jueves, 19 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2016-10-03 11:28

El drama de Dulce María y su familia

Dulce María es una niña que sufre de una extraña enfermedad, la cual no le permite la coagulación natural de su sangre por lo que requiere de un medicamento especial para contrarrestar esta enfermedad, algo que la EPS Comfamiliar hace más de un mes no le da.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 03 de 2016

César Pérez Rojas

Diario del Huila

En la mirada de Andrea Rayo Olivero, madre de la niña protagonista de esta historia, se ven sentimientos encontrados, por una parte se ve el empuje y el arranque de una madre que haría cualquier cosas por el bienestar de sus hijos y por otro lado, la tristeza y la frustración producto de un grave problema que afecta a nuestra sociedad, la mala calidad y la negligencia del sistema de salud de nuestro país.

El embarazo de Dulce María se dio de forma normal dando como resultado su nacimiento hace un poco más de 5 años en la Clínica Emcosalud de Neiva, desafortunadamente los graves problemas de salud empezaron casi inmediatamente desde que la menor comenzó a respirar, ya que como su misma madre narra, el primer signo de alerta que tuvo fue que a su hija le sangraba la nariz mientras aún se encontraba en el hospital.

Días después de haber sido dada de alta con su hija, Andrea empezó a notar que a los nueve días de nacida, la niña empezó a respirar con dificultad por lo cual se trasladó hacia un centro asistencial, del cual la remitieron a la unidad básica del  Hospital Universitario de Neiva en donde le hicieron una punción lumbar y le detectaron una meningitis bacteriana, es ahí cuando empiezan las malas noticias ya que después de estar por espacio de cuatro días hospitalizada, sus encías iniciaron a sangrar sin motivo a lo cual un médico ordenó hacerle el examen de deficiencia del factor siete, la niña tenía una deficiencia del 8 % de esta inusual enfermedad.

Desde ese momento empezó el drama de Dulce María y su familia, ya que luego de ser detectada la deficiencia, se dio comienzo a la batalla para que a la niña se le dieran los medicamentos, un primer encuentro de este tipo fue con la IPS Solsalud, ya que la demora en la entrega de los medicamentos se dio casi de inmediato, lo que causó que la menor, después de dos semanas de haber sido dada de alta, su madre Andrea la tuviera que volver a llevar al hospital en donde la infante entró en coma debido a un grave sangrado en su cabeza, esto conllevó a que perdiera buena parte del cerebro.

“A los 10 minutos de haber llegado, la niña entró en coma, le hicieron un TAC y por falta de medicamentos le empezó a sangrar la cabeza, ella tenía dos meses y medio, fue en octubre del 2011. Debido a que le tuvieron que hacer esa cirugía por el sangrado, perdió gran parte del cerebro, quedó con hemiparesis izquierda, la mano le quedó un poco doblada, y ha sido muy lenta la recuperación, pero gracias a Dios hace como unos 4 o 5 meses me empezó a caminar sola, empezó a hablar”, expresó la madre de Dulce María.

Después de esto, Dulce María ha estado en constante terapia, pero las cosas mejoraron por un tiempo, al darse el traslado de Solsalud a Caprecom, en donde duró cerca de dos años y gracias a que los medicamentos eran entregados a tiempo, Dulce María no tuvo que ser hospitalizada en ninguna ocasión, además de eso, esta empresa tenía convenio con la Institución Prestadora de Salud Medicarte, la cual quedaba en Ibagué, en donde la atención era muy buena e incluso ellos se hacían cargo del desplazamiento de Neiva a Ibagué.

La angustia y los problemas volvieron a presentarse aproximadamente hace un año, las trasladaron a la IPS Comfamiliar, ya que como afirma Andrea, la entrega de los medicamentos por parte de esta entidad prestadora de salud ha sido un problema constante, ya que en los 12 meses que lleva afiliada, Dulce María ha sido hospitalizada en seis ocasiones porque el medicamento no ha sido entregada a tiempo.

La última autorización para los medicamentos de Dulce María se la dieron el pasado 26 de agosto, cuando Andrea llegó a la farmacia de Comfamiliar, le dijeron que por problemas internos no le podían entregar el factor siete y que estuviera pendiente, a los tres días la madre volvió y de nuevo le expresaron que debía esperar, esta vez, a que la unidad oncológica del hospital se las diera, luego regresó y esperó hasta el 19 de septiembre que tenía cita con el medico que se ocupa del caso de la menor, en esta tuvo la oportunidad de expresarle al químico encargado del factor siete, quien le dijo que ellos ya le habían dicho a la empresa prestadora de salud que le entregaran el medicamento, cosa que es el día y no ha sucedido.

“Lo más triste de todo es que mi hija ya sabe que con ese medicamento se pone bien, ella me dice mami necesito el medicamento y yo no puedo no hacer nada, me llena de mucha frustración ya que esto es lo único que le calma el dolor, si a ella le vuelve a sangrar la cabeza se puede revertir todo lo que hemos logrado hasta ahora como que camine y hable, que mueva la mano afectada y pueda jugar, la última ampolla se le colocó el 19 o sea que llevaría 5 ampollas sin aplicar, eso ya es un daño muy grande que se le manifiesta con un sangrado interno, el cual le inflama varias partes del cuerpo produciéndole hematomas, en el peor de los casos, que le sangre la cabeza, el doctor ya me ha dicho que se puede morir o quedar en estado vegetativo”, expresó con gran aflicción Andrea Rayo Olivero.