jueves, 19 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2016-09-13 03:56

El drama de la familia Yara Escobar

Después de que un juez de la República desestimara las pruebas y peticiones en el caso que se adelanta en contra de Carlos Benjamín Villalba por la muerte de Delio Yara y la invalidez de Cristian Felipe Yara, la familia de los afectados apelará una decisión que ven desde todo punto de vista injusta.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 13 de 2016

Esta triste historia comienza cuando la desgracia y la irresponsabilidad acabaron, en gran medida, con la familia Yara Escobar ya que, por una parte, el eje y cabeza de la familia, Delio Yara, lamentablemente falleció; y por otra, Cristian Felipe Yara Escobar, un muchacho de escasos 19 años, quien sufrió una grave lesión la cual le dejó en la invalidez y que, según su familia y los médicos, sólo un milagro de Dios puede revertir.

La familia Yara Escobar era como muchas otras, vivía apaciblemente en Rivera desde que Delio Yara y Amir Escobar se conocieron hace ya más de 30 años; el jefe de la casa era de profesión conductor y realizaba acarreos de forma independiente en dos vehículos de su posesión, por los cuales durante mucho tiempo trabajó para adquirir; y su hijo Cristian Felipe, que era quien le ayudaba encargándose de manejar el otro vehículo del negocio familiar.

 

Un abrupto cambio

Todo esto cambió el fatídico lunes 8 de abril de 2008, cuando Delio y Cristian Felipe fueron arrollados, mientras se movilizaban en una motocicleta, por un conductor irresponsable identificado como Carlos Benjamín Villalba, a quien pudo comprobársele con suficiencia, que conducía en alto estado de alicoramiento, ya que según varias personas del municipio de Rivera, el conductor irresponsable llevaba ya varios días de estar ingiriendo licor e iba “hincho de la perra”.

 

“Mi papá había dejado el carro en el lavadero que queda pegando con la bomba de Rivera, un camión que era el que manejaba mi hermano; bajaron en una moto a recogerlo, eran más o menos las 7:15 de la noche; Carlos Benjamín, según varias personas que lo vieron, llevaba ya varios días tomando en establecimientos públicos de Rivera, eso fue un lunes; llevaba todo el fin de semana bebiendo, venía manejando un vehículo; la propietaria era la esposa y se los llevó por delante a mi papa y a mi hermano”, afirmó Yuri Andrea Yara Escobar, familiar de las víctimas.

El saldo fue lo que ya es tristemente historia, don Delio murió poco tiempo después del hecho en el Hospital de Rivera, mientras que el joven Cristian Felipe fue trasladado hasta el Hospital Universitario de Neiva, donde estuvo por espacio de mes y medio en la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, y 30 días más en la unidad intermedia de este pabellón, allí le practicaron una cirugía en el cabeza para intervenirle un trauma craneoencefálico severo.

Desde entonces, es cuando comienza el drama de la familia Yara Escobar, ya que como Yuri Andrea manifiesta, después de que sacaron del hospital a Cristian Felipe, él quedó muy mal y desde ese entonces ha sido una zozobra constante ya que los gastos médicos son muy costosos y que si no fuera por el Hospital de Rivera -que ha colaborado mucho en el sentido de que ha regalado las terapias- no hubiéramos podido pagarle el largo tratamiento.

“Traer a mi hermano constantemente a Neiva es muy costoso, porque me toca contratar un carro particular para movilizarlo ya que en un colectivo común y corriente no se puede por su estado; lo que hacemos es bajarlo al puesto de salud, donde nos sale mucho más económico, otra cosa que nos ha ayudado es que nos han colaborado algunas personas de Rivera al vernos en esta difícil situación, porque el que sostenía la casa era mi padre y lo que él dejó tocó venderlo para el tratamiento de mi hermano; nosotros trabajamos pero para subsistir, lo básico y los gastos médicos son muy costosos, nosotros todos vivimos en la misma casa”, afirmó Yuri Andrea.

 

Lucha legal

Después de más de tres años desde que sucedió este desafortunado accidente, los afectados han tenido que soportar un duro y largo proceso el cual, en más de una ocasión, se ha visto dilatado y al cual consideran que ha sido muy leve con Carlos Villalba ya que sólo se le impuso 36 meses de detención domiciliaria, cosa que al parecer de la familia Jara Escobar fue una pena muy leve.

En cuanto a lo económico y la respectiva indemnización que por derecho merecen, Yuri Andrea expresó que muy juiciosamente, desde que inició el proceso judicial, su familia por intermedio de su abogado han aportado las pruebas de los ingresos de su padre ya que, según versiones de ella y su familia, su padre ganaba cerca de $4.000.000 mensuales; además de los daños físicos, morales y psicológicos causados a su hermano, lo cual la Junta Regional de Invalidez certificó que después del accidente Cristian Felipe quedó con una invalidez del 87.75% pero hay una esperanza, ya que si se le realizan todas las respectivas terapias sin interrupciones, su situación mejoraría considerablemente.

 

Adversa decisión

A pesar de todos estos argumentos, un Juez de la República el pasado viernes decidió desestimar las peticiones de los afectados y expresó que negaba la indemnización de perjuicios ya que las pruebas documentales y testimoniales no generaron suficiente convencimiento para demostrar los ingresos de Delio Yara y así determinarlos para efectos de condena; en cuanto a los daños morales, tampoco pudieron probarse en lo que se refiere al daño en la vida de los afectados.

Indicaron además, que les parece muy sospechoso que de un momento a otro les hayan cambiado el juez, ya que el anterior estaba a favor de ellos pero repentinamente fue cambiado, argumentando que el togado encargado de su diligencia judicial había sido promovido.

Nosotros apelamos ese mismo día la decisión y no nos explicamos cómo llegó a esta decisión el juez, cuando afirma que no hay fundamentos en cuanto lo referente a la incapacidad de mi hermano o los ingresos de mi padre, si ahí están todos los testimonios que hemos recogido de varias personas, el juez los avaló y revisó y nunca estuvo en contra, nosotros esperábamos que dieran un fallo a favor.

Mientras estas decisiones jurídicas avanzan, lo realmente importante y triste es la actual condición de Cristian Felipe, un joven que tenía toda una vida por delante y que sorpresivamente vio truncados todos sus sueños y expectativas.