sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-09-14 06:26

Pide libertad condicional para su esposa con cáncer de seno

La familia de una mujer quien está condenada por extorsión implora a la justicia en Neiva que le otorguen libertad condicional para que ella tenga la posibilidad de someterse a una quimioterapia. El cáncer le está carcomiendo su seno derecho y de paso su vida.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 14 de 2015

Ruth Emilia García García es una interna de una cárcel de Medellín (Antioquia) quien fue condenada a 12 años de cárcel por el delito de extorsión agravada por el Juzgado Segundo Penal Especializado de Neiva con Funciones de Conocimiento. 

Hoy, luego de cinco años de prisión, su esposo José Daniel Raffia Restrepo le implora al Juzgado Cuarto de Ejecución de Penas y Medidas que le otorgue la libertad condicional porque desde hace tres años y medio padece un cáncer de seno que ya le tiene destrozado su cuerpo y, de paso, su ya dura existencia tras los indolentes barrotes.

Se ‘raja’ el seno para “descansar”

El dolor que día a día sacude su existencia es infinito. Según Raffia Restrepo, Ruth Emilia se lamenta del dolor en su seno derecho. Lo tiene hinchado, oscuro, mucho dolor y un desespero que la atormenta cada hora, a cada momento, aseguró. “Ya va para tres años y medio con el cáncer. Y no sé ahora como esté porque no he ido a visitarla. Me la mandaron para una cárcel de Medellín y no he tenido plata para viajar y visitarla”, relató.

“Ella esta vuelta nada. La última vez que yo la vi acá la vi como con un poco de rajas y con papel higiénico puesto. Yo llegaba los sábados de visita y ella me decía que se abría el seno con cuchillas de afeitar. Se rajaba el seno y le salía pus con sangre y muy mal olor, y ella si descansaba. Cuando estaba ella con las amigas de ella en la celda pues la ayudaba, pero si no a ella sola le tocaba. Allá en la cárcel le daban una pasta y de nuevo a la celda. Por eso quiero que me le concedan la libertad para que ella se someta a un tratamiento médico, o si no se me muere”, rogó el angustiado José Daniel.       

Cumplió los trámites pero nada

Para adelantar los trámites para gestionar esta solicitud, José Daniel recolectó una serie de documentaciones exigidas por el juez Armando González Torres, pero, según el esposo de la condenada, “nunca se hizo nada”. La documentación exigida según radicado 2011-00002-00, NI. 3653, habla de allegar al despacho en cuestión certificados que comprueben su arraigo familiar y social, así como certificados de la Junta de Acción Comunal del barrio José Antonio Galán de Neiva, en donde vivía antes de ser capturada el 23 marzo de 2011, junto a Sandra Edith Caballero Ordóñez y Esper Augusto Cortés González.

 width=Entre los requisitos están certificados de la parroquia y de la junta comunal del barrio en donde tiene residencia.

Y el hombre, con espero, cumplió con la recolección de los certificados que le exigió el juez pero, al parecer, el administrador de justicia no ha cumplido al respecto. “Estaban pidiendo estos certificados de la junta de acción comunal para ella salir con la domiciliaria o las 72 horas para hacerse ver ese seno y del sacerdote de la Parroquia San Vicente de Paul también nos certificó pero no nos han cumplido”, explico el angustiado esposo. La mujer fue capturada, pero para aquellos años ella no tenía antecedentes ni judiciales ni disciplinarios. Aun así le dieron medida de aseguramiento y, posteriormente, la condena. 

Los hechos de la condena

De acuerdo a las autoridades del Gaula de la Policia, Sandra Edith Caballero Ordóñez, Ruth Emilia García y Esper Augusto Cortés González conformaban una banda delincuencial llamada ‘El Diablo’ dedicada a extorsionar a comerciantes del centro de la capital del Huila. Según el escrito de acusación del Fiscal Sexto Especializado de Neiva ante el Gaula, estas tres personas se hacían pasar por miembros de la Columna Móvil Teófilo Forero de las FARC para amedrentar a sus víctimas.

Durante las audiencias de juicio oral, la entonces propietaria de la Distribuidora y Cacharrería Nuevo Horizonte, la persona quien fungió de señuelo para las extorsionistas aquel día de la captura dijo al juez “Ese día fue una mujer con gorra blanca a mi negocio y recogió el paquete que habían armado los del Gaula… Esa mujer es la misma que está sentada de negro…”. Por ello fue condenada.