Operación Casablanca fue un fiasco: Tomás Murcia
DIARIO DEL HUILA dialogó con el abogado Tomás Murcia sobre todo lo referente al proceso y explicó. dada su directa participación en la nulidad del proceso, detalles exclusivos sobre esta gran equivocación.
Tomás Murcia Olaya es un abogado garzoneño, especializado en derecho penal y criminología, derechos constitucional y administrativo; además, ha realizado estudios en derechos humanos en la Universidad de Bolonia (Italia).
Durante más de 10 años asesoró a ministerios, alcaldías de Neiva y Bogotá, su fuerte ha sido el litigio en materia penal, no en vano hace pocos días, medios nacionales de comunicación lo resaltaron como uno de los autores de la caída de la operación judicial de lavado de activos que se realizó en el país denominada Casablanca.
Historia e inicios
El abogado explicó que la operación Casablanca fue una asistencia judicial que se dio entre los gobiernos de los Estados Unidos y Colombia a finales de los años 90 hasta el 2013, año en el que se realizó la tercera y última fase; este proceso consistió en requerir a personas naturales y empresas por la posible complicidad en el tema de lavado de activos y enriquecimiento ilícito, con personas que se dedicaban a actividades ilegales.
En ese momento, se incautó una gran cantidad de dinero, alrededor de 50 empresas, personas naturales vinculadas y enviadas a la cárcel, se fue desarrollando el proceso en las ciudades de Bogotá y Cali paralelamente, hasta que con el transcurrir del tiempo y demostrados los orígenes y la procedencia legal de los dineros que en principio se consideraban mal habidos, la justicia norteamericana en el año 2010, en una corte de la Florida, remite al estado colombiano una carta de la asistencia judicial en donde emitía una respuesta en la cual expresa que a ninguna de las empresas y personas vinculadas se les pudo comprobar ningún vínculo con la ilegalidad.
“Esto quiere decir que durante más de 10 años, ya en esa época -en el 2010-. la justicia norteamericana que es muy pragmática, había dicho aquí no hay nada y le pide disculpas a la justicia colombiana y al Gobierno, algo que nunca se ve por parte de ellos; estas pruebas las hacemos valer en el año 2012 en los estrados judiciales, teníamos conocimiento de esto desde hace dos años y solicitamos la preclusión porque era con el sistema anterior a la ley 906”, manifestó Murcia Olaya.
Obstáculos judiciales colombianos
Sin embargo, la terquedad de algunos fiscales y jueces no dio pie para ello en este sentido, y por eso fue que Tomás interpuso los distintos recursos de apelación ante el tribunal de Cali, uno de los argumentos de mayor peso que expresó fue que inclusive el proceso había prescrito porque los términos así lo demandaban, lo que desencadenó que el tribunal en marzo de este año le hallara a él y a otros abogados involucrados en el tema, la razón para posteriormente, en abril, quedara ejecutoriada la decisión sin que el organismo instructor o la Fiscalía ejerciera el recurso extraordinario de casación y por consiguiente, el litigante considera que este proceso fue una perdedera de tiempo y recursos cuantiosos por parte, tanto de la justicia norteamericana como de la colombiana.
“Algo que paradójicamente sucedió después de que la justicia estadounidense ordena la entrega de dineros y bienes, estos se perdieron en los escritorios de la Fiscalía, fueron cobrados por abogados con sentencias falsas y, no en vano, ahora el ente acusador le está imputando cargos a estos funcionarios judiciales que se prestaron para este fraude. Lo que conllevó esto fue a esos acostumbrados shows mediáticos, todos recordamos la Operación Casablanca, la vinculación que se dio para después decir: ¡qué pena!, excúsenos, esto no era lo que nosotros pensábamos, las personas que estaban vinculadas eran inocentes”, esto le costará mucho a la justicia colombiana porque se realizarán los debidos procesos contenciosos administrativos ya que hay que resarcir, porque muchas personas estuvieron en la cárcel y algunos murieron pagando condena y fueron acusadas y en este sentido, se vulneraron todos los cánones legales, constitucionales y convencionales que tiene Colombia”, Indicó el litigante.
Lista Clinton
El origen de esto fue la lista Clinton, que arrancó en el año 1998 cuando estaba Bill Clinton en la presidencia y se reforzaron los temas de cooperación internacional, lo que pasaba en esa época es que Colombia venía en un trasegar de la Ilegalidad tremendo a finales de los 90, en donde habían carteles organizados de la mafia y en esos afanes de demostrar resultados, cayeron muchos inocentes y no los verdaderos culpables, para después de 10 años demostrarse que fue una equivocación, lo que es algo completamente absurdo para la justicia de los dos países, sobre todo para la nuestra que se demoró seis años más en reconocerlo.
