domingo, 22 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-05-24 11:33

Policía huilense muere luego del fin de la tregua de las FARC

En Neiva es esperado por sus familiares el cuerpo del patrullero Íber Fernando Narváez Perdomo, muerto en un ataque con granada en Tumaco, Nariño.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 24 de 2015

Luego de 12 horas de levantada la tregua por parte de las FARC, un atentado contra una patrulla de la Policía Nacional se presentó en Tumaco, municipio de Nariño, donde resultó muerto el patrullero neivano Íber Fernando Narváez Perdomo, de 22 años de edad, y dos agentes más quedaron heridos de gravedad.

Los hechos se presentaron a las 11:30 de la noche del sábado anterior, en el sector de Chilví, del barrio Nuevo Milenio, en la entrada a Tumaco a cinco minutos del casco urbano.

Según informó el periódico El Colombiano, los tres agentes que viajaban en una camioneta oficial realizaban un patrullaje de rutina en cercanías a Ecopetrol, donde se almacena el crudo que llega desde los pozos de Orito, en el departamento del Putumayo.

Una granada lanzada al paso de la patrulla, seguida al parecer de ráfagas de fusil,  explotó envolviendo en llamas al vehículo. Los tres ocupantes aturdidos y por el impacto salieron con gran esfuerzo de la cabina, pero Íber Fernando Narváez quien conducía, se le activó la alarma del carro, quedando atorado con el cinturón y murió incinerado luego que la camioneta se quemara por completo. Pese a la reacción inmediata de la Policía, no lograron capturar a ninguno de los responsables del atentado.

Al Hospital San Andrés de Tumaco fueron trasladados los otros uniformados que resultaron heridos, el intendente Jairo Andrés Solarte, natural de Guaitarilla, al sur de Nariño, de 37 años de edad, quien presenta una herida en la cabeza, esquiarlas en el brazo izquierdo y laceraciones en diferentes partes del cuerpo; y el patrullero Alexis Ramos Rodríguez, natural de La Dorada (Caldas), de 23 años quien resultó con heridas en la pierna izquierda, fractura y amputación de dedos de la mano derecha y varias laceración profundas por esquirlas en diferentes partes de su humanidad. Por la gravedad de su estado posiblemente será remitido a la ciudad de Cali.

Tras los responsables

El comandante del Distrito Especial de Policía del puerto, coronel Geovanny Roncancio, rechazó el acto terrorista y calificó como “un vil asesinato” la muerte del patrullero Narváez que, según él, fue perpetrada por subversivos de las FARC.

Asimismo, envió un mensaje de condolencia y solidaridad a los familiares del patrullero fallecido. “En estos momentos adelantamos las respectivas investigaciones y varios operativos conjuntos de la Policía, Ejército e Infantería de Marina, con el propósito de capturar a los guerrilleros de las FARC que cometieron este atentado”, señaló el coronel.

Lo lloran en Neiva

Íber Fernando Narváez era el segundo de cuatro hijos, le sobreviven su esposa y una hija de 1 año y medio de edad. Sus familiares residentes en el barrio El Oasis en la ciudad de Neiva aún no asimilan la noticia. Eduardo Narváez, tío del uniformado fallecido, dijo que luego de que su sobrino terminó la secundaria en la Institución Educativa Oliverio Lara, su mayor ilusión era ser Policía.

“Fue trasladado para Tumaco hace más de 3 años apenas termino sus estudios, él nos había comentado a la familia que estaba amenazado, pidió el traslado por escrito desde hace 1 año y nunca fue posible. Tanto se habla de paz y nunca la hay, siempre hemos visto el dolor ajeno y hoy nos tocó a nosotros”, expresó entre lágrimas.

Por su parte Mary Perdomo Naranjo, la desconsolada madre del joven patrullero, manifestó que la última vez que habló con su hijo fue el viernes anterior por teléfono, “mi hijo temía por su vida me había pedido que gestionara aquí en Neiva su traslado, pero nada”.

El cuerpo sin vida del patrullero, que hasta ayer continuaba en Tumaco, llegará a Neiva en horas de la mañana de hoy para ser velado en su casa materna.

Algo que temen los empresarios de la región es que con el fin de la tregua unilateral de las FARC podrían volver a ser víctimas de atentados como los que se dieron en el segundo semestre del año pasado en Neiva contra funerarias, compañías de transporte y ferreterías.