La habrían violado, intimidándola con un revólver 38 largo
Un escalofriante relato de una menor de 11 años fue escuchado durante la audiencia de juicio oral, y presentado ayer por uno de los testigos llamados por la Fiscalía. Al parecer, dos sujetos, uno de ellos sería Ronald Steven Álvarez Mejía, alias Mocho y quien habría integrado la banda de Los Mamarrachos del barrio Galán, sería el responsable de haberla accedido, intimidándola con un arma de fuego tipo revólver calibre 38 largo.
Un escalofriante relato de una menor de 11 años fue escuchado durante la audiencia de juicio oral, y presentado ayer por uno de los testigos llamados por la Fiscalía. Al parecer, dos sujetos, uno de ellos sería Ronald Steven Álvarez Mejía, alias Mocho y quien habría integrado la banda de Los Mamarrachos del barrio Galán, sería el responsable de haberla accedido, intimidándola con un arma de fuego tipo revólver calibre 38 largo.
Recordando el delito
Los hechos ocurrieron el 9 de septiembre de 2013 a las siete de la noche en el puente colgante del barrio Galán de la Comuna Seis de Neiva. Según el relato presentado en audiencia, Ronald Steven y su primo fueron a la casa de la menor con el revólver, llevándolo en la pretina del pantalón. La menor, a quien presentan como accedida, detalló ante la autoridad forense su testimonio.
“Estaba afuera de mi casa y llegó Ronald, el vecino, con el primo y me dijo que fuera con él para el puente colgante o si no me mataba. Estando allá, él me dijo que me quitara la ropa, y yo le dije que no. Entonces me respondió ‘quítesela china o sino le doy piso’. Ellos me cogieron y me quitaron la ropa. Yo gritaba pero ellos me decían que no gritara o sino me mataban. El primo me quitó mi ropa interior y ellos se quitaron la ropa interior de ellos”. Posterior a este momento del relato, la menor fue violentada en su intimidad presuntamente por Ronald y su primo.

Durante la audiencia llevada a cabo ayer, el abogado defensor intento tumbar como prueba fotográfica, pero el juez la acepto en audiencia.
Según el relato, Álvarez Mejía recorría con el cañón del revolver cada una de las partes del cuerpo de la menor, mientras la agredía. Todo el tiempo le murmuraba al oído que de denunciarlo la asesinaría a ella y a su familia. Según la mamá en su denuncia hecha ante la autoridad, el sujeto investigado ya gozaba de fama en el sector por haber presuntamente accedido a otra menor, pero que sus familiares no lo habrían denunciado por amenazas de este.
Policía dio la captura
Dentro de las pruebas recogidas por los uniformados del Grupo de Delitos Sexuales de la Seccional de Investigación Criminal de la Policía Huila, están las prendas que, para el día de los hechos, vestía. “Esa noche recibimos la información por parte de la Policía de Infancia y Adolescencia. Llegamos al Hospital Universitario de Neiva y nos enteramos del abuso sexual de la que fue objeto la menor. […] La niña había sido abordada por dos sujetos, quienes la habían intimidado con arma de fuego y llevándola a un sector oscuro y boscoso”, relato el uniformado en la audiencia.
De la violencia sexual de la que fue víctima la menor, ella no quedó embarazada, pero sí ha tenido consecuencias funestas para su vida, dijo la fiscal del caso.
