sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-09-02 08:53

Encarcelado por machetear a su esposa

Alexánder Sánchez Silva fue enviado a la cárcel como medida de aseguramiento por dejar sin un dedo del pie derecho a su esposa Andrea Johanna Correa de un machetazo. Esta sería la segunda de este tipo en medio de un sinnúmero de amenazas perpetradas por el sujeto contra su mujer.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 02 de 2015

En alto estado de ebriedad y frente a sus cuatro hijos, Alexánder Sánchez Silva, de 37 años de edad, agredió físicamente a su compañera sentimental con el filo de un viejo machete que colgaba de la guadua que sostiene el techo de la cocina del lote 2 del barrio San Isidro, corregimiento El Caguán, en Neiva. En hecho ocurrió el pasado 16 de agosto, por lo que le fue decretada la orden de captura y materializada el pasado lunes 31 de agosto.

Lo había perdonado

El hombre había sido ya denunciado por Andrea Johanna Correa Álvarez, la esposa agredida, por otros hechos ocurridos el 11 de noviembre de 2012, cuando el sujeto, enfermo de los celos, la macheteó en su brazo izquierdo y su espalda.

Sin embargo, el agresor le pidió perdón y ella concilio con su marido y retiro la demanda. Sin embargo, la anotación que consiguió para entonces sirvió de sustento para que hoy el juez le diera medida de aseguramiento en centro carcelario.     

Hechos de sangre

Según la declaración dada por Andrea Johanna a la fiscal 4 seccional, ella estaba en su casa con sus tres hijos, de 10 y 4 años de edad y otro de 3 meses de nacido, cuando Sánchez Silva llegó en su motocicleta ebrio en la madrugada. Allí llegó el a pedirle algo de cenar a su esposa, pero ella le respondió que no había, porque se la dio a uno de los niños. No había nada de cenar para él. Esto encendió los ánimos del hombre.

Fue a la vieja nevera, pero esta también estaba vacía. Lo que hizo que se encendieran aún más los ánimos. Con violencia, le quito de los brazos al bebe de tres meses y lo dejo en la cama, manoteando frente a ella y reprochándole por qué lo había dejado sin comer. Tomo el machete y destruyó la mesa del comedor; luego tiro la nevera al piso. La mujer lloraba y pedía a su compañero que se calmara, pero el en vez de ello tomo el machete que tenía cerca y literalmente “le bajó” el dedo a su “amada”.     

Al hospital

Es así que el mismo agresor llegó borracho pidiendo ayuda a los policiales de la Estación El Caguán, diciendo que en una discusión había el herido a su propia esposa.

De inmediato, los uniformados atendieron el caso, llevando a la mujer al Hospital Universitario de Neiva con amputación del quinto dedo y herida en el dorso del cuarto del pie derecho.