Me han sometido injustamente a la picota pública: Virgilio Barrera Castro
Para el ex rector de la Corhuila, las últimas decisiones de la justicia en su caso demuestran que detrás de su salida de la institución se fraguó de manera perversa un complot orquestado por miembros del consejo directivo.
Dice estar tranquilo a pesar del daño causado a su buen nombre y espera que la justicia lo absuelva.
Jhon Freddy Figueroa
Diario del Huila
Ahora que parece que la justicia le favorece, Virgilio Barrera Castro, ex rector de la Universidad Corhuila decide hablar para contar como avanza su proceso de las presuntas irregularidades que se registraron entre el 2011 y 2012, en los rubros de mantenimiento y en la cual en los dos años se realizaron pagos por $3.470 millones de pesos al director de Bienestar, Yenner Comas Comas, por obras sin soportes y, al parecer, inexistentes; situaciones que llevaron al consejo directivo de la universidad a separarlo del cargo mientras se adelantaban las respectivas investigaciones.
Hoy, años después quien fuera rector de una de las universidades con más proyección en el departamento del Huila, reconoce que al interior del claustro universitario que dirigió por algunos años, se crearon ciertos intereses particulares que buscaron su retiro de la forma más baja y miserable.
“Hicieron una serie de pesquisas por parte de la revisora fiscal, en donde encontraron que se habían hecho muchas obras de mantenimiento a la infraestructura física y que lógicamente se habían pagado; pero uno de los consejeros decía que de eso no se había hecho nada y pusieron con ello una denuncia penal contra la persona que yo autorizaba para que buscará a las personas que hiciera eso y los pagos que se hicieron” indica Barrera Castro.
Para Virgilio, las acusaciones en su contra se han venido cayendo poco a poco. Cita por ejemplo que en el caso de las obras de mantenimiento, se ha demostrado a través de un peritazgo judicial realizado por la Sijín y autorizado por la Fiscalía que las obras efectivamente se hicieron.
Barrera Castro, reconoce que a como diera lugar su salida de la institución ya estaba fraguada y por ello dudaron del peritazgo de la Sijín, pero fue la propia Fiscalía que a través de dos profesionales del CTI, los que ratificaron lo hecho por la Sijín y añadieron que los costos de las obras obedecían a los precios del mercado.
“Ante esta situación el fiscal decidió archivar la investigación, dado que no encontró méritos para investigarme”
El problema de los cheques
En referencia a los cheques de los cuales se le acusa de autorizarlos para su respectivo cobro, Virgilio Barrera, es enfático en sostener que ya el ente investigador mediante prueba grafológica determinó también que la firma no corresponde; a lo cual ha solicitado desvincularlo por este concepto de la investigación.
“Yo coloque una demanda contra los funcionarios del área financiera para que se investigue quiénes me falsificaron la firma y el sello de rectoría que le colocaron a los cheques”
Injusto señalamiento
“El mal causado no solo a mí y a toda mi familia, no se puede describir todo porque unas personas mal intencionadas o con envidia” sostiene y añade que en lo que corresponde a los cheques si hubo falta de control y exceso de confianza en las personas que trabajaban junto a él.
Para el ex rector de la Corhuila, a pesar de las investigaciones adelantadas en su contra sus derechos laborales por servicios prestados al claustro universitario se mantienen y es por ello que demandó laboralmente a la universidad.
“A pesar de que el fallo, salió a nuestro favor, decidí apelar ya que el juez desestimó algunas pretensiones y es por ello que la Corhuila esta demandada por mi”
Virgilio Barrera, insiste que quienes buscaron su caída y desgracia no tuvieron en cuenta la proyección que logró la universidad y el posicionamiento que tiene hoy día y que en gran parte se debe a su gestión.
“Es contradictorio que cuando yo era rector decían que tenía gastos excesivos y yo devengaba ocho millones de pesos, mientras que el que nombraron en mi reemplazo le asignan $20 millones de sueldo más $3 millones de gastos de vivienda y viáticos; osea que en dos años más de $650 millones” refiere Barrera.
Y añade “Yo deje más de $20 mil millones en los bancos en cuentas de ahorro y corrientes”
Los culpables de su salida
Reafirma en que gran parte de la culpa de este proceso en el que está inmerso él y la universidad Corhuila, recae en la revisora fiscal y en algunos miembros del consejo directivo de la universidad y sobre todo uno en particular que era consejero contratista y era a quien se le asignaban las grandes obras que tenían un costo superior a los $1.000 millones.
“En la última obra, hubo la necesidad de cancelarle el contrato y de exigirle la entrega de la obra inconclusa por no terminada y quería cobrar como si se hubiese hecho todo” en este aparte, Virgilio Barrera se refiere al arquitecto Jaime Salazar, quien a su vez era parte del consejo directivo.
“Él, trato de envolver a todos los miembros del consejo directivo y miembros fundadores en la asamblea y apareció lavándose las manos, cuando fue él (Jaime Salazar) el de la idea de que las obras no se habían hecho y era quien manejaba a los investigadores de la Sijín y CTI indicándoles que hay no estaban las obras” sostiene Barrera Castro.
En referencia a Jaime Salazar, el ex rector de la Corrhuila señala que fue tan hábil que tuvo la capacidad de envolver a toda la asamblea para que removieran a todo el consejo menos a él y ser nombrado hasta presidente del consejo, lo cual dice mucho de cómo se fueron configurando los hechos para su salida y también señala a Cristóbal Cuellar como otro de los responsables.
“Cogieron a la revisora fiscal para que mandara sus informes y diera cuestiones inauditas” en pocas palabras da la impresión de que fue utilizada con ciertos fines maquiavélicos indica Barrera.
A estas alturas del proceso Virgilio Barrera, manifiesta que tiene su conciencia tranquila toda vez que no malverso fondos y mucho menos se quedó con recursos como lo quieren hacer ver personas mal intencionadas e insistirá para que su nombre quede limpio de un proceso que ha sido tortuoso y es por ello, que siempre ha estado dispuesto a colaborar con la justicia.
“Las cosas se están aclarando, ya hubo una captura para la persona que presumiblemente falsificaba las firmas o los cheques y hay otras ordenes de captura para personas que posiblemente también participaron”.
