Murió por beber agua de cañería
Soldados que patrullaban la carrera 16 de Neiva recogieron a Óscar Eduardo Vizcaya Oliveros, un habitante de la calle de 31 años de edad, del andén del semáforo, frente a la Estación de Ferrocarril. De inmediato, fue llevado de urgencias al Hospital Universitario. Sin embargo, murió en este centro asistencial. Al parecer, habría consumido agua con ese fecales y otras suciedades.
La historia de Óscar Eduardo Vizcaya Oliveros, de 31 años de edad, es la de muchos habitantes de la calle que, al no tener otra opción, escarban en la basura y abren sus manos para recoger las boronas de la miseria. Sus familiares hasta ayer lo identificaron, luego de desconocer su paradero durante las últimas tres semanas.
Agonizaba en un andén
Según las autoridades, el 30 de junio de los presentes, soldados que patrullaban la carrera 16 de Neiva recogieron a Óscar del andén del semáforo, frente a la Estación de Ferrocarril. De inmediato, fue llevado de urgencias al Hospital Universitario.
Sin embargo, los médicos no pudieron salvarle la vida. Por el tiempo que llevaba muerto, no les fue permitido hacerle velación, sino que de la morgue fue trasladado directamente en el vehículo de la Funeraria San José al Cementerio de Neiva a sepultarlo.
Más de 12 años en la indigencia
Según Beatriz Oliveros, madre del indigente fallecido, por más de 12 años sobrevivió de la caridad de la gente, siendo habitante de la calle. “Él era un chino que andaba en la calle, y trabajaba en lo que lo buscaran. Estuvo en ‘La Llanera’, en ‘El Taxista’, en la Estación de Ferrocarril. Todo el mundo lo distinguía. Él también lavaba carros, limpiaba motos, les colaboraba por ahí a las señoras de los restaurantes. Él no vivía conmigo porque no le gustaba; se aburría y no se amañaba”, contó.
Al parecer, el muchacho durante muchos años usaba el agua de cañería que corría por la canal de la avenida La Toma para su aseo personal y, peor aún, para su consumo. Según sus propios familiares, él murió de una enfermedad en la garganta, la cual adquirió de beber esas aguas excrementales.
