miércoles, 18 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2017-03-06 07:43

Palermunos fueron asesinados en un bar de Bogotá

En un hecho de sangre ocurrido en la capital colombiana, fueron asesinadas dos personas oriundas del municipio de Palermo. Al parecer el hecho ocurrió a causa de que dos sujetos ingresaron hasta la discoteca donde laboraban en Fontibón de la ciudad Bogotá, para perpetrar un robo.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 06 de 2017

Duber Elián Trujillo y Graciela Trujillo Vargas, son oriundos del municipio de Palermo y fueron víctimas de un asesinato en un bar de Bogotá, donde además perecieron otras dos personas, entre ellas el esposo de Graciela Trujillo identificado como Franklin Caicedo.

“Nosotros fuimos alertados por un familiar del desaparecido, quien es el dueño del bar Oxígeno. Cuando llegamos a verificar encontramos que había rastros de sangre, llamamos al cuerpo judicial e investigativo y en el interior hallaron cuatro cuerpos, entre ellos una mujer”, comentó Dairo Hernán Puentes, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Bogotá.

Hechos

Uno de los asesinos vestía una camisa de color blanco y una gorra del mismo color, era de contextura gruesa y de más de 1.80 de estatura; este hombre, según el video obtenido por las autoridades, golpeó a las víctimas con un extintor y apuñaló varias veces a una de ellas. Su cómplice, de la misma estatura, vestía una camisa oscura.

El múltiple crimen se habría perpetrado a las 4:00 a.m de este domingo, según la grabación. Ocurrió dentro de la discoteca ‘Oxígeno’ ubicada en la carrera 100 con calle 25G en el momento en el que el propietario, su esposa y dos empleados terminaban sus labores en el local.

Franklin Caicedo de 40 años, propietario de la discoteca, recibió un golpe en la cabeza y heridas por arma blanca; Graciela Trujillo y esposa de Franklin, fue asesinada de 10 puñaladas, la mayoría causadas en el cuello; Dúber Trujillo Olaya de 18 años, mesero del lugar y primo de Graciela Trujillo, tenía cuatro puñaladas en el cuello y en el corazón; a Luis Enrique Córdoba, mesero, le propinaron 25 puñaladas en el abdomen, cuello, manos y espalda, confirmó la misma fuente.

Todos fueron encontrados amarrados de pies y manos, estaban tendidos en los pasillos y la pista de baile. La quinta persona, que fue encontrada en un sofá y está gravemente herido en el hospital Santa Clara, fue identificada como José David Tobada Pirela de origen venezolano. Tiene 19 heridas en su cuerpo y sería la pieza clave para determinar las causas de la brutal agresión.

Aviso

Si no hubiera sido por la alerta de los familiares de las víctimas, nadie hubiera notado el crimen. Los vecinos no escucharon ruidos y la fachada del local estaba cerrada, como todas las mañanas.

Virgelina Olaya, mamá de una de las víctimas y empleada doméstica de los dueños del bar, fue quien reportó preocupada la ausencia de sus jefes.

“Yo trabajo en la casa de los dueños del bar cuidando a sus hijos. Ellos tenían el local hace seis años y desde entonces llegaban a su casa a las 4:30 a.m., muy puntual. A esa hora me levanté y como no los vi, llamé primero a mi hijo, que era uno de los meseros, pero no me contestó. Me angustié y llamé a los hermanos de mis jefes y ellos denunciaron a la Policía”.

Las autoridades llegaron y apenas entraron al segundo piso, donde está ubicado el bar, encontraron sangre. Unos metros más adelante estaban los cuerpos amarrados, cuatro muertos y uno herido. De inmediato pidieron el apoyo de policía judicial y de una ambulancia para trasladar al sobreviviente al Hospital de Fontibón.

Víctimas

Los dueños se llamaban Franklin Caicedo y Graciela Trujillo de 39 y 37 años de edad. Tenía dos hijos de 11 y 6 años. Este último con problemas de autismo. Caicedo era oriundo del departamento de Nariño, mientras que Graciela, del municipio de Palermo - Huila.

Sus familiares cuentan que eran propietarios de este local y de otro de venta de celulares. Esperanza Mateus, cuñada de las víctimas, expresa que era una pareja muy trabajadora y no tenían líos y jamás recibieron amenazas. “Por eso creo que se trata de un atraco, pero tenemos que esperar qué nos dicen los investigadores”.

Las otras dos víctimas eran los meseros del lugar. Uno de ellos, Duber Trujillo, hijo de Virgelina, apenas tenía 18 años y acababa de finalizar sus estudios de bachilleratoy llevaba trabajando solo un mes en Oxígeno. Del otro mesero solo se supo que se llamaba Luis, tenía 23 años y provenía de Chocó.