Justicia falla a favor de abogado en proceso de presunta estafa
El beneficio recae en favor de Augusto Guzmán Ramírez, abogado del municipio de Garzón. El proceso que lleva varios años parece llegar a su fin.
La denuncia que en su momento realizó Hermes Romero Salazar, habitante de la vereda Potrerillos en zona rural de Gigante-Huila y en la cual indicaba que estaban a punto de rematarle su finca, la cual ha puesto a producir con sudor y sacrificio por más de 40 años de duro trabajo, ha dado un giro en torno a los últimos acontecimientos que han rodeado los hechos.
En su momento se indicó que el labriego estaba ad portas de perder su finca por la falsificación de una firma por parte de unos estafadores entre los cuales nombraba al señor Augusto Guzmán Ramírez, conocido litigante del municipio de Garzón.
Conocidos los hechos, el señor Guzmán Ramírez, interpuso los respectivos recursos jurídicos para que se le restituyese el buen nombre, dado que Hermes Romero Salazar, lo señalaba como uno de las personas que presuntamente lo quería estafar.
“En dicho proceso el ejecutado, Hermes Romero Salazar, hizo uso de todos los medios de defensa tales excepciones de mérito (tacha de falsedad), apelación de la sentencia y hasta una acción penal en contra del suscrito accionante, todo lo cual fue fallado desfavorablemente al ejecutado Hermes Romero Salazar” dice los apartes de la acción de tutela que Guzmán Ramírez, interpuso para que se le resarciese el buen nombre.
Los hechos
De acuerdo a lo expresado por Hermes Romero Salazar, su vida cambio luego de que en el año 2003 conociese al señor Carlos Enrique Bautista. Cuenta Romero Salazar que sobre comienzos del 2000, Bautista se localizó en la parte alta de Potrerillos, zona rural de Gigante, donde estableció una pequeña tienda de víveres.
Hasta este lugar, uno de los trabajadores de Romero asistía a comprar algunas cosas necesarias para la finca, como arroz, huevos y verduras.
Después de algún tiempo y tras una deuda de 360 mil pesos, Hermes Romero decidió firmar una letra para pagar lo que se debía.
“Yo en ese momento no tenía la plata y pues, él me dijo que le firmara una letra, yo estaba que entre sí y que no, pero como yo tenía que viajar ese mismo día para San Vicente del Caguán, decidí firmarle la letra”; sin embargo, Romero manifiesta que le dijo a Bautista que pasara ese mismo día por el casco urbano de Gigante porque allí su esposa le cancelaría el dinero adeudado.
El problema se volvió visible tras un mes y medio de lo sucedido cuando Hermes regresó a la vereda de Potrerillos y su esposa le comunicó que el tendero nunca había pasado por su casa a cobrar el dinero y al visitar el establecimiento comercial, este ya no se encontraba allí. Al comenzar a preguntar en todo Gigante por el comerciante, Hermes Romero se sorprendió al enterarse que fueron varios los habitantes de la localidad Bautista los estafados.
Ante lo encontrado y señalado por sus paisanos, el campesino quedó preocupado por haberle firmado ese pagaré por 360 mil pesos. Fue tan solo hasta dos años después que los dos hombres se volvieron a encontrar en el municipio de Garzón. Cuenta Romero que al encarar a Bautista y preguntarle por qué este nunca había pasado a cobrar la deuda y entregar la letra, este le contesto:
“Le va air muy mal. Yo esas letras ya las vendí a un señor de los Llanos orientales”, a pesar que Romero le preguntó el por qué había hecho esto, no recibió respuesta. Fue a los seis meses que recibió el llamado por parte del juzgado de Gigante en donde le comunicaban que allí estaba la letra que le había firmado a Bautista por 360 mil pesos, pero para su sorpresa, también estaban dos más, una por 10 millones y otra de 3 millones de pesos. Pero para extrañeza de Romero, las letras ya no estaban solo a nombre de Carlos Enrique Bautista, sino también de Augusto Guzmán Ramírez y Jorge Enrique Realpe. Dice el parcelero que Bautista, para justificar la sucesión de las letras, señaló que Enrique Realpe había trabajado con él en la vereda de Potrerillos, algo que nunca sucedió ya que ninguno de los habitantes lo llegó a conocer.
Proceso de investigación
Conocidos los acontecimientos y luego de adelantadas las pesquisas pertinentes por parte de entes investigativos, la justicia determinó en primera instancia dar la razón Hermes Romero Salazar pero en revisión del caso se determinó que una de las personas a las cuales el señor Romero Salazar sindicaba como presunto estafador a Augusto Guzmán Ramírez, cuando no tenía nada que ver con lo expresado por el labriego en su denuncia.
De acuerdo con Augusto Guzmán Ramírez y teniendo el concepto del departamento de grafología de la fiscalía en la ciudad de Bogotá, se determinó que las firmas son de Hermes Romero Salazar, por lo cual se desvirtúa la presunta estafa.
“Lo anterior significa que los títulos valores si fueron ejecutados por Hermes Romero Salazar y por tanto la excepción que propulso al juzgado le resultó fallida”
Por ahora el proceso parece continuará en los estrados judiciales en donde se espera dirimir este litigio y esclarecer la veracidad de los hechos; mientras ello sucede, Augusto Guzmán Ramírez siente tranquilidad porque la justicia ha fallado a su favor en decir que no es un estafador y que tampoco abuso de la buena fe de Hermes Romero Salazar.
Recuadro:::::
Augusto Guzmán
Augusto Guzmán, es un ciudadano garzoneño que desde muy joven se dedicó a orientar a la comunidad de este municipio en los trámites ante la justicia.
Pertenece al grupo de “tinterillos” -profesión en vía de extinción- del Centro del Huila, de quienes se dice que por su formación empírica fundamentada en la práctica saben más que los abogados titulados.
“Augusto, además de ser un empedernido lector con una amplia cultura general, es u n hombre que conoce a fondo la legislación colombiana, no solamente en el ámbito civil, sino también en el penal y en la jurisdicción administrativa.
Sin ser abogado, ni tener títulos rimbombantes, por su honestidad y claridad en el tema del derecho, tiene una gran clientela que todos los días lo visita en su oficina ubicada en el segundo piso de un hotel del municipio donde Guzmán los atiende de manera personalizada” señaló a Diario del Huila, el comandante de la defensa civil en Garzón Guillermo Ortiz.
*La presente nota corresponde a la rectificación de la noticia publicada en la edición del 6 de marzo de 2016 en la página 15 y titulada ‘Me falsificaron la firma y me van a subastar la finca’ solicitada por el abogado Augusto Guzmán.
