jueves, 19 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2016-04-04 08:55

Expolicía denunció abuso sexual por parte de un compañero

El expatrullero denunció que fue abusado sexualmente por su propio colega Rosero Derazo en las antiguas instalaciones de la base EMCAR de la Policía Metropolitana de Neiva del barrio Villa Magdalena. El hecho ha estado bajo hermetismo de la institución.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 04 de 2016

El escándalo de presuntas presiones y oscuras relaciones al interior de la Policía Nacional aún no ha acabado. Y el tema ahora es de no acabar por cuenta de una denuncia formulada, un ex uniformado de la Policía Metropolitana de Neiva, quien presuntamente fue accedido carnalmente por un compañero el patrullero Rosero Derazo.

El presunto hecho ocurrió en las instalaciones, para entonces, de la base del EMCAR del barrio Villa Magdalena de Neiva, donde hoy queda el CAI del barrio Santa Rosa, de la Comuna 9, norte de la capital huilense.  Aunque el policía denunciado reconoció haber sostenido una relación sentimental con él, no acepta que ahora le indilgue un delito sexual.

Apagaron la luz para accederlo 

Según conoció DIARIO DEL HUILA, el expatrullero se encontraba en la base EMCAR del barrio Villa Magdalena de la Comuna 9, donde fue asignado por razón de su tratamiento psiquiátrico de cuadro depresivo.  

“Luego de bañarme, decido entrar al baño. En ese momento, hay un apagón y se suspende la energía. En ese instante, veo que abren la puerta del baño; pero era el patrullero Rosero Derazo. Yo me asombro y trato de decirle algo, pero él de inmediato me mete un puñetazo en la cara, causándome lesiones en la parte interna del labio superior, porque tenía brackets”, relató el uniformado.

Se desabrochó el pantalón

Y lo que viene después de ese puñetazo lo marcaría profundamente. De inmediato, el patrullero Rosero lo cogió y lo volteó de tal manera que quedase de rodillas, mirando contra el sanitario. El hombre de desabrochó el pantalón para proceder a penetrarlo analmente.

Resaltó que luego de ello, se despertó con dolencias. Dice que quedó en shock y muy asustado. Posterior a estos hechos, el expatrullero procedió a prender la luz y se percató de un preservativo que había en el lugar donde él quedó tirado. “Lo recogí y lo entregué a la médico que me atendió en el hospital”, resaltó el denunciante.

El expatrullero le contó de lo sucedido al cabo Germán Perdomo González y luego pidió que se hiciera la anotación en el libro de guardia, para luego tomar sus cosas e irse hasta el CAI Santa Rosa, donde le hicieron la anotación de lo sucedido. Posteriormente se dirigió a la URI a formular la denuncia. El hecho ocurrió el 22 de noviembre de 2013 a las 9:00 PM en las antiguas instalaciones de la base del EMCAR del barrio Villa Magdalena de Neiva. Hoy solo existe el CAI del barrio Santa Rosa.

Los testigos en el juicio

Cuatro testigos serían los claves en el juicio oral que se llevará a cabo el 21 y 22 de junio de 2016. El primero es la declaración del mismo, quien deberá exponer los detalles del presunto hecho delictivo. El otro testimonio es el de Yuli Katherine Salazar Cortés, psicóloga quien valoró el estado de salud mental del ex patrullero.

También se escuchará el juicio oral a Rafael Rengifo Jiménez, médico legista, quien expondrá las condiciones de salud del accedido. Finalmente, al juicio llegará un genetista forense, quien hará otra valoración del caso.