domingo, 22 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-02-23 10:39

Más condenados por secuestro de comerciante huilense

Una juez condenó a una pena de 25 años de prisión, a tres hombres que participaron en el secuestro de Enrique Polanía Andrade, en agosto de 2012 en zona rural de Palermo. Ya el año anterior, otras cuatro personas fueron sentenciadas por estos hechos.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 23 de 2015

La jueza primera penal del circuito con funciones de conocimiento, dictó fallo condenatorio a tres hombres, a quienes la fiscalía logró comprobar que estuvieron implicados en el secuestro del comerciante huilense Enrique Polanía Andrade, hechos ocurrido el 16 de agosto de 2012.

Cristian Eliseo Ninco Vargas, Rigoberto Cachaya Sánchez y Alexánder Latorre Valencia, deberán pagar 300 meses o el equivalente a 25 años de prisión en centro penitenciario, sin beneficios de excarcelación, por los delitos de secuestro simple, fabricación o porte de armas de fuego y hurto calificado y agravado. Las respectivas defensas de estas tres personas, manifestaron que apelarán la decisión de la juez, por lo que le corresponderá al Tribunal Superior de Neiva decir la última palabra en este proceso.

Por este mismo caso, otros cuatro hombres, Robinson Dussán, conocido como Pelusa; Fidel Ávila; Jhon Deibi Tovar y Cristian Eliseo Ninco Páez, fueron condenados en marzo de 2014 a 20 años de cárcel, tras aceptar cargos en un preacuerdo con la Fiscalía. En su confesión, Robinson Dussán declaró que la intención no era secuestrar a Polanía Andrade, sino hurtarle la camioneta.

En total estas siete personas, fueron capturados en flagrancia en un operativo relámpago del Gaula de la Policía, minutos después de secuestrar al comerciante de maquinaria agrícola. Según la investigación de la Fiscalía, los primero cuatro condenados, abordaron al comerciante ese 16 de agosto hacia las 9:00 de la mañana, cuando llegaba en su camioneta Toyota Hilux a su finca ′Opia′, ubicada en la vereda Oriente, en zona rural del municipio de Palermo. Lo intimidaron con armas de fuego, luego le taparon la cabeza con una maleta negra y lo golpearon en repetidas ocasiones.

Una vez reducido, subieron a la víctima en la parte de atrás de la camioneta de su propiedad y procedieron a llevárselo. A los pocos minutos cuando los delincuentes pretendían sacar a Polanía Andrade por la vía a Yaguará, fueron interceptados por las unidades de la Policía.

Por qué los vincularon

¿Pero cómo Alexander Latorre Valencia, Cristian Eliseo Ninco Vargas y Rigoberto Cachaya Sánchez, sentenciados ayer a 25 años de prisión, terminaron también involucrados en este secuestro?

En el mismo operativo del Gaula, los policiales capturaron también a estas tres personas, quienes se movilizaban en dos motocicletas y un vehículo Renault 9, custodiando metros más adelante la camioneta del comerciante plagiado. La Fiscalía demostró que Latorre Valencia, natural de Villarica (Tolima) y Ninco Vargas, un mototaxista oriundo de Bogotá, hijo de Eliseo Ninco Páez, condenado confeso también del secuestro, conducían las dos motocicletas.

Ninco Vargas desde el inicio del proceso negó los cargos que se le imputaron, y le dijo a las autoridades que se encontraba en ese lugar porque su padre (Eliseo Ninco Páez) le había pedido que lo llevara ese día muy temprano en la moto hasta unos lagos cercanos para pescar.

Sin embargo la Fiscalía halló que esto ocurrió a las 6:00 de la mañana, quedando el interrogante sobre la presencia de Ninco Vargas en la zona, 3 horas después de haber supuestamente dejado a su progenitor en donde le indicó.

Por su parte Rigoberto Cachaya, oriundo de Neiva y conocido como conductor de taxi, fue capturado a unos 7 kilómetros de donde se registraron los hechos, cuando se encontraba en el vehículo Renault 9, varado a un lado de la vía. El hombre aludió que ese día, había presentado fallas mecánicas, luego de haber hecho un acarreo en esa zona, y que lo había llamado para negociar un carro.

Las llamadas los delataron

El comerciante secuestrado, dijo en sus declaraciones a los investigadores, que antes de llegar a su finca, vio el vehículo Renault 9 cerca del lugar. Así mismo, manifestó que en los últimos días también que había observado las motocicletas en las que se transportaban sus captores, rondando por los lados de su finca.

Cuando las 7 personas fueron capturadas en el operativo del Gaula, se les incautó además de las armas de fuego, varios equipos celulares, que al ser revisados, se halló que entre estos hombres había una comunicación frecuente.

La Fiscalía encontró así, que existió una conectividad entre estas tres personas condenadas ayer, antes y después del hecho, y que se concertaron mutuamente con los ya confesos para repartirse tareas y secuestrar a la víctima.