentar el denuncio contra el hombre que dejó mal herido a su hijo. Sin embargo, allí le respondieron, según su relato, que no le fue recibida su denuncia porque debía ser el mismo herido que, luego de su recuperación, debía acercarse a las instalaciones a presentar denuncia. La compañera tampoco podría presentar la denuncia porque es menor de edad, aseguró la señora.
Según su relato, uno de los agresores trabaja en el parqueadero donde fue dejada la moto del joven atacado aquella noche del ataque. “Cuando fui por la moto de mi hijo al otro día de ocurrido los hechos, nos llevamos la sorpresa que uno de los que estaba allí con el atacante estaba escondido en ese parqueadero. Y se me mandó encima cuando me vio a querer joderme”, relató la mamá de la víctima.
Creen que lo van a matar
Luego del ataque, doña María Emir aseguró que su hijo vive con delirio de persecución cada vez que alguna persona se le acerca. “Cuando las enfermeras se le acercan a aplicarle las inyecciones o cuando le van a dar la comida, él pone una mirada de pánico. Él, como no puede hablar, el intenta explicarnos que lo van a matar, pasando la mano en el cuello”, relató la señora.
