Fiscalía busca cárcel para supuestos secuestradores
Más de cuatro años es lo que ha transcurrido de la investigación realizada por la Fiscalía Sexta Especializada de Neiva por el secuestro del caficultor Francisco Reinel Acosta, hecho ocurrido el 11 de agosto del 2013.
Mediante una audiencia de juicio oral llevada a cabo en la sala número uno del Palacio de Justicia de Neiva, se realizaron los alegatos tanto de la Fiscalía Sexta Especializada de Neiva como la defensa de cinco personas quienes fueron imputados por el delito de secuestro y rebelión, hecho ocurrido el pasado 11 de agosto del 2013, contra el caficultor Francisco Reinel Acosta.
Alegatos fiscalía
Según los alegatos dados a conocer por el ente acusador sobre los hechos, fueron cobijados por el mismo delito con medida de aseguramiento a tres personas y cinco más siguen siendo investigadas, el hecho sucedió en el corregimiento de Bruselas en el municipio de Pitalito. “Yo iba para la finca cuando me salieron seis personas usando armas de calibre largo”, recordó el caficultor.
El hombre fue trasladado en su camioneta durante 40 minutos, después cambiaron de carro y lo llevaron a una finca cercana. “Llegamos a una casa vieja y de ese lugar me llevaron para la finca donde me rescataron, fue ahí donde ya cambiaron a las personas que me custodiaban”, según versiones dadas por el ente acusador a quien el caficultor había narrado sobre lo ocurrido.
El ente acusador, demostró ante el tribunal que además de las tres personas que fueron capturadas al momento del rescate, cinco personas más fueron aprehendidas días después, se identificaron como Javier Enrique Veleto, Wilson Martínez Suárez, Wilfredo Mejía, Aquileo Cárdenas y Hernán Sánchez Kendo, eran también coautores del delito punible.
Enterrado en vida
El ente acusador demostró mediante testigos y versiones tanto de externos como de las personas capturas al momento del rescate que fue realizado por miembros del Gaula -Huila, el caficultor lo habían enterrado en vida porque en varias ocasiones había intentado escapar de sus raptores.
Los secuestradores escondieron al empresario en una caleta de 1,80 metros cuadrados por dos metros de altura. “Estaba bajo un piso de baldosas, con una cámara de insonorización de tal manera que esta persona no pudiera hacer voces de auxilio”, dijo el ente acusador ante el juez encargado.
Defensa
La defensa manifestó que los hechos punibles son de poca veracidad e intentaron demostrar que las pruebas dadas por la Fiscalía eran de poca veracidad, ya que el ente acusador demostró que las cinco personas estaban involucradas en el suceso por rastreos telefónicos y por las llamadas que habían realizado algunos de los capturados, donde las autoridades lograron obtener grabaciones de las conversaciones donde se hablaba del secuestro del cafetero. El fiscal manifestó que los secuestradores exigían a la familia del hombre 2.500 millones de pesos para su liberación.
En el próximo mes de marzo, se llevará a cabo la audiencia de lectura de fallo contra las cinco personas imputadas por el delito de secuestro y rebelión, hecho que realizaron contra el caficultor laboyano al cual con intimidaciones y haciéndose pasar por miembros del ‘Ejército de Liberación Nacional’ ELN exigían la suma de dinero por el rescate del hombre retenido contra su voluntad.
