Era guerrillero y lo mandaron para la casa
Marco Tulio Mayorga Torres fue capturado en un operativo adelantado entre el Ejército y la Policía. Pese a los graves delitos que habría cometido según la Fiscalía, al sujeto le fue concedida la medida de aseguramiento domiciliaria. Se desconocen los motivos de la decisión.
Tropas del Batallón de Artillería 9 Tenerife de la Brigada 9, tropas de la Brigada Móvil 21 orgánicas de la Brigada 13 y el Grupo Operativo de Investigación Criminal (GROIC) de la Policía, lograron la captura de alias Chucho, un presunto integrante de la red de apoyo a las FARC en el norte del Huila.
Según las autoridades, Marco Tulio Mayorga Torres, de 37 años de edad, llevaba 15 años en ese grupo armado ilegal, tiempo en el que fue mando de escuadra, explosivista y posteriormente encargado de la red de milicianos en el norte de Huila y suroriente de Tolima.
Su “hoja de vida” en las FARC
La acción militar se concentró en la vereda San Pedro, jurisdicción del municipio de Dolores, departamento de Tolima. Allí, las tropas lograron capturar y poner a buen recaudo de las autoridades competentes.
“Durante su trayectoria delictiva, participó en enfrentamientos contra la fuerza pública en la zona norte del Huila. También se conoce que cobró de extorsiones a comerciantes y agricultores, manejó comunicaciones, lidero acciones de inteligencia delictiva y fabricó artefactos explosivos”, explicó el coronel Marino Valencia Rico, el comandante de la Brigada 9.
Aseguró además el Ejército que Mayorga Torres habría adelantado otras actividades. “Manejo de armas de corto y largo alcance, fabricación casera de artefactos explosivos, orden cerrado–abierto de comunicaciones y de orientación política e ideología de masas. […] Obedecía órdenes directas de alias Rumba, primero al mando y control del frente 17 Angelino Godoy de las FARC”. El hombre fue requerido con orden de captura por el delito de rebelión.
Aceptó cargos
Durante las audiencias Mayorga Torres, ante la claridad y contundencia de los testimonios y pruebas, aceptó los cargos con el fin de acogerse a sentencia anticipada. Sin embargo, pese al tiempo y su rol prominente en la estructura guerrillera, el juez de control de garantías lo envió a la casa como medida de aseguramiento, por lo que deberá comparecer cada vez que la justicia lo requiera.
“Su captura afecta significativamente a la organización ilegal, toda vez que pierde un hombre con amplia experiencia en el manejo de artefactos explosivos y de medios de comunicación”, puntualizó el coronel.
