El desespero de madre la habría hecho cometer este delito
Milena Murcia Penagos fue capturada mientras trataba de ingresar 131 gramos de marihuana a la cárcel de Rivera. La mujer es madre soltera de seis hijos, cuatro de los cuales son menores de edad. La presión de la grave situación económica que afronta la habría llevado al ilícito.
Nada justifica delinquir. Por más problemas que tenga una persona, nunca el camino será la ilegalidad. Sin embargo, el llevar seis meses sin laborar y contar con cuatro hijos bajo su responsabilidad sería lo que para ella “justificaría” su delito. Se trata de Milena Murcia Penagos, una mujer que trató de ingresar 131 gramos de marihuana al establecimiento penitenciario y carcelario de Rivera, oculta entre sus partes íntimas. A la mujer de 41 años de edad le fue concedida la detención domiciliaria, por tratarse de una madre cabeza de hogar y sin antecedentes penales.
Los hechos del delito
Según la Fiscal Tercera de turno ante la URI, la captura se llevó a cabo el pasado domingo, 29 de noviembre, a las 8:55 de la mañana, cuando Murcia Penagos se disponía a entrar al centro carcelario a hacer visita. La encargada de requisar a las mujeres que ingresan a la visita, la guarda del Inpec Jennifer Vargas, vio a la hoy imputada con actitud sospechosa y con un abultamiento en su abdomen, por lo que le pidió una requisa más minuciosa. Para ello, le solicitó que la acompañara al baño para hacerle el procedimiento; y la mujer, ya viéndose perdida, voluntariamente confesó que llevaba la yerba.
Inmediatamente, Milena se extrajo del interior de su parte íntima un paquete de látex color negro, en cuyo interior había una sustancia similar al cannabis. El elemento fue llevado al laboratorio y se comprobó que era efectivamente, marihuana. La mercancía ilegal tenía un peso de 131 gramos, 111 más de la cantidad permitida legalmente. Inmediatamente, la mujer fue conducida por otros servidores del Inpec a las instalaciones de la fiscalía seccional URI, donde se le hizo el proceso de individualización y judicialización respectivo.
Medida de aseguramiento
Por su parte, su abogado defensor logró que el Juez Tercero Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Neiva le concediera el beneficio de la medida de aseguramiento domiciliaria por tratarse de una mujer, cabeza de familia, con cuatro hijos a su cargo. Además de ello, la indiciada nunca ha cometido delito alguno, por lo que no tiene antecedentes penales en su contra. Este sería otro de los argumentos que manejó la defensa para lograr que el togado le concediera este beneficio.
La mujer vive en arriendo desde hace cuatro meses en la casa de la carrera 21 No. 1A-44 del barrio San Marín, y ese será el lugar en el que permanecerá mientras se desarrollen las siguientes audiencias de rigor y el juicio oral. Todo lo resumió en decir que esta habría sido una desesperada acción para no continuar con su difícil situación en la que, según ella, está. Desde hace un buen tiempo, está sin empleo, situación que la llevó, según ella, a cometer el ilícito, ya comprobado por la Fiscalía.
