jueves, 19 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2016-04-12 02:00

Habría sido violado en la enfermería de la cárcel de Rivera

El interno Ferley Rojas Tafur habría sido violentado sexualmente por guardas del Inpec en el centro penitenciario de Rivera. Junto a él, otra persona, quien hace parte de la comunidad LGTBI, fue igualmente agredido. El Inpec niega tales aseveraciones y dice que fue un procedimiento normal.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 12 de 2016

Una denuncia fue revelada ayer por familiares y amigos de Ferley Rojas Tafur, un interno del centro penitenciario y carcelario de Rivera, quien habría sido violentado sexualmente en la enfermería del penal. El hecho ocurrió a las siete de noche del pasado jueves, 7 de abril, en el patio tres del centro carcelario. Los familiares denuncian que fue ultrajado en su dignidad al introducir un elemento para buscar en su ano un elemento extraño que le fue detectado con equipos de radar portátiles.

Según Jerma Tafur Rivera, madre del interno presuntamente agredido, su hijo se disponía a irse a dormir a su celda. Se quitó su ropa y, en ropa interior, organiza su modesta cama para descansar. En ese momento, irrumpe personal del Inpec a adelantar un operativo de registro y control a cada una de los dormitorios. En este procedimiento, a Rojas Tafur le fue detectado un presunto elemento extraño en su cuerpo, usando para ello un detector de metales.

Le alumbraron con linterna

Una vez le detectan el presunto elemento, los guardas lo trasladan a la enfermería y allí le bajan lo único que tiene puesto, su bóxer; lo obligan a ponerse en cuatro y le introducen su elemento en su ano.  “Ellos ya estaban a poco para acostarse, entonces él tenía bóxer, porque él duerme en ropa interior. […] Los guardias le pasaron un aparato con el que le detectan algo supuestamente, y ellos insistieron que le entregara lo que tenía, pero Ferley recalcaba que no tenía nada. […] Allá le bajaron el bóxer y le introdujeron un palo por la cola y le alumbraban con linterna”, dijo la madre.

El interno, quien debe cumplir con una condena por tráfico de estupefacientes, en un pequeño escrito, que hizo llegar por medio de su madre a DIARIO DEL HUILA, explicó que no solo él fue objeto de violencia. “Decir que el teniente Collazos dio la orden de una violación al interno que pertenece a la comunidad LGTBI. Otros dragoneantes, como amenaza, cargan con marihuana a otra persona homosexual por no dejarse hacer un acto de violación por parte de funcionarios del Inpec en la cárcel”, denunció el mismo Ferley Rojas en el modesto escrito. 

“En ningún momento fue violado”

Sobre esta situación, teniente Carlos Collazos, comandante de la Escuadra de Vigilancia de centro carcelario de Rivera, desmintió tales acusaciones y aseguró que las imágenes del circuito cerrado de cámaras de seguridad pueden dar fe de ello. “Efectivamente, hubo una situación con el interno Ferney Rojas Tafur, quien se le detectó que posiblemente tenía algún elemento metálico en el momento que ingresó la guardia para la requisa. Los guardias en estas requisas utilizan un detector de metales, y en el momento que se pasa el aparato, este ubica en su ropa interior un elemento extraño”, dijo el guarda.

Al evidenciarse esta situación, cuenta el teniente Collazos, que el interno fue sacado del patio y llevado a la enfermería para que adelantase la verificación y cerciorarse si este escondía algún elemento prohibido, ilícito o de prohibida tenencia dentro del establecimiento. “El interno pasó el área de sanidad, fue valorado por el enfermero de turno y este manifestó en su momento que posiblemente tenía algo consigo dentro de su cuerpo”, dice el servidor del Inpec a DIARIO DEL HUILA.

Seguidamente, los guardas le persuaden a Ferley que de tener algo ilícito, que procediera entregarlo, pero el insistía que no tenía nada. “En vista de que no fue posible persuadirlo, el interno fue devuelto nuevamente a su patio y ahí terminó el procedimiento con él. En ningún momento, se habla que haya sido violado como refiere él, ni por ningún otro interno ni por ningún funcionario”, explicó Collazos.

La familia dice que eso fue una violación contra su dignidad. “El quedó muy mal después de eso. Él ahora necesita psicólogo, y me pide que lo traigan a Medicina Legal. Necesitamos que un forense lo evaluar a ver qué fue lo que pasó realmente, porque no es justo que se le humille de esa manera a una persona”, explicó Jerma Tafur.