Inician investigación en Gigante por supuesto abuso de autoridad
En indagaciones se encuentra el caso del supuesto abuso de autoridad que ocurrió en el municipio de Gigante hacia un hombre que se negó a dejarse hacer una requisa por cuestiones de salud.
Mauricio Ramírez es un ciudadano que asegura haber sido víctima de un irregular procedimiento por parte de la policía en el municipio de Gigante al momento de registrarse una requisa de rutina.
Según el denunciante, el hecho se presentó cuando los uniformados le solicitaron una requisa, le dijeron que alzara los brazos, pero este se negó porque tenía una lesión en uno de ellos, petición que según el quejoso no fue tenida en cuenta por la fuerza pública, quien avanzó en la requisa que terminó en disputa.
Por las fuertes dolencias Mauricio le reclamó a los uniformados quienes continuaron tratándolo mal, fue así que la situación se tornó tensa, entonces una joven sacó su teléfono celular y comenzó a grabar el procedimiento.
En el video se observa cómo los agentes encuellan al ciudadano que trata de defenderse forcejeando con ellos, luego los insulta, los carea y sigue la agresión, hasta que uno de los Policías le pide a la joven que deje de grabar y que al final le tenía que pasar el video.
Mauricio Ramírez dice que reconoce que es consumidor de marihuana pero que al momento de lo ocurrido, no se encontraba haciendo daño a ninguna persona ni tampoco consumiendo, por lo que señaló que elevará la queja ante la Fiscalía y la Procuraduría para que se investigue la conducta de los policías que participaron en la acción.
Señaló que acudió a Medicina Legal para la valoración de sus lesiones y que el médico general que le atendió, le otorgó dos incapacidades médicas. Dolorido por los golpes y consternado por el actuar de la policía, el hombre espera que se investigue el comportamiento de los uniformados quienes no se han pronunciado frente a éste hecho.
Ramírez señaló que producto de dicha agresión, le reclamó fuertemente a los uniformados quienes continuaron con la agresión que quedó registrada en un video que una joven grabó en un teléfono celular. En el mismo, se aprecia como uno de los policías, intimida a la muchacha para que ella les entregue el teléfono, pero la joven entregó un segundo celular quedándose con el que contenían las violentas imágenes.
