En medio de negligencias, fue despedido pensionado del Incora
Míller Reyes Gaspar, el abuelo que sufría de trastornos mentales y trabajó por más de 25 años en el Incora, fue despedido de forma simbólica por sus familiares. Denunciaron omisiones de parte de la fiscal que debía apresurar la firma de la documentación judicial, pero también del sepulturero.
Con un acto fúnebre simbólico, el día de ayer fue despedido el abuelo de 70 años de edad, quien apareció muerto y en alto estado de descomposición en un barranco en inmediaciones de la quebrada Avichente, a la altura del barrio Los Guaduales, de la Comuna 5 de la ciudad de Neiva.
El hombre, identificado como Míller Reyes Gaspar, fue encontrado el pasado miércoles por un transeúnte y posteriormente por los vigilantes de la cuadra, quienes dieron aviso a los familiares del abuelo. Desde el pasado viernes, 14 de agosto, se le escapó a una de sus hijas quien lo llevaba a dar un paseo.
Le pegó el tirón y se fue
María Candelaria Pascuas, esposa del occiso, dijo que con él convivió durante 47 años de aguerrido matrimonio. El anciano sufría de alzheimer, parkinson, diabetes, hipertensión y esquizofrenia, esta última enfermedad, la que lo hacía volver agresivo.

“A la hija Ocary le dijo que estaba aburrido, que quería ir a dar una vuelta, entonces ella le dijo que sí, que lo llevaba a distraerse, porque él se lo pasaba era sentado en una silla todo el día en el andén de la casa. […] Entonces, más adelante él le pegó el tirón de donde lo llevaba cogido y se fue; y ella no acató en seguirlo”, relató.
Los chulos lo desfiguraron
Luego de su desaparición, pegaron afiches por toda la ciudad con la foto de él. “Un señor vio el afiche de ‘Se busca a Míller Reyes’ y la leyenda la que contrastaba con un cuerpo que había en el parque de Los Guaduales. Él vio un poco de chulos en la última bajada, donde hay guaduas. Fui con el hijo de una vecina y estando allí, nos dijo el viejito que estaba abajo al pie de unos tubos. Estando allí fue que un vecino llamo a la Policía”, relato Osiris Reyes Pascuas, hija del occiso.
Denunciaron negligencia
La familia denunció negligencias, tanto de la fiscal delegada, responsable de agilizar los trámites de entrega del cuerpo, y de los administradores del Cementerio Central de Neiva. Según la hija, no fue sino hasta el pasado jueves que lograron sepultarlo. Además, ni tapado, ni embolsado en poliéster, ni preservado en cuarto frio permaneció el cuerpo desmembrado por los gallinazos de Reyes Gaspar.
“La fiscal no fue a trabajar por la mañana y solo llegó hasta las 3:00 p. m. A esa hora fue que le dieron el papel para entregarnos el cuerpo. Mi papa duró desde las 11 de la mañana hasta las cinco de la tarde sobre el mesón de un cuarto sin refrigeración en el cementerio. Y como si fuera poco, el sepulturero no esperó a que llegáramos sino que el echo el ataúd a la tumba y lo tapó rápido”, denunció.
Pensionado del Incora
Solo hasta el año 2000, a ‘Don Mille’, como le decían los vecinos del barrio Olaya Herrera primera etapa en donde residió toda la vida, le fue aceptada una demanda por la cual le reconocían una pequeña pensión por haber laborado 25 años en el Incora.
Según Virginia Bernal, nuera del occiso, a él lo echaron sin justa causa, por lo que le tocó acudir a abogados para que le reconocieran su derecho.
