La muerte decidió llevárselo
Los últimos respiros de vida terminaron el pasado lunes en horas de la tarde para Wilson Gahona Borrero, de 39 años de edad. La familia entablará demandas penales contra René Alfonso Segura, conductor de la buseta, quien lo arrolló aquel 19 de julio a las 12:55 de la tarde.
Hoy a las 3:30 de la tarde en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario (Iglesia del barrio Galindo) y con los servicios de Funerales Cristo Rey, serán las exequias de Wilson Gahona Borrero. El vendedor de pescado de 39 años de edad y padre de tres niñas quien, luego de haber permanecido más de ocho días en estado de coma por cuenta de un accidente de tránsito, murió al presentar un paro cardiorrespiratorio en su proceso de reanimación. Será recordado como un padre ejemplar, un buen esposo y un excelente gambeteador en sus habituales partidos de fútbol.
Desde los 24 años de edad se dedicó, junto con sus hermanos, a vender pescado en la plaza del municipio de Rivera. Además de ello, Gahona Borrero venía alternando su actividad económica con el fútbol y a la elaboración de productos de panadería.
“Últimamente pues él estaba haciendo almojábana y pandeyuca para vender también. Él las hacía y yo iba y vendía”, recordó la esposa del hoy fallecido. De su unión con él hay tres hijas de 17, 14 y 7 años de edad, quienes también están destrozadas por la lamentable partida de su padre.
Los hechos de muerte
El accidente ocurrió el domingo 19 de julio a las 12:55 p. m. Gahona Borrero conducía su motocicleta Yamaha FZ, con placas EJM-50C. Al intentar atravesar la intersección vial de la carrera 3A con calle 78 del barrio Luis Carlos Galán, una buseta de transporte público, con placas VXI-507, y conducida por René Alfonso Segura, colisionó a gran velocidad, según los testigos, contra el motociclista. Al parecer, el conductor de la buseta, afiliada a la empresa Autobuses y con número interno 073, estaba en estado de alicoramiento llevando ruta y pasajeros a bordo.
De inmediato, fue llevado en una ambulancia hasta la clínica Mediláser y desde entonces estuvo en la Unidad de Cuidados Intensivos de este centro asistencial. “En el momento del accidente, nosotros mismos lo llevamos hasta la clínica Mediláser. Ahí duró ocho días allá en la UCI. Y de ahí ya mi Dios decidió quitármelo. […] El golpe fue todo en la cabeza. Y el de la buseta prácticamente se le montó encima a la moto”, dijo la esposa del hoy occiso, quien prefirió no revelar su nombre.
Graves denuncias
Los familiares denunciaron que René Alfonso Segura, conductor de la buseta, “estuvo tomando toda la noche anterior. Esto nos los certificó el mismo compañero de él que había tomado toda la noche. […] Al conductor lo metieron a la patrulla y le trajeron almuerzo, se lo comió, le dieron como tres gaseosas y ahí si le hicieron la prueba de alcoholemia. A mí el guarda de tránsito que atendió el caso fue a la Mediláser y me dijo que el señor Wilson Gahona había tenido toda la culpa. Hizo el puro croquis y dijo que el culpable en el accidente habría sido mi hermano”, puntualizó el familiar.
Vía sin señalización
A pesar que la carretera donde le quedaron los últimos minutos de vida a Wilson está en pavimentada, la familia denunció que allí son inexistentes las señales de tránsito. Aseguraron que el accidente, además de lo ya denunciado, este también se debió a la falta de semáforo o al menos de una señal de pare, que permita alertar sobre el transito continuo presente allí.
Según denuncias, desde hace dos años esa intercepción vial está, además, sin iluminación por las noches. En ese mismo punto, se han presentado dos accidentes de gravedad, además del que hoy le ocasionó la muerte a Wilson.
