Mató por una cerveza y se fue a la cárcel
Valentín Sánchez Manrique fue sentenciado a pagar 13 años de prisión por haber causado la muerte de Cristian Camilo Carvajal, de 16 años de edad, el pasado 6 de junio. El asesino lo ultimó de una puñalada profunda en el corazón, luego de que el ocioso tropezara su cerveza y se la hiciera derramar.
Por preacuerdo, fue sentenciado Valentín Sánchez Manrique, de 18 años de edad, a purgar una condena de 13 años de prisión por el asesinato de Cristian Camilo Carvajal Perdomo, de 16, durante una fiesta familiar hace cinco meses. El sujeto habría iniciado una riña en el barrio El Cortijo de Neiva, luego de que accidentalmente, el hoy occiso le tropezara su cerveza y se la regara. Para la familia fue una condena poco ejemplarizante, toda vez que el joven era el hijo único varón de dos hermanos y “era la esperanza de una familia que ansiaba un futuro promisorio con él”, resaltó el padre del joven asesinado.
Los hechos según versiones
Según los hechos narrados por el padre de la víctima, todo comenzó en la fiesta de una amiga que aquel día cumplía 15 años de edad, por lo que invitó a Cristian Camilo a su reunión en el barrio El Cortijo de Neiva. Al parecer, el hoy condenado se indignó con el hoy asesinado por haber este accidentalmente tropezado la botella de su cerveza y se la hubiese derramado. Carvajal Perdomo sale a un estanco ubicado en la carrera 5A No. 60-52, lugar en el que es visto por tres jóvenes, entre ellos Valentín, quienes incitan a Cristian a que “arreglar como hombres”, según palabras del padre del occiso. Sin embargo, Cristian se niega a acceder a la riña.
Sánchez Manrique preacordó, por lo que le redujeron en un 40% la pena por haber aceptado su culpabilidad.
Es así que Cristian regresa a la casa donde se desarrollaba el agasajo a la quinceañera, pero hasta allí llegan los tres jóvenes a insistir en buscar la riña. Valentín llega hasta allí y le hace señas a Camilo para que salga y “arreglen a las buenas”, según relató el padre. “Eso le echa el brazo por encima como en señal de confianza, pero a la cuadra del lugar de la fiesta, ese tipo saca del bolsillo una navaja y le pega una puñalada en el pecho”, puntualiza, con dolor para él, su relato.
Persecución y captura
De inmediato, varios de los amigos que acompañaban a Cristian comenzaron con la persecución del agresor, mientras otros se quedaron auxiliando al herido. Llegando al semáforo del barrio Las Mercedes, Valentín, el agresor, gira para tomar hacia el barrio Tercer Milenio y otras personas que venían en sentido contrario lo apedrean, descalabrándolo, y con ello logran reducirlo y desarmarlo. En ese momento, la comunidad lo entrega a la Policía para el posterior procedimiento de captura. Este último procedimiento fue llevado a cabo frente a la casa de nomenclatura carrera 5B No. 62-42. Aquella noche, Camilo moriría mientras era conducido al Hospital Universitario de Neiva.
A pesar de la lucha liderada por la Fiscalía que llevó el caso, el juez aprobó el preacuerdo con el cual Valentín purgará la pena de 13 años de cárcel. La familia de Camilo dijo que no es ejemplarizante pero no apelará la decisión tomada por el togado. Entre tanto, el padre del joven asesinado hizo un llamado a la tolerancia, haciendo énfasis en que no es posible que por intolerancia se acabe lo más precioso para un ser humano como lo es la vida.
