Puente festivo de San Pedro dejó cinco muertos
Aunque hubo una buena reducción de lesionados en las fiestas en comparación con el año pasado; en lo referente a muertos en accidentes de tránsito la cifra bajó de seis a cinco occisos.
Fuentes oficiales manifestaron que en lo respectivo a este puente festivo con el del año anterior, hubo una reducción en el flujo vehicular en lo que fue el marco del cierre de las fiestas de mitad de año. En cuanto a los ingresos a la ciudad se presentó una disminución del 44% y a las salidas el 1%.
Además se realizaron por parte de la Policía de Tránsito del departamento más de 380 comparendos, de los cuales nueve han sido por embriaguez, y se han inmovilizado más de 100 motocicletas y 10 automotores.
En el área metropolitana de la ciudad, la Seccional Tránsito y Transportes de la Policía Nacional realizó 410 órdenes de comparendo y 327 inmovilizaciones.
Accidentalidad
En este sentido, también hubo una leve reducción con respecto al 2015, ya que en este fin de semana de festividades bambuqueras, se presentó un total de cinco muertos en tres accidentes de tránsito, en comparación con el año pasado en donde se presentaron seis.
En lo referente a los heridos se presentaron siete personas lesionadas: dos en Tesalia, dos en Aipe y tres en La Plata, mientras que el año pasado se presentaron 18 personas lesionadas.
El primer accidente se presentó el pasado sábado, en el que murieron una pareja en jurisdicción del municipio de Suaza a pocos kilómetros de los límites con el departamento del Caquetá, a causa de un derrumbe producido por fuertes lluvias que sepultó el vehículo en el que se movilizaban.
En la vía que de Neiva conduce a Castilla se presentó el segundo accidente, cuando un motociclista colisionó con un hombre que se movilizaba en una bicicleta, ocasionándole la muerte instantánea debido al fuerte choque.
El último accidente se presentó esta mañana en zona rural de El Pital, cuando una pareja que se movilizaba en automóvil murió después de precipitarse hacía un abismo del sector.
Derrumbe deja dos muertos
Los esposos Lozada – Velásquez habían partido en la madrugada del fatídico sábado; desde Garzón hacia Florencia, a bordo de un Renault Cuatro de su propiedad; con el propósito de visitar a uno de sus hijos que se desempeña como guardián del Inpec, en la cárcel de la capital del Caquetá.
Al llegar la pareja a la vereda el Pórtico, del municipio de Suaza, sorpresivamente se desprendió una roca de la montaña que circunda la vía y le cayó encima al Renault, donde viajaban los esposos produciéndoles la muerte.
Inicialmente vecinos de la zona llegaron al lugar de la tragedia notificando de inmediato a los bomberos de Suaza y Florencia, que muy pronto hicieron presencia en el sitio rescatando los cuerpos sin vida de los esposos.
La policía de carreteras trasladó los cadáveres a la morgue del hospital San Vicente de Paúl de Garzón, donde luego de la necropsia de rigor, fueron entregados a sus familiares para sepultarlos.
En un abismo encontraron su final
La pareja identificada como Julián Camilo Nipi Vargas de 26 años y Yeina Polo de 23 años, oriundos de El Pital, habían disfrutado hasta la madrugada, de ayer lunes, del baile en la caseta del pueblo que con motivo de las tradicionales fiestas sampedrinas habían instalado en esa localidad.
“Como a las cinco de la mañana la pareja decidió regresar a la casa donde estaban hospedados a bordo de un vehículo Corza, que iba conduciendo la esposa de Julián Camilo, mientras él dormía en el puesto trasero, con tan mala suerte que a la altura de la vereda Chorrillos, Yeina, perdió el control del carro saliéndose de la vía, rodando más de 200 metros y cayendo finalmente al lecho de la quebrada Agua Blanca, suscitándose la muerte de los esposos” manifestó a DIARIO DEL HUILA, un amigo de la pareja.
Los cuerpos sin vida de los esposos fueron recuperados por unidades de la policía de El Pital, la defensa civil y CTI de Garzón, quienes practicaron las necropsias de rigor.
Julián Camilo y Yeina, eran de la vereda el Socorro de El Pital, donde se conocieron y se enamoraron hace algunos años, tras contraer matrimonio procrearon una niña que hoy a sus seis meses de edad quedó huérfana de padre y madre.
Juan Camilo pertenecía al grupo antinarcóticos de la Policía Nacional, en el departamento de Nariño, quien tras pedir vacaciones a la institución policial, había llegado con su esposa y su hija a “sampedriar” en su pueblo natal.
