jueves, 19 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2016-06-14 09:29

Madre e hija unidas hasta la muerte

En las últimas horas, fueron encontradas una mujer y su hija, quienes se convirtieron en las dos últimas víctimas fatales del desafortunado accidente que sucedió el fin de semana pasado en la vía que conduce de Florencia a Suaza.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 14 de 2016

Mientras que buena parte de la población colombiana veía el partido de la selección Colombia contra Costa Rica, y ansiaba con ganas que el equipo nacional empatara el marcador en los últimos minutos, en el sur del Huila un bus de la empresa Coomotor que cumplía la ruta Florencia - Medellín sufría un grave accidente en el que hasta hace poco se sabía, habría ocho pasajeros muertos y más de 30 heridos, además de otros dos desaparecidos.

Las pesquisas de los miembros de rescate empezaron esa misma trágica noche cuando el objetivo principal era encontrar con vida a dos personas, Geydi Otálora Oviedo, de 32 años, y su pequeña hija Gabriela Michelle Tache Otálora, de 3 años. La búsqueda terminó ayer -acabando con toda esperanza- cuando sus cuerpos sin vida fueron encontrados a más de 50 metros de los 100 que rodó el vehículo de transporte público intermunicipal en donde se movilizaban.

Esperanzas previas

Los familiares de las occisas, a pesar de saber que Geydi y su pequeña hija se encontraban desaparecidas y que las posibilidades de encontrarlas con vida no eran muy altas, no perdieron la esperanza de encontrarlas sanas y salvas; con tristeza, experimentaron que con el correr de las horas, la ilusión se extinguía lentamente.

Por redes sociales, Derly Yarley Otálora Oviedo, unas de las tías de la menor y por consiguiente, hermana de Geydi, desde que supo del desafortunado suceso, empezó por Facebook a solicitar información y ayuda para poder encontrar a sus dos familiares.

“Mi sobrina se llama Gabriela Michelle Tache Otálora, tiene 2 años y medio, mi hermana, Geydi Otálora Oviedo, con 32 años... la niña viste con licra verde menta y una blusa beis y sus tenis son de color fucsia y mi hermana con blusa blanca y jean azul, por favor, ayúdenme a encontrarlas... si tienen alguna información de ellas, por favor, háganmelo saber por este medio”, manifestó Derly Otálora.

El viaje sin regreso

Geydi y su pequeña hija partieron de Florencia el sábado anterior en la noche rumbo al departamento del Tolima, donde en Ibagué se iban a encontrar con el esposo de Geydi y padre de la niña, un suboficial del ejército con el que se había casado hacía cuatro y que ahora labora en ese departamento.

Para cumplir su cometido, la madre de Gabriela Michelle compró en la terminal de la capital del Caquetá un tiquete en el bus Navette de Coomotor, que a las ocho de la noche partió rumbo a Medellín, pero que tenía autorizadas paradas en Garzón, Neiva e Ibagué.

“Ellas regularmente viajaban al Tolima a visitar al sargento, quien por su profesión no podía venir constantemente al barrio Panamericano de Florencia, donde tenía su hogar”, manifestó ayer entre lágrimas, Eliécer Otálora, padre de Geydi, mientras que en medio de una gran tristeza, esperaba frente a la morgue de Garzón, la entrega de los cadáveres de su hija y su nieta.

“Esto es duro, no se lo deseo a nadie. El sábado, la niña y mi hija estaban muy contentas porque iban a encontrarse con el esposo y padre de mi nieta y a nosotros nunca nos pasó por la mente que no las volveríamos a ver con vida”, agregó Eliécer, un curtido agricultor del Caquetá.

El padre y abuelo, también se refirió  al pedido que los demás familiares de la víctimas mortales del accidente han venido haciendo, en el sentido de que se debe adelantar una exhaustiva investigación de los hechos que ocasionaron el percance.

“Mi hija y mi nieta por voluntad divina ya descansan en paz. Ahora solamente queda que las autoridades hagan una profunda investigación sobre el origen del accidente, para que ojalá, un hecho tan doloroso no se vuelva a repetir”, desconsolado y en voz baja compartió Eliécer Otálora.

“Hay comentarios que dicen que el conductor iba a alta velocidad en una vía tan peligrosa y en horas en que llovía, otras versiones hablan de una piedra grande en la vía que pudo producir una falla mecánica; en fin, todo es especulación por eso pedimos una exhaustiva investigación para aclarar el origen de este penoso accidente”, apostilló el señor Otálora.

Tras la necropsia de rigor, los cadáveres fueron entregados en la tarde ayer al padre y abuelo de las víctimas, quienes los trasladaron por intermedio de una funeraria a Florencia, donde hoy se les dará cristiana sepultura.