El sangriento final de la familia Arias
Sucedió en una finca en zona rural de Teruel. Nelson Arias tras una fuerte discusión con su compañera sentimental, Esmelda Guaraca, la acuchilló y luego se quitó la vida. Al parecer la pelea inició porque la mujer amenazó con denunciar el abuso sexual que había cometido Arias con la hija que tenía de unan relación anterior.
“El diablo estuvo de fiesta en la finca en la que vivían la familia Arias Guaraca”. Así lo rumoran con un aire profético los pobladores de Corrales, la vereda en donde ocurrieron los infortunados hechos que hoy causan estupor a más de uno en el municipio de Teruel, al occidente del Huila.
Allí, en la finca El Reflejo, un hombre identificado como Nelson Arias, de aproximadamente 34 años de edad, enceguecido atacó con un puñal a su compañera sentimental, Esmelda Guaraca Yucumá, de 28, hasta causarle la muerte. Luego el agresor, determinado a acabar con su vida, se propinó un disparo, pero al no lograr su cometido, utilizó el mismo puñal con el que había asesinado a su pareja, para autoeliminarse.
Las escalofriantes escenas ocurrieron el jueves anterior sobre las 6:00 de la tarde, interrumpiendo la tranquilidad de la zona veredal de Corrales, que dista a más o menos 1 hora del casco urbano de Teruel. Allí en una pequeña finca convivían como mayordomos desde hace varios la pareja. Ambos, oriundos del municipio de Nátaga, tenían hijos de relaciones anteriores, Esmelda 2 y Nelson otros dos.
Así sucedió
El comandante de la Policía del Departamento del Huila, coronel Santiago Camelo, dio declaraciones del uxoricidio, como se le conoce al homicidio de una mujer por parte de su compañero permanente, según explicó el alto mando oficial.
Informó la manera como se presentaron los lamentables hechos entre la pareja. “Dos horas antes de los decesos, hacia las 4:00 de la tarde, Nelson Arias Leyva regresó a la finca y sostuvo una fuerte altercado con su mujer”, dijo el comandante Camelo.
“Estando en el altercado, el hombre mandó a la hija de la occisa, de 7 años, a otra finca a traer una comida y aprovechó para propinarle a Esmelda cuatro heridas con arma blanca, las cuales le ocasionaron la muerte”, continuó.
“Luego el hombre se trasladó a la parte trasera de la casa, en ese momento llegó la niña y observó a su madre que estaba muerta y escuchó el disparo. Inmediatamente la pequeña va a ver qué era ese fuerte sonido y se da cuenta que el homicida además del disparo que se había causado con una escopeta, también se causó una herida en el vientre con un puñal, cayendo sobre el mismo produciéndole la muerte”, narró el comandante de Policía Huila.
Le reclamó por el aberrante abuso
Las autoridades indicaron que el sujeto agresor también está acusado de haber abusado sexualmente de su propia hija de 13 años, producto del cual la menor dio a luz una bebé de actualmente 6 meses de edad. El denuncio de la aberración fue puesto en la Comisaría de Familia del municipio de Teruel, y la Fiscalía 14 Seccional de Neiva investiga a Nelson Arias precisamente por este delito de acceso carnal abusivo agravado.
“Estos hechos acontecieron el 30 de julio de 2012. De la misma manera el occiso, tenía otro proceso judicial llevado por la Fiscalía 23 Seccional de La Plata, por el delito de tentativa de homicidio, hecho ocurrido en abril de 2014 en el municipio de Nátaga”, indicó el coronel Camelo.
Al parecer, el que Esmelda Guaraca se enterara de las acciones de su compañero sentimental, llevó a que se desencadenara los móviles de la tragedia. “Presuntamente la mujer se enteró de la violación que su pareja había hecho a la propia hija de él, y lo amenazó con que lo iba a denunciar. Por eso el hombre encolerizado le causó la muerte y luego se autoeliminó”, explicó el alto oficial.
La Sijín realizó el levantamiento de los cuerpos y la inspección del lugar donde ocurrió el doble deceso.
