Fiscalía de Derechos Humanos, tras la pista del secuestro de Ányelo Palacios
Desde las primeras horas de ayer un equipo especializado de esa autoridad trabaja la búsqueda del capitán de la Policía para dar con su paradero. El uniformado es un testigo clave en el controvertido caso de la llamada Comunidad del Anillo, una presunta red de tráfico homosexual en la Policía.
La Fiscalía Especializada de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario en conjunto con la Policía Judicial CTI de Derechos Humanos activaron el mecanismo de búsqueda urgente del capitán Ányelo Palacios Montero, comandante de la Estación de Policía en Florencia (Caquetá).
Según Flor Alba Montero, mamá del uniformado, su hijo tenía programado para ayer en la mañana su regreso a la capital caqueteña.
Este uniformado fue el protagonista el pasado mes de febrero de grabar una comprometedora conversación sexual con el ahora ex viceministro del Interior, Carlos Ferro. El audiovisual fue difundido en aquella ocasión por la emisora La F.m. de RCN La Radio.
Los hechos conocidos
Según lo establecido el Diario La Opinión de Cúcuta (Norte de Santander), entre las 9.30 y 10 de la noche del pasado sábado, el capitán Ányelo Palacios Montero, quien fuere comandante de la Estación Florencia de la Policía, conducía el vehículo particular Kia rojo, de placas MXW-865, por la vía que de la capital nortesantandereana conduce a Pamplona. Palacios Montero se movilizaba en compañía de Arcilio Ortiz Valero, de 76 años de edad, su padrastro.
Avanzando plácidamente allí, cuatro hombres portando armas de fuego y que se desplazaban en dos motocicletas los abordaron en el kilómetro 85, a la altura de Pamplonita, en el sector conocido como La Miguelera. Detuvieron el automotor, llevándose consigo al capitán con rumbo desconocido. En el lugar dejaron a su acompañante, a quien le manifestaron que en una hora el capitán estaría de regreso.
Como esto no ocurrió, Arcilio Ortiz Valero dio aviso a un vigilante de obra de la zona, quien llamó a la Policía. Hasta el cierre de esta edición, el policía aún no había regresado al seno de su hogar.
Policía lidera la búsqueda
“Ya hemos ordenado desplegar un operativo de búsqueda para lograr dar con este ciudadano y hemos dispuso un acompañamiento profesional necesario a su familia. También he dado órdenes al mayor general Ricardo Alberto Restrepo Londoño, subdirector de la Policía, para que se desplace hasta Cúcuta para que se apersone del caso. Igualmente al brigadier general Fabio Hernán López Cruz, director de Antisecuestro y Antiextorsión, para que se encargue de los operativos necesarios para su rescate”, explicó el general Jorge Hernando Nieto Rojas, director general de la Policía Nacional.
En su comunicado oficial, la Policía Nacional dijo condenar este acto delictivo, a la vez que exige a los captores respetarle su integridad y devolverlo a su familia. “La Policía Nacional mantendrá informada a la opinión pública sobre el avance de las investigaciones y reitera su compromiso de velar por la libertad de todos los colombianos, para así ayudar a construir una Colombia segura y en paz”, puntualizó la comunicación policial.
¿Testigo clave?
Para mayo de 2014, Palacios Montero tenía el grado de teniente y era el comandante de las áreas uno y cinco de la Policía de Tránsito de Bogotá. Según él, desde que era cadete de la escuela de Policía, hace ya 10 años, vivió la primera experiencia en la llamada ‘Comunidad del Anillo’.
En aquella ocasión, fue el coronel Jerson Yair Castellanos quien lo agredió sexualmente. “Él iba a la escuela de oficiales y buscaba a los cadetes que él quería. Nos colocaba con unas banderas alrededor donde estaban los senadores. Yo notaba que él agarraba a mirarnos y se reía, junto con otros señores que estaban con él, pero yo no sabía porque”, relató.
Pero lo peor para el entonces cadete Palacios fue cuando coronel Jerson lo invitó a jugar bolos al Club Militar. “Yo no le vi problema y le dije que fuéramos. Me dijo ‘yo lo voy a ayudar a usted para que cuando se gradúe vaya para un buen puesto’. Yo le dije ‘ah bueno, mi coronel, gracias’. Ese día me llevó en su camioneta, me llevó al club militar y me dijo que lo acompañara a sacar plata. Pero antes me dijo ‘tómese esta botellita de agua’. Yo me tomé esa agua y me empecé a sentir mareado, y en ese estado me subió al segundo piso donde estaban todos los cuartos. Me metió allá. Allá había otra persona en ese cuarto, pero no me acuerdo quién”, relató el hoy comandante de la Policía en Florencia.
Lo que después narró el uniformado al medio de comunicación lo marcaría para toda la vida. Con voz lenta y notable afectación, Ányelo dijo que le estaba sangrando la región anal luego de ese suceso. “Yo no sabía qué había pasado. Después me encontré al coronel y le dije ‘¿usted qué me hizo a mí, por qué estoy tan enfermo?’. Me respondió ‘la pasamos rico’. Después de eso, me siguió buscando. Me dijo una vez que me iba a presentar un general [Palomino] ‘para que lo ayude’, me decía, para que me ayudara. Pero me dijo que debía portarme bien. Yo le contesté que no quería portarme bien con nadie, quiero es que me deje en paz. No me busque más”, relató.
Estas graves denuncias reveladas a los medios de comunicación serían hoy la presumible causa de su secuestro. El uniformado ya había denunciado, durante su declaración ante la Unidad Nacional de Derechos Humanos de la Fiscalía el pasado 17 de febrero, que personas extrañas merodeaban su casa en Cúcuta, y hasta amenazas de muerte. Palacio pidió para entonces protección para él y su familia.
