En un día de año nuevo, todo se hizo humo
Esta es la infortunada historia de un hombre, que pasó de tener un próspero y rentable negocio a un montón de escombros y cenizas por causa de la acción implacable del fuego.
Hugo Marino Álvarez es un hombre de armas tomar, cosa que toda su vida ha tenido clara, y que data desde el momento en que empezó el trasegar de la vida con su familia y se aventuró con una súper tienda ya hace más de 15 años, buscando una estabilidad que le permitiera vivir tranquilo mientras veía crecer a sus hijos y llegaba apaciblemente a su vejez.
La celebración del nuevo año en términos generales, es una oportunidad de regocijo y cambios para bien, cuando las personas tienden a replantear muchas cosas para mejorar y hacer nuevos proyectos en pro de avanzar en la vida, algo que como muchas familias, la de Hugo Álvarez sentía; pero todo cambió de forma abrupta el 1º de enero de 2016 a causa de un misterioso siniestro en donde todo literalmente se volvió humo.
El primer día del presente año, Hugo recibió una llamada en la cual le informaban que su empresa de plásticos llamada PLAST DEX S.A.S. que se encontraba en la calle 13 #1H-17, había sido completamente consumida por las llamas, lo cual significó casi la pérdida total de su capital, el cual había estado labrando por más de 10 años.
Pero esa no era la única mala noticia que Álvarez recibiría este año, además de la gran frustración y desolación al ver todo el fruto de su trabajo reducido a cenizas, Seguros Comerciales Bolívar, que era la aseguradora que él había elegido años atrás confiado en la gran trayectoria de esta compañía, después de exigirle un sinfín de documentos, le negaron la indemnización que por derecho él tenía.
“Con mi esposa teníamos un negocio de plásticos, en la calle 13 #1H-17, como muchas personas saben, el 1º de enero a las 7:10 se propagó un incendio en la empresa y el resultado fue pérdida total, contábamos con una póliza de seguros por parte de Seguros Comerciales Bolívar y pasamos una carta pidiendo la indemnización, pero después de una cantidad de requisitos que ellos nos exigieron, nos la negaron”, expresó con desazón Álvarez Torres.
Los principales argumentos por los cuales Seguros Bolívar negó la indemnización, la cual asciende a 100 millones de pesos, es que en el momento en el cual el incendio se propagó en la empresa de plásticos de Álvaro, esta no tenía o bien un celador las 24 horas del día o un sistema de monitoreo con batería alterna en caso de que por algún motivo, el registro se interrumpiera por falta de energía, cosa que PLAST DEX sí tenía al contar con ocho cámaras que cumplían con todos los requisitos exigidos.
Posibles Inconsistencias
Álvarez Torres por su parte, cuando supo la decisión de la aseguradora, envió un derecho de petición a la empresa, a casusa de que notó la falta de idoneidad por parte de los asesores que le vendieron la póliza, ya que según ha investigado el mismo Hugo, al ver que estas personas no le pudieron hacer efectiva su indemnización, empezó a desconfiar y exigió el historial y los documentos que les certificara adecuadamente pero la compañía de seguros no pudo sustentarlas.
En cuanto a esto, Hugo Marino Álvarez Torres le compartió un documento a DIARIO DEL HUILA, en donde se estipula que la ley 65 de 1966 regula cuáles son los requisitos que deben tener aquellos que trabajan como asesores, tienen que contar con el certificado de la superintendencia financiera, “hemos averiguado si la ley está vigente y efectivamente así es; la han reformado pero siempre se ha mantenido, ellos dicen que no, que eso necesariamente no está supeditado a que necesariamente el vendedor tiene que estar certificado y ahí ellos están tratando de salirse por la tangente porque esa ley habla de que en el caso de cualquier error que cometa el asesor o haya alguna anomalía, directamente la empresa es la que tiene que responder por el comportamiento del vendedor.
“La compañía no obra seriamente porque en la respuesta que nos da del derecho de petición, ellos hablan de que la tercera renovación que fue en diciembre del año pasado, argumentan que es un contrato nuevo de seguro, nosotros tenemos entendido que mínimo cada dos años la compañía tiene el deber de verificar sí se está cumpliendo con los requisitos de asegurabilidad o no, entonces, ellos están tratando de romper la relación, ahora dicen que no, que la tercera renovación no fue eso sino un nuevo contrato, aquí lo dicen pero hay una gran contradicción porque en una póliza que se renovó el 14 de diciembre de 2015 ellos nos envían un oficio en donde agradecen nuestra fidelidad y están diciendo adjunto estamos enviando la renovación que viene, entonces, no pueden salir con el cuento de que fue que nos equivocamos”, indicó Hugo Marino Álvarez.
Otro punto fuerte en la argumentación de Hugo, surgió cuando uno de sus hijos, que es abogado, le sugirió que se leyera un artículo titulado “Malas prácticas con los comparadores de seguros en Colombia” realizado por la Superintendencia Financiera –entidad encargada de vigilar las aseguradoras- y ve que en la comunicación en donde se da respuesta a su aviso de siniestro, se le informa que hay un incumplimiento de la garantía pactada, situación que sólo pudo evidenciarse una vez que el técnico hace la visita para analizar las circunstancias en que ocurrieron los hechos, lo cual fue el 4 de abril -3 meses después del incendio-, es por esto que el gerente de PLAST DEX se identifica con una de las cláusulas del escrito de la Superfinanciera, el cual consiste en indagar los requisitos de asegurabilidad sólo en el momento de la ocurrencia del siniestro y no antes, como la ley manda.
Lo único que este hombre trabajador pide es que se le reconozca el fruto de tanto años de trabajo al hacérsele efectiva la indemnización que por derecho le corresponde; y que su caso no quede en el olvido y no sea una más de las tantas injusticias que por parte de algunas empresas de seguros en el país se realizan.
