Por falsos positivos condenado a 20 años
A 240 meses de prisión y a una multa de 665. 65 SMMLV fue condenado el exsargento del ejército William Andrés Capera Vargas por ser cómplice de delitos dolosos, homicidio agravado y la desaparición forzada de Éver Urquina Rojas.
Ayer fue leído el sentido de fallo condenatorio por parte del juez primero penal del Circuito Especializado, quien le impuso una sentencia de 240 meses -20 año- y a pagar la suma de 665.65 salarios mensuales mínimos legales vigentes –más de 360 millones de pesos-, por los delitos de complicidad de homicidio agravado doloso en concurso heterogéneo de desaparición forzada de Ever Urquina Rojas.
Contexto
Los hechos se presentaron el pasado 17 de enero de 2008, en cruce de la vereda El Carmen del municipio de San Agustín, cuando el sindicado, quien en ese momento se desempeñaba como comandante del pelotón del Ejercito Nacional, asesinó a Urquina Rojas haciéndolo pasar como guerrillero, motivado por el pago de 1.500.000 de pesos, los cuales serían entregados si se daban bajas de insurgentes, según consta en acta 118 fechada el 9 de abril de 2008 por el resultado operacional.
Según lo expuesto en el acta de preacuerdo, los hechos ocurrieron a las 8:30 de la noche del 17 de enero de 2008 en el cruce de las veredas Chontillal y Pradera, jurisdicción del municipio de San Agustín, sur del Huila. Allí, en el marco de la operación Ébano, uniformados del Batallón de Infantería No. 27 Magdalena de Pitalito asesinaron a Ever. Los militares estarían en la zona para interceptar supuestos delincuentes que atracaban en la vía.
“Inicialmente, los uniformados manifestaron que la muerte de Urquina Rojas se produjo cuando éste, en compañía de otros dos sujetos, una vez fueron avistados por el Ejército, abrieron fuego a la tropa y les lanzaron un artefacto explosivo. Esto habría motivado la respuesta de los uniformados, dando de baja a Ever Urquina”, leyó el juez.
Capera Vargas al verse totalmente incriminado por el acervo probatorio presentado en su contra por la Fiscalía General de la Nación, aceptó los cargos que se le imputaban en un preacuerdo que realizó con el ente acusador, referente a los cargos atribuidos.
