Por presunta estafa, comparecerán en libertad
Dos de los tres investigados por el caso del negocio de una casa (hoy solo quedando un lote desocupado) en la calle 16 con carrera 7 del barrio Quirinal de Neiva comparecieron ante el juez primero de descongestión.
Aníbal Andrés Charry Bressan y Carlos Augusto Cruz Trujillo asistieron, mientras que Jean Paul Liévano, por estar asilado en Estados Unidos por una presunta amenaza, no. El abogado de este último le concedió un poder para representarlo.
Le vendieron al hijo del notario
Según Ernesto Teófilo Cruz Daza, abogado defensor de los dos que sí se presentaron, las víctimas lo único que desean es recuperar el dinero que fue perdido en la estafa, “en lo que los implicados nunca han desconocido, pero, los imputados, mis clientes, no tienen nada que ver con tal situación. Ellos simplemente firmaron un contrato de corretaje con el que presentó los documentos como idóneo de la propiedad. La Escritura era de Neiva de la Notaria Primera, el poder también lo verificaron y la persona a la que le estaban vendiendo es hijo de un notario”, dijo.
Los hechos punibles
Según la imputación de cargos elaborada por la Fiscalía 27 Seccional, Jean Paul Liévano, Aníbal Andrés Charry Bressan y Carlos Augusto Cruz Trujillo, le vendieron la casa a Juan Carlos Osorio por una suma de 200 millones de pesos en diciembre de 2008. El negocio fue resuelto con un anticipo de 75 millones de pesos, pero las escrituras de dicho inmueble resultaron ser falsas. Con el correr de los días, la dueña legítima de la vivienda, Cecilia Quimbaya, reclamó que la propiedad era de ella, por lo que el señor Osorio resultó estafado.
“Hay una persona que fue la que trajo el poder de la señora Cecilia, la que le hizo la escritura de compraventa, y resulto que esos documentos eran falsos. La real dueña nunca había estado dispuesta a vender la casa, ni había dado un poder para que la vendieran, ni tampoco había hecho alguna enajenación del inmueble. Juan Carlos Trujillo alega de que los amigos que eran de él [los hoy implicados] fueron los que le presentaron a David Manuel Gil Guerrero, el presunto estafador”, dijo.
Según el defensor, la única persona que ha aceptado los cargos, el señor David Manuel, declaró que los hoy investigados nunca fueron coparticipes del delito. “Él dice que ni se conocían. Entonces, la acusación que hace la Fiscalía de decir que los tres imputados se conocían con el estafador es falsa. Él dijo bajo juramento que una persona por encima de él, una persona llamada Leonel, que nunca fue individualizada por la Fiscalía y que no se sabe quién es a la fecha, fue la que orquestó todo”, dijo.
