domingo, 22 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-03-24 09:04

Investigan asesinato de madre e hija en Santander de Quilichao (Cauca)

Las dos mujeres campesinas de 69 y 38 años, fueron asesinadas en una carretera de la vereda San Francisco.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 24 de 2015

Celmira Palomino, de 69 años de edad, y su hija Dora Palomino, de 38, fueron atacadas con arma blanca; según informes de las autoridades la anciana recibió 16 heridas en diferentes partes del cuerpo, mientras que la mujer más joven al parecer fue abusada sexualmente, y posteriormente degollada.

La información fue publicada por el portal noticioso Agenda Propia. El violento asesinato de las dos humildes campesinas que habitaban en zona rural de Santander de Quilichao, ha causado consternación y repudio entre los habitantes de este municipio del norte del departamento del Cauca.

El lamentable hecho se registró a tan solo unos 15 metros de la entrada a la finca donde residían las víctimas, quienes habrían sido interceptadas en horas de la noche del sábado 22 de marzo cuando llegaban al predio, procedentes de Santander de Quilichao.

Los cuerpos sin vida de las dos mujeres posteriormente fueron abandonados semidesnudos en una zanja aledaña a la carretera destapada donde las asesinaron. Fueron encontrados por lugareños en horas de la mañana del domingo, quienes avisaron a las autoridades.

Liliana Palomino, sobrina y prima de las víctimas, señaló que aún no se explican por qué les hicieron eso a sus seres queridos ya que eran de una familia honesta, humilde y trabajadora. "Vivían tranquilas en su finca, las hijas viven en Santander y eran las que les colaboraban con la comida a ellas allá, pero no eran personas de hacerle mal a nadie eran personas de bien", señaló.

Sobre el caso, el coronel Fernando Molano, comandante del Distrito 2 de Policía en el Cauca, señaló que se está adelantando la investigación correspondiente para establecer móviles del doble crimen.

Ayer en medio de una marcha de solidaridad y rechazo a la violencia se realizó el cortejo fúnebre de las dos humildes campesinas en la vereda San Francisco.